sábado, 8 de septiembre de 2012

Credo





Creo en un solo Dios,
PadreTodopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación bajó del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras,y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos,y su reino no tendrá fin.
Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas.
Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo Bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro.
Amén.







REGALOS DE JESUS PARA TI...




Regalos de  Jesuus.
Te regalo a mi Santisima Madre,para que sea 
Tu Madre





Te regalo mi alegría para que tengas una fuente inagotable de paz.

Te regalo mis fuerzas para que te sostengas en tu cansancio cuando sirvas a los demás.

Te regalo la quietud de la noche bendita de mi nacimiento para que llenes tu alma de paz.

Te regalo mis ojos para que con ellos puedas dar una nueva mirada a este universo que puse a tu servicio.

Te regalo mi caridad para que sientas el anhelo de trabajar por los desposeídos y de compartir tu pan con los hambrientos.

Te regalo mi amor para que lleno tu corazón de él, puedas prodigarte a los demás.
Te regalo mi paz para que con tu buena voluntad des gloria a Dios.

Te regalo mi humildad para que desde tu condición de hombre, estés dispuesto a crecer y superarte.

Te regalo la mula del establo para que calientes con tu fervor.

Te regalo mi sencillez para que puedas llegar al Reino de los Cielos.

Te regalo la serenidad para aceptar las cosas que no puedes cambiar y mi valentía para cambiar las que puedas.

Te regalo mis ángeles para que te enseñen a ser mensajero de paz.

Te regalo las caricias de mis manos para que te consuelen y alienten.

Te regalo las lágrimas de mi madre como bálsamo de tus penas.

Te regalo la miel que llevaron los pastores para que endulces la vida de los tuyos con cariño y generosidad.

Te regalo mi humildad para engrandecerte.

Te regalo mi estrella para que te muestre el camino que a mí conduce.

Te regalo la música para que como ella alegra, tú también logres dar gozo a los demás.

Te regalo mis lágrimas para que laves con ellas tus pecados.

Te regalo la luz de mi mirada para que guíe tus pasos.

Te regalo mi misericordia para que con ella juzgues a tus hermanos.

Te regalo mi alegría para que con ella contagies al mundo.

Te regalo mi ternura para que con ella sirvas a los pequeños y a los necesitados.

Te regalo mis manos para que con ellas construyas mi Reino.

Te regalo mi amistad para que en ella te apoyes.

Te regalo mi paz para que la contagies a todos los que crucen en tu camino.

Te regalo mi hombro que sostuvo la cruz del pecado de la humanidad para que te ayude a cargar tu cruz.

Te regalo mi pesebre para que en él repose tu corazón.

Te regalo mi amor para que sea la prenda de tu felicidad.

Te regalo el sol para que así como él alumbra al mundo, alumbres tú la vida de tu familia y tus amigos.

Te regalo mis pies para que te guíen por el camino de la verdad.

Te regalo mi amor para que sea la prenda de tu felicidad.

Te regalo mi boca para que con ella denuncies la injusticia.

Te regalo mis llagas para que te conforten en tu dolor y crezca en ti la esperanza.

Te regalo el perdón para que como un bálsamo sane el rencor y cada ofensa que guardes en tu corazón y así, en paz contigo mismo, me ofrezcas lo mejor de ti.
CONY MTZ


DIOS MÍO, ESTOY CONTENTO












Dios mío, estoy contento porque Tú me amas,
no obstante mi indignidad.

Dios mío, estoy contento porque te amo,
no obstante mi miseria.

Dios mío, estoy contento porque puedo alguna vez,
no obstante mi nada, hacer que te amen.

Dios mío, estoy contento porque puedo sufrir
algo por tu amor.

Dios mío, estoy contento porque Tú estás presente
en la Eucaristía.

Dios mío, estoy contento porque eres mi Huésped divino.

Dios mío, estoy contento porque tu presencia bendita
en mi morada ilumina mi vida.

Dios mío, estoy contento porque eres mi fuerza en los
desfallecimientos de mi alma.

Dios mío, estoy contento porque eres mi consuelo en
las angustias de mi corazón.

Dios mío, estoy contento porque Tú eres mi luz en
las oscuridades de mi camino.

Dios mío, estoy contento porque Tú eres mi riqueza
en mi pobreza.

Dios mío, estoy contento porque si me has quitado
mucho, me has dejado todavía mucho mas.

Dios mío, estoy contento porque Tú eres mi Padre,
mi Esposo, mi Hermano, mi Amigo, mi Salvador,
el Huésped divino de mi corazón, por medio de
la gracia, la Vida de mi vida, porque Tú eres mi todo.

Dios mío, estoy contento porque Tú eres la Belleza,
la Bondad, la Verdad resplandeciente de la que mi
alma está sedienta.

Dios mío, estoy contento porque Tú eres la eterna
felicidad de aquellos que he perdido.

Dios mío, estoy contento porque creo que los he de
ver y gozar en los esplendores de la vida eterna.

¡Oh mi buen Maestro! Te doy gracias de haberme hecho
encontrar tantos corazones nobles y buenos.

¡Oh mi buen Maestro! Te doy gracias del perfume de
las flores, de la hermosura de las almas, del reflejo
aquí debajo de todas las inmortales bellezas.

¡Oh mi buen Maestro! Te doy gracias de haberme
permitido gozar de todas las maravillas de tu creación.

¡Oh mi buen Maestro! Te doy gracias de todos los bienes
que poseo todavía y de todos aquellos que espero de tu
misericordia infinita en este mundo y en el otro para mí
y para todos aquellos que me son queridos.
Amén
 


sábado, 1 de septiembre de 2012

Cae la tarde, Señor, y yo me acuerdo de ti...




 Cae la tarde, Señor, y yo me acuerdo de ti... Hoy me he sentido especialmente sola.

 El mundo se agita, corre, sueña, baila, grita, ríe, llora, canta, hay dolor, hay alegría ... pero nada de eso hay en mí, solo la soledad es mi compañera y la tarde se va en un crepúsculo de suave luz... y yo, Señor, me acuerdo de ti.

 Vengo ante ti, Señor, que también estás solo, siempre esperando, y quiero ser tu compañía, pero yo necesito la tuya, ¡cómo te necesito, Señor!

 Quédate conmigo porque tu eres mi luz y sin ti estoy en tinieblas. 


Quédate conmigo, Jesús, porque necesito sentir tu presencia para no olvidarte porque ya ves con cuánta frecuencia te abandono. Quédate , 

Señor, conmigo, porque se hace tarde y se vienen las sombras, es decir, se pasa la vida, se acerca la cuenta, la eternidad y es preciso que redoble mis días, mis esfuerzos y que no me detenga en el camino de la oración y de dar más amor... por eso te necesito. En mi vida se está haciendo tarde, 

Señor, viene la noche, las tentaciones, sequedades, penas y cruces... y te necesito ¡oh, mi buen Jesús!.

 Quédate conmigo porque soy muy débil y necesito de tu fuerza para no caer tantas veces.

 Quédate Señor conmigo, porque deseo amarte mucho y con ese mismo amor, amar a mis semejantes. 

Quédate, quédate conmigo para no sentir mi soledad, porque tengo frío y a veces todo me da miedo.

 Necesito tu presencia para sentir el calor de tu amor y tu mirada, la caricia de tus manos cuando lloro...tu dulce sonrisa que me da ánimo para seguir... 

Quédate, Señor conmigo, porque Tu solo sabes dar amor, porque solo Tu tienes palabras de vida eterna y nos dices que quien en Ti cree, no muere: Yo soy la luz, la Verdad, el Camino y la Vida. 

Soy como un pobre mendigo que implora una limosna, pero limosna de amor, esa que 

Tu sabes dar con tanta dulzura, con tanta plenitud, sin fijarte en lo poco que valgo, en lo poco que soy y en lo mal que se corresponder a tu gran amor.

 No tomes en cuenta esto y ¡quédate conmigo, te necesito tanto, oh, Señor!.

 Ya se que en tu soledad del Sagrario un día soñaste con este encuentro y siempre me estabas esperando. Pues bien, Señor, aquí estoy, por fin, llegué cansada y triste, Tu lo sabes bien, pero al sentir tu presencia y tu compañía, todo cambió. 

Una suave serenidad arropa mi alma y el calor y la seguridad de tu amor me hacen mirar de frente a la vida. ¡Gracias mi Jesús Sacramentado! 










CONY MTZ.






Padre nuestro rezado por Dios





cómo rezaría Dios el Padre Nuestro??

Hijo mío
que estás en la Tierra,
preocupado, solitario, desorientado.
Yo conozco perfectamente tu nombre, y lo
pronuncio santificándolo porque te amo.
No. No estás solo, sino habitado por mí,
y juntos construiremos este Reino,
del que tu vas a ser heredero.
Me gusta que hagas mi voluntad, porque
mi voluntad es que tú seas feliz.

Cuenta siempre conmigo y tendrás el pan
para hoy. No te preocupes.
Sólo te pido que sepas compartirlo con
tus hermanos.
Sabes que te perdono de todas tus
ofensas, antes incluso que las cometas,
porque te pido que hagas
lo mismo con los que a ti te ofenden.
Para que nunca caigas en la tentación
tómate fuerte de mi mano
y yo te libraré del mal.

Te quiere desde siempre
Tu Padre
CONY MTZ. 

"Mira que estoy a la puerta y llamo..."








Es verdad. Estoy a la puerta de tu corazón, día y noche. Aún cuando tú no estás escuchando, aún cuando dudas de que pueda ser Yo, Yo estoy ahí. Yo estoy esperando aún la señal más pequeña de tu respuesta, el menor susurro para invitarme, y que Me permitas entrar.
Y quiero que sepas que en cualquier momento en que me invites, Yo vengo siempre, sin falta. En silencio y sin ser visto, vengo pero con poder y amor infinitos, y traigo los innumerables regalos de Mi Espíritu.
Yo vengo con Mi misericordia, con Mi deseo de perdonarte y sanarte, y con amor por ti más allá de tu compresión. Un amor en todo tan grande como el amor que Yo he recibido del Padre ("Tanto como el Padre me ama, así os he amado…"[Jn. 15:9] ). Yo vengo ansiando consolarte y darte fuerzas para levantarte y sanar tus heridas. Te traigo Mi luz para disipar tu oscuridad y todas tus dudas. Yo vengo con Mi poder para llevarte a ti y a todas tus cargas; con Mi gracia para tocar tu corazón y transformar tu vida; y Mi paz te doy para calmar tu alma.
Te conozco completamente; Yo sé todo acerca de ti. Hasta los cabellos de tu cabeza los tengo contados. Nada de tu vida carece de importancia para Mí. Te he seguido a través de los años, y siempre te he amado; aún en tus descarríos. Yo conozco cada uno de tus problemas. Yo conozco todas tus necesidades y preocupaciones. Y sí, conozco todos tus pecados. Pero te digo otra vez que Yo te amo - no por lo que hayas o no hayas hecho; te amo por ti mismo, por la belleza y dignidad que Mi Padre te dio al crearte a Su propia imagen. Es una dignidad que has olvidado frecuentemente, una belleza que tú has manchado con el pecado. Pero te amo como eres, y he derramado Mi Sangre para rescatarte. Si tan solo me pides con fe, Mi gracia tocará todo lo que necesita cambio en tu vida; y Yo te daré la fuerza para librarte del pecado y de todo su poder destructor…
Yo sé lo que hay en tu corazón;Yo conozco tu soledad y todas tus heridas: los rechazos, los juicios, las humillaciones. Yo las soporté todas antes que tú. Y las soporté todas por ti, para que tú pudieras compartir Mi fortaleza y Mi victoria. Yo conozco especialmente tu necesidad de amor; cómo estás sediento de ser amado y consentido. Pero cuán a menudo tú has tenido sed en vano, buscando ese amor en forma egoísta, esforzándote por llenar el vacío dentro de tí con placeres pasajeros; con el vacío aún más grande del pecado. ¿Tienes sed de amor? "Vengan a Mi todos los que tengan sed…."[Jn.7:37]. Yo te saciaré y te llenaré. ¿Tienes sed de ser valorado, querido? Yo te quiero más de lo que imaginas, hasta el punto de morir en una cruz por tí.
Yo tengo sed de tí. Sí, es la única forma de siquiera comenzar a describir Mi amor por tí: tengo sed de tí. Tengo sed de amarte y de ser amado por tí, tan precioso eres para Mí. Tengo sed de ti. Vuelve a Mí, y Yo llenaré tu corazón y sanaré tus heridas. Yo haré de tí una creación nueva, y te daré paz, aún durante todas tus pruebas. Tengo sed de tí. Tú nunca debes dudar de Mi misericordia, Mi aceptación de tí , Mi deseo de perdonarte, Mi anhelo de bendecirte y vivir Mi vida en tí. Tengo sed de tí. Si te sientes pequeño a los ojos del mundo, no importa en lo absoluto. Para Mí no hay nadie más importante que tú en el mundo entero. Tengo sed de tí. Abrete a Mí, ven a Mí, ten sed de Mí, dame tu vida y Yo te mostraré cuán importante eres para mi corazón.
¿No te das cuenta de que Mi Padre ya tiene un plan perfecto para transformar tu vida, empezando en este momento? Confía en Mí. Pídeme cada día que entre y me haga cargo de tu vida y Yo lo haré. Te prometo ante Mi Padre del cielo que haré milagros en tú vida. ¿ Por que lo haría ? Porque tengo sed de ti. Todo lo que te pido es que te confíes a Mí completamente. Yo haré todo lo demás.
En este mismo momento contemplo el lugar que Mi Padre ha preparado para tí en Mi Reino. Recuerda que eres un peregrino en esta vida, camino a casa. El pecado nunca podrá satisfacerte o darte la paz que buscas. Todo lo que has perseguido fuera de Mi solamente te ha dejado más vacío, así que no te apegues a las cosas de esta vida. Sobre todo no huyas de Mí cuando caigas. Ven a Mí sin tardanza. Cuando me entregas tus pecados, me das la dicha de ser tu Salvador. No hay nada que Yo no pueda perdonar y sanar; así que ven ya y descarga tu alma.
No importa cuán lejos hayas ido, no importa cuántas veces Me hayas olvidado, no importa cuántas cruces puedas llevar en esta vida; hay una cosa que quiero que recuerdes siempre, algo que nunca cambiará: tengo sed de tí, tal como eres. No tienes que cambiar para creer en Mi amor porque creer en Mi amor será lo que te cambie. Tú me olvidas y aún así Yo te busco cada momento del día, parado a la puerta de tu corazón tocando. ¿Te parece difícil de creer? Mira la cruz, mira Mi Corazón que fue atravesado por tí. ¿Acaso no has comprendido Mi cruz? Escucha otra vez las palabras que allí pronuncié, pues ellas te dicen claramente el por qué soporté todo esto por tí: "Tengo sed…"[Jn 19:28]. Sí, tengo sed de tí, como dice de Mí el salmo que yo estaba recitando: "Busqué amor y no encontré…" [Sal 69:21].
Toda tu vida he estado buscando tu amor; nunca he dejado de amarte ni de buscar tu amor. Has intentado muchas otras cosas en tu búsqueda de la felicidad. ¿Por qué no intentas abrir tu corazón a Mí, ahora mismo, más de lo que lo hayas hecho nunca? Cuando tú abras la puerta de tu corazón, cuando te acerques, me oirás decirte una y otra vez, no en meras palabras sino en espíritu: "No importa lo que hayas hecho, te amo por tí mismo. Ven a Mí con tu miseria y tus pecados, con tus problemas y tus necesidades, y con todo tu anhelo de ser amado. Yo estoy a la puerta de tu corazón y toco… Abreme, pues tengo sed de tí…" 
CONY MTZ.