viernes, 29 de marzo de 2013

Tú Amigo Jesús.



TU AMIGO JESÚS

¡Hola!

 ¿Cómo estás? Yo me encuentro muy alegre, pues he resucitado y me gustaría platicar contigo de lo que ha pasado en estos días:


Resulta que el jueves, cuando estaba con mis amigos, entre ellos estaba uno que me traicionó (me vendió); pues sí, horas después, sin razón alguna, vinieron unos representantes de la ley y me tomaron preso.

 En esos momentos en que me juzgaban y me acusaban, me preguntaba:


- ¿Dónde están mis amigos?". El viernes por la mañana,
cuando me azotaban, me escupían y me insultaban, yo me preguntaba:

- "¿Qué habrá sido de mis amigos?".

Por la tarde, como a eso de la 1:00, empecé a cargar una cruz en la que yo mismo sería crucificado; tuve que caminar mucho, sintiendo el peso de los pecados del mundo y, aunado a ésto, los insultos, salivazos y burlas de la gente que sólo me veía como espectáculo. 

Y seguía preguntándome:
- "¿Dónde estarán mis amigos?".

Cuando llegué al Gólgota, los soldados comenzaron a clavar mis manos en la cruz y mientras la multitud continuaba con las burlas, alcé la mirada y me di cuenta que sólo me acompañaban mi amigo Juan, María, mi madre y algunas otras mujeres. Después de sufrir durante algunas horas, ofrecí mi dolor por tus pecados y morí.

Desde que fui ENTREGADO por Judas, NEGADO por Pedro, CRUCIFICADO por los soldados, ABANDONADO por mis amigos y ACOMPAÑADO por Juan y mi Madre, me preguntaba: ¿A cuál de ellos te pareces?

Reflexiona un momento en silencio y recuerda en qué acciones me entregas, me niegas, me crucificas, me abandonas o me acompañas.
Pero no te mortifiques. 

No me importa cuál haya sido tu actitud. No te aflijas, porque hoy quiero que seas feliz, por eso me ofrecí y morí por tí.


 Porque te amo y te seguiré amando. Porque he resucitado en tí, quiero que sigamos juntos; quiero permanecer siempre en tu corazón.


 Que seas un vivo reflejo de mi amor; que ames a los demás, como yo te he amado. Y que resucites en mí, como Yo he resucitado en tí.


Tu amigo de siempre...JESÚS

Cony Mtz














Novena de la Divina Misericordia



NOVENA DE SANTA FAUSTINA KOWALSKA.PRIMER DÍA

" Hoy tráeme a toda la Humanidad, especialmente a todos los pecadores y sumérgelos en la inmensidadde mi Misericordia. De esta forma me consolarás de la amarga tristeza en que me sume la pérdida de las almas
".

Misericordiosísimo Jesús, cuya inclinación natural es la de tener compasión de nosotros y perdonarnos, no mires nuestros pecados, sino la confianza que depositamos en tu Bondad infinita. Acógenos en la morada de tu Corazón Misericordiosísimo y no permitas que salgamos jamás de Él. Te lo pedimos por el amor que te une al Padre y al Espíritu Santo.

Padre Eterno, vuelve tu mirada misericordiosa hacia toda la Humanidad y en especial hacia los pobres pecadores, encerrándoles en el Misericordiosísimo Corazón de Jesús y, por los méritos de su dolorosa Pasión, muéstranos tu Misericordia, para que alabemos la omnipotencia de tu Misericordia, por los siglos de los siglos. Amén. .

A continuación, se reza la Coronilla de la Divina Misericordia que se explica a continuación:
PADRE NUESTRO, un AVE MARIA y un CREDO. Después, en las cuentas del rosario correspondientes al Padre nuestro, dirás:
"PADRE ETERNO, YO TE OFREZCO EL CUERPO Y LA SANGRE, EL ALMA Y LA DIVINIDAD DE TU AMADÍSIMO HIJO, NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, COMO PROPICIACIÓN POR NUESTROS PECADOS Y LOS DEL MUNDO ENTERO".

En cada una de las cuentas del Ave María, dirás "POR SU DOLOROSA PASIÓN, TEN  MISERICORDIA DE NOSOTROS Y DEL MUNDO ENTERO".

Y al final dirás tres veces:

"SANTO DIOS, SANTO FUERTE, SANTO INMORTAL, TEN MISERICORDIA DE NOSOTROS Y DEL MUNDO ENTERO". 
SEGUNDO DÍA

"Hoy tráeme a las almas de los sacerdotes y religiosos y sumérgelas en mi Insondable Misericordia. Fueron ellas las que me dieron fortaleza para soportar las amarguras de mi Pasión. A través de ellas, como a través de canales, mi Misericordia fluye hacia la Humanidad".

Misericordiosísimo Jesús, de quien procede todo bien, multiplica tus gracias sobre las almas consagradas a tu servicio, para que puedan hacer obras dignas de misericordia; y que todos los que las vean, glorifiquen al Padre de Misericordia que está en el Cielo.

Padre Eterno, mira con misericordia al grupo elegido de tu Viña, las almas de los sacerdotes y religiosos, dótalas con la fortaleza de tus Bendiciones y por el amor del Corazón de tu Hijo, al cual están unidas, concédelas el poder de tu Luz, para que puedan guiar a otros por el camino de la Salvación y con una sola voz canten alabanzas a tu Misericordia, por los siglos de los siglos. Amén.

A continuación, se reza la Coronilla de la Divina Misericordia que se explica a continuación:

PADRE NUESTRO, un AVE MARIA y un CREDO. Después, en las cuentas del rosario correspondientes al Padre nuestro, dirás:
"PADRE ETERNO, YO TE OFREZCO EL CUERPO Y LA SANGRE, EL ALMA Y LA DIVINIDAD DE TU AMADÍSIMO HIJO, NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, COMO PROPICIACIÓN POR NUESTROS PECADOS Y LOS DEL MUNDO ENTERO".

En cada una de las cuentas del Ave María, dirás "POR SU DOLOROSA PASIÓN, TEN  MISERICORDIA DE NOSOTROS Y DEL MUNDO ENTERO".

Y al final dirás tres veces:

"SANTO DIOS, SANTO FUERTE, SANTO INMORTAL, TEN MISERICORDIA DE NOSOTROS Y DEL MUNDO ENTERO". 


TERCER DÍA

"Hoy tráeme a todas las almas devotas y fieles y sumérgelas en el gran océano de mi Misericordia. Ellas me confortaron a lo largo del Vía Crucis y fueron una gota de consuelo en medio de un mar de amargura".

Misericordiosísimo Jesús, que desde el tesoro de tu Misericordia, distribuyes tus gracias a raudales entre todos y cada uno de nosotros. Acógenos en el seno de tu muy compasivo Corazón y no permitas que salgamos nunca de Él. Te imploramos esta gracia en virtud del más excelso amor; aquel con el que tu Corazón arde por el Padre Celestial.

Padre Eterno, vuelve tus ojos misericordiosos hacia las almas fieles, que guardan el legado de Tu Hijo. Y por los méritos y dolores de su Pasión, concédeles tu bendición y tenlas siempre bajo tu tutela. Que nunca claudique su amor o pierdan el tesoro de nuestra santa Fe, sino que, con todo el ejército de Ángeles y Santos, glorifiquen tu infinita Misericordia, por los siglos de los siglos. Amén.

A continuación, se reza la Coronilla de la Divina Misericordia que se explica a continuación:

PADRE NUESTRO, un AVE MARIA y un CREDO. Después, en las cuentas del rosario correspondientes al Padre nuestro, dirás:
"PADRE ETERNO, YO TE OFREZCO EL CUERPO Y LA SANGRE, EL ALMA Y LA DIVINIDAD DE TU AMADÍSIMO HIJO, NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, COMO PROPICIACIÓN POR NUESTROS PECADOS Y LOS DEL MUNDO ENTERO".

En cada una de las cuentas del Ave María, dirás "POR SU DOLOROSA PASIÓN, TEN  MISERICORDIA DE NOSOTROS Y DEL MUNDO ENTERO".

Y al final dirás tres veces:

"SANTO DIOS, SANTO FUERTE, SANTO INMORTAL, TEN MISERICORDIA DE NOSOTROS Y DEL MUNDO ENTERO". 


CUARTO DÍA


"Hoy tráeme a los que no creen en Mí y a los que todavía no me conocen. Pensaba en ellos durante las angustias de mi Pasión, y su futuro fervor sirvió de consuelo a mi Corazón. Sumérgelos en la inmensidad de mi Misericordia".

Misericordiosísimo Jesús, Tú que eres la Luz del género humano, recibe en la morada de tu Corazón lleno de compasión, a las almas de aquellos que todavía no creen en Ti, o que no te conocen. Que los rayos de tu Gracia las ilumine para que también, unidas a nosotros, ensalcen tu maravillosa Misericordia; y no las dejes salir de la morada de tu Corazón desbordante de piedad.

Padre Eterno, vuelve tu piadosa mirada hacia las almas de aquellos que no creen en tu Hijo, y hacia las de aquellos que todavía no te conocen, pero que están presentes en el muy compasivo Corazón de Jesús. Aproxímalas a la luz del Evangelio. Estas almas desconocen la gran felicidad que es amarte. Concédelas que también ellas ensalcen la generosidad de tu Misericordia, por los siglos de los siglos. Amén.

A continuación, se reza la Coronilla de la Divina Misericordia que se explica a continuación:
PADRE NUESTRO, un AVE MARIA y un CREDO. Después, en las cuentas del rosario correspondientes al Padre nuestro, dirás:
"PADRE ETERNO, YO TE OFREZCO EL CUERPO Y LA SANGRE, EL ALMA Y LA DIVINIDAD DE TU AMADÍSIMO HIJO, NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, COMO PROPICIACIÓN POR NUESTROS PECADOS Y LOS DEL MUNDO ENTERO".

En cada una de las cuentas del Ave María, dirás "POR SU DOLOROSA PASIÓN, TEN  MISERICORDIA DE NOSOTROS Y DEL MUNDO ENTERO".

Y al final dirás tres veces:

"SANTO DIOS, SANTO FUERTE, SANTO INMORTAL, TEN MISERICORDIA DE NOSOTROS Y DEL MUNDO ENTERO". 

QUINTO DÍA

"Hoy tráeme a las almas de nuestros hermanos separados y sumérgelas en la Inmensidad de mi Misericordia. Ellas, durante las angustias de mi Pasión, desgarraron mi Cuerpo y mi Corazón, es decir, mi Iglesia. A medida que se reincorporan a ella, mis heridas cicatrizan, y de esta forma sirven de bálsamo a mi Pasión".

Misericordiosísimo Jesús, que eres la Bondad misma, no niegues la Luz a aquellos que te buscan. Recibe en el seno de tu Corazón, desbordante de piedad, a las almas de nuestros hermanos separados. Encamínalas, con la ayuda de tu Luz, hacia la unidad de la Iglesia, y no las dejes marchar de la morada de tu muy compasivo Corazón, que es todo amor; haz que también ellas lleguen a glorificar la generosidad de tu Misericordia.

Padre Eterno, vuelve tu mirada misericordiosa hacia las almas de nuestros hermanos separados, especialmente hacia las almas de aquellos que han malgastado tus bendiciones y abusado de tus gracias manteniéndose obstinadamente en el error. También ellas están acogidas en el Corazón misericordioso de Jesús; no mires sus errores sino el Amor de tu Hijo y los dolores que para su provecho sufrió y aceptó por ellas durante su Pasión y haz que también ellas glorifiquen tu gran Misericordia por los siglos de los siglos. Amén.

A continuación, se reza la Coronilla de la Divina Misericordia que se explica a continuación:
PADRE NUESTRO, un AVE MARIA y un CREDO. Después, en las cuentas del rosario correspondientes al Padre nuestro, dirás:
"PADRE ETERNO, YO TE OFREZCO EL CUERPO Y LA SANGRE, EL ALMA Y LA DIVINIDAD DE TU AMADÍSIMO HIJO, NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, COMO PROPICIACIÓN POR NUESTROS PECADOS Y LOS DEL MUNDO ENTERO".

En cada una de las cuentas del Ave María, dirás "POR SU DOLOROSA PASIÓN, TEN  MISERICORDIA DE NOSOTROS Y DEL MUNDO ENTERO".

Y al final dirás tres veces:

"SANTO DIOS, SANTO FUERTE, SANTO INMORTAL, TEN MISERICORDIA DE NOSOTROS Y DEL MUNDO ENTERO". 


SEXTO DÍA

"Hoy tráeme a las almas mansas y humildes y a las almas de los niños pequeños y sumérgelas en mi Misericordia. Estas almas son las más parecidas a mi Corazón. Ellas me proporcionaron fortaleza durante mi amarga Agonía, ya que las veía como ángeles terrenales, velando junto a mis Altares. Derramo sobre ellas un torrente de gracias porque sólo el alma humilde es capaz de recibir mi Gracia. Es a las almas humildes a las que concedo mi Confianza".

Misericordiosísimo Jesús, que dijiste: "Aprended de Mí, que soy manso y humilde de Corazón". Acoge en el seno de tu Corazón desbordante de piedad, a todas las almas mansas y humildes, y a las de los niños pequeños. Estas almas son la delicia de las regiones celestiales y las preferidas del Padre Eterno, que muy particularmente se recrea en ellas. Son como un ramillete de florecillas que despiden su perfume ante el trono de Dios y el mismo Dios se embriaga con su fragancia. Ellas encuentran abrigo perenne en tu Piadosísimo Corazón, oh, Jesús, y entonan incesantemente himnos de amor y de gloria.

Padre Eterno, vuelve tu mirada llena de Misericordia hacia las almas mansas, hacia las almas humildes y hacia las almas de los niños pequeños acurrucadas en el seno del Corazón de Jesús rebosante de piedad. Estas almas son las que se asemejan más a tu Hijo. Su fragancia asciende desde la tierra hasta alcanzar tu Trono, Señor y Padre de Misericordia y Bondad suprema. Te suplico, bendigas a toda la Humanidad, por el amor que te inspiran estas almas y el gozo que te proporcionan, para lograr que todas las almas entonen a la vez, las alabanzas que se merece tu Misericordia, por los siglos de los siglos. Amén.

A continuación, se reza la Coronilla de la Divina Misericordia que se explica a continuación:
PADRE NUESTRO, un AVE MARIA y un CREDO. Después, en las cuentas del rosario correspondientes al Padre nuestro, dirás:
"PADRE ETERNO, YO TE OFREZCO EL CUERPO Y LA SANGRE, EL ALMA Y LA DIVINIDAD DE TU AMADÍSIMO HIJO, NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, COMO PROPICIACIÓN POR NUESTROS PECADOS Y LOS DEL MUNDO ENTERO".

En cada una de las cuentas del Ave María, dirás "POR SU DOLOROSA PASIÓN, TEN  MISERICORDIA DE NOSOTROS Y DEL MUNDO ENTERO".

Y al final dirás tres veces:

"SANTO DIOS, SANTO FUERTE, SANTO INMORTAL, TEN MISERICORDIA DE NOSOTROS Y DEL MUNDO ENTERO". 


SÉPTIMO DÍA

"Hoy tráeme a las almas que especialmente veneran y glorifican mi Misericordia y sumérgelas en mi Misericordia". Estas almas compartieron los sufrimientos de mi Pasión y penetraron en mi Espíritu más profundamente que ninguna otra. Son vivo reflejo de mi compasivo Corazón y brillarán con esplendor especial en la vida futura. Ninguna de ellas sufrirá el tormento del fuego del infierno, porque las defenderé con particular empeño a la hora de la muerte".

Misericordiosísimo Jesús, cuyo Corazón es el Amor mismo, acoge en el seno de tu Piadosísimo Corazón a las almas de aquellos que de una manera especial alaban y honran la grandeza de tu Misericordia. Dótalas con el poder de Dios y en medio de las dificultades y aflicciones, haz que sigan adelante, confiadas en tu Misericordia; y unidas a Ti, oh, Jesús, carguen sobre sus hombros el peso de toda la Humanidad; y por ello no serán juzgadas con severidad, sino que tu Misericordia las protegerá especialmente cuando llegue la hora de la muerte.

Padre Eterno, vuelve tu mirada hacia las almas que alaban y honran tu supremo atributo, la Misericordia infinita, y que están protegidas dentro del muy compasivo Corazón de Jesús. Estas almas son un Evangelio viviente, sus manos están rebosantes de obras de misericordia, y sus corazones, desbordantes de alegría, entonan cánticos de alabanza a Ti, Altísimo Señor, exaltando tu Misericordia. Te lo suplico, Señor: Muéstrales tu Misericordia, de acuerdo con la esperanza y confianza que en Ti depositan. Que se cumpla en ellas la promesa hecha por Jesús: "A las almas que veneren mi infinita Misericordia, las protegeré durante toda su vida, como a mi propia Gloria, y muy especialmente en la hora de la muerte".

A continuación, se reza la Coronilla de la Divina Misericordia que se explica a continuación:
PADRE NUESTRO, un AVE MARIA y un CREDO. Después, en las cuentas del rosario correspondientes al Padre nuestro, dirás:
"PADRE ETERNO, YO TE OFREZCO EL CUERPO Y LA SANGRE, EL ALMA Y LA DIVINIDAD DE TU AMADÍSIMO HIJO, NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, COMO PROPICIACIÓN POR NUESTROS PECADOS Y LOS DEL MUNDO ENTERO".

En cada una de las cuentas del Ave María, dirás "POR SU DOLOROSA PASIÓN, TEN  MISERICORDIA DE NOSOTROS Y DEL MUNDO ENTERO".

Y al final dirás tres veces:

"SANTO DIOS, SANTO FUERTE, SANTO INMORTAL, TEN MISERICORDIA DE NOSOTROS Y DEL MUNDO ENTERO". 


OCTAVO DÍA

"Hoy tráeme a las almas que están detenidas en el Purgatorio y sumérgelas en las profundidades de mi Misericordia. Que mi Sangre, cayendo a chorros, apacigüe las llamas en que se abrasan. Todas estas almas me son muy queridas. Ellas cumplen el castigo que se debe a mi Justicia. En tu poder está socorrerlos. Saca todas las Indulgencias del tesoro de mi Iglesia y ofrécelas por ellas. ¡Ohl, si supieras qué tormentos padecen, ofrecerías continuamente por ellas el óbolo de tus oraciones y así saldarías las deudas que ellas tienen con mi Justicia".

Misericordiosísimo Jesús, que exclamaste: ¡misericordia!, introduzco ahora en el seno de tu Corazón, desbordante de Misericordia, las almas del Purgatorio, almas que tanto aprecias pero que, no obstante, han de pagar su culpa. Que el manantial de Sangre y Agua que brotó de tu Corazón, apague las llamas purificadoras, para que, también allí, el poder de tu Misericordia sea glorificado.

Padre Eterno, mira con ojos misericordiosos a estas almas que padecen en el Purgatorio y que Jesús acoge en su Corazón desbordante de compasión. Te suplico, por la dolorosa Pasión que sufrió tu Hijo, y por toda la amargura que anegó su Sacratísima Alma, que te muestres misericordioso con las almas que se hallan bajo tu mirada justiciera. No las mires de otro modo, sino sólo a través de las Llagas de Jesús, tu Hijo bien amado; porque creemos firmemente que tu Bondad y Compasión son infinitas. Amén.

A continuación, se reza la Coronilla de la Divina Misericordia que se explica a continuación:
PADRE NUESTRO, un AVE MARIA y un CREDO. Después, en las cuentas del rosario correspondientes al Padre nuestro, dirás:
"PADRE ETERNO, YO TE OFREZCO EL CUERPO Y LA SANGRE, EL ALMA Y LA DIVINIDAD DE TU AMADÍSIMO HIJO, NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, COMO PROPICIACIÓN POR NUESTROS PECADOS Y LOS DEL MUNDO ENTERO".

En cada una de las cuentas del Ave María, dirás "POR SU DOLOROSA PASIÓN, TEN  MISERICORDIA DE NOSOTROS Y DEL MUNDO ENTERO".

Y al final dirás tres veces:

"SANTO DIOS, SANTO FUERTE, SANTO INMORTAL, TEN MISERICORDIA DE NOSOTROS Y DEL MUNDO ENTERO". 



NOVENO DÍA

"Hoy tráeme a las almas tibias y sumérgelas en el abismo de mi Misericordia.
Estas almas, son las que más dolorosamente hieren mi Corazón. Por su tibieza e indiferencia mi Alma sintió una inmensa repugnancia en el Huerto de los Olivos. Ellas fueron las que me hicieron gritar: "Padre, si es posible, aparta de Mí este cáliz". Para ellas, la última esperanza de salvación será el recurrir a mi Misericordia". Piadosísimo Jesús, a Ti que eres la Piedad misma, hoy te traigo al seno de tu compasivo Corazón a las almas enfermas de tibieza.

Que estas almas heladas, que se parecen a cadáveres y que te llenan de repugnancia, se calienten con el fuego de tu puro Amor ¡oh, Jesús!, todo compasión, ejerce la omnipotencia de tu Misericordia, y atráelas a Ti, que eres llama de Amor puro y comunícalas el fuego de tu divino Amor, porque Tú todo lo puedes.

Padre Eterno, mira con ojos misericordiosos a las almas tibias que, a pesar de todo, Jesús cobija en el seno de su Corazón todo Misericordia. Padre de Misericordia, te ruego, por los sufrimientos que padeció tu Hijo, y por sus tres largas horas de Agonía en la Cruz: que ellas también glorifiquen el mar sin fondo de tu Misericordia. Amén. 

A continuación, se reza la Coronilla de la Divina Misericordia que se explica a continuación:
PADRE NUESTRO, un AVE MARIA y un CREDO. Después, en las cuentas del rosario correspondientes al Padre nuestro, dirás:
"PADRE ETERNO, YO TE OFREZCO EL CUERPO Y LA SANGRE, EL ALMA Y LA DIVINIDAD DE TU AMADÍSIMO HIJO, NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, COMO PROPICIACIÓN POR NUESTROS PECADOS Y LOS DEL MUNDO ENTERO".

En cada una de las cuentas del Ave María, dirás "POR SU DOLOROSA PASIÓN, TEN  MISERICORDIA DE NOSOTROS Y DEL MUNDO ENTERO".

Y al final dirás tres veces:

"SANTO DIOS, SANTO FUERTE, SANTO INMORTAL, TEN MISERICORDIA DE NOSOTROS Y DEL MUNDO ENTERO". 


LETANÍA A LA MISERICORDIA DIVINA

Misericordia Divina, que brotas del seno del Padre. Yo confío en Ti.
Misericordia Divina, supremo atributo de Dios. Yo confío en Ti.
Misericordia Divina, misterio incomprensible. Yo confío en TI.
Misericordia Divina, fuente que brota del misterio de la Santísima Trinidad. Yo confío en TI.
Misericordia Divina, insondable para todo entendimiento humano o angélico. Yo confío en TI.
Misericordia Divina, de donde brota toda Vida y Felicidad. Yo confío en TI.
Misericordia Divina, más sublime que los Cielos. Yo confío en TI.
Misericordia Divina, manantial de milagros y maravillas. Yo confío en TI.
Misericordia Divina, que abarcas todo el universo. Yo confío en TI.
Misericordia Divina, que bajaste al mundo en la Persona del Verbo Encarnado. Yo confío en TI.
Misericordia Divina, que manaste de la herida abierta en el Corazón de Jesús. Yo confío en TI.
Misericordia Divina, encerrada en el Corazón de Jesús, por nosotros y especialmente por los más pecadores. Yo confío en TI,
Misericordia Divina, insondable en la Institución de la Sagrada Eucaristía. Yo confío en TI.
Misericordia Divina, que fundaste la Santa Iglesia. Yo confío en TI.
Misericordia Divina, presente en el Sacramento del Santo Bautismo. Yo confío en TI.
Misericordia Divina, que nos justificas por los méritos de Jesucristo. Yo confío en TI.
Misericordia Divina, que nos acompañas a lo largo de toda la vida. Yo confío en TI.
Misericordia Divina, que nos abrazas especialmente en la hora de la muerte. Yo confío en TI.
Misericordia Divina, que nos otorgas la vida inmortal. Yo confío en TI.
Misericordia Divina, que nos acompañas en cada momento de nuestra vida. Yo confío en TI.
Misericordia Divina, que nos proteges del fuego del Infierno. Yo confío en TI.
Misericordia Divina, por quien se convierten los pecadores empedernidos. Yo confío en TI.
Misericordia Divina, asombro para los ángeles e incomprensible para los santos. Yo confío en TI.
Misericordia Divina, insondable en todos los misterios de Dios. Yo confío en TI.
Misericordia Divina, que nos rescatas de toda miseria. Yo confío en TI.
Misericordia Divina, fuente de nuestra felicidad y gozo. Yo confío en TI.
Misericordia Divina, que de la nada nos diste la existencia. Yo confío en TI.
Misericordia Divina, que abarcas todas las obras de tus manos. Yo confío en TI
Misericordia Divina, que presides toda la obra de Dios. Yo confío en TI.
Misericordia Divina, en la que todos estamos inmersos. Yo confío en Ti.
Misericordia Divina, dulce consuelo de los corazones angustiados. Yo confío en TI,
Misericordia Divina, esperanza única de las almas desesperadas. Yo confío en TI.
Misericordia Divina, remanso de corazones y paz ante el temor. Yo confío en Ti.
Misericordia Divina, gozo y éxtasis de las almas santas. Yo confío en TI.
Misericordia Divina, que infundes confianza cuando perdemos la esperanza. Yo confío en TI.

ORACIÓN

¡Oh!, eterno Dios, en quien la Misericordia es infinita y el manantial de compasión es inagotable, vuelve a nosotros tu mirada bondadosa y aumenta en nosotros tu Misericordia, para que en los momentos difíciles no nos desesperemos ni nos desalentemos, sino que con absoluta confianza, nos sometamos a tu Santa Voluntad que es todo Amor y Misericordia. ¡Oh!, incomprensible e impenetrable Misericordia de Dios ¿quién puede glorificarte y adorarte dignamente? Oh, Supremo atributo de Dios todopoderoso, Tú eres la dulce esperanza del pecador. Amén.



ORA CON CONFIANZA:
- Delante del Cuadro de Jesús Misericordioso.
- Con el Rosario para rezar la Coronilla de la Divina Misericordia.
- 9 días seguidos, en cualquier época del año.



PALABRAS DE JESÚS
CUADRO DE JESÚS MISERICORDIOSO

"Pinta un cuadro según me estás viendo, con la invocación: "JESÚS, CONFÍO EN TI". Quiero que se venere en el mundo entero" (1, 18).

"Prometo que el alma que venere este cuadro, no se perderá. Sobre todo, a la hora de la muerte, Yo mismo la defenderé como a mi Gloria". (1, 18).

FIESTA DE LA MISERICORDIA

"Deseo que haya una Fiesta de la Misericordia, el domingo siguiente al de la Pascua de Resurrección.
"Deseo, que esta Fiesta sea un refugio para todas las almas, pero sobre todo para los pobres pecadores. "El alma que acuda a la Confesión y reciba la Sagrada Comunión, obtendrá el perdón total de sus culpas y del castigo" (11, 138).

ROSARIO DE LA MISERICORDIA

"Por medio de este Rosario obtendrás todo, si lo que pides está de acuerdo con mi Voluntad" (VI, 93).

"Quien lo rece, alcanzará gran Misericordia en la hora de su muerte" (II, 129).

"Cuando se rece este Rosario al lado del moribundo, me pondré entre el Padre y el alma agonizante, no como justo Juez, sino como Redentor Misericordioso" (V, 124)

HORA DE LA MISERICORDIA

"A las 3 de la tarde implora mi Misericordia especialmente para los pecadores y, aunque sea por un momento, contempla mi Pasión. En esta Hora no negaré nada al alma que lo pida por los méritos de mi Pasión"


APOSTOLADO DE LA MISERICORDIA

"A las almas que propaguen la devoción a mi Misericordia las protegeré durante toda su vida" .

HAZ APOSTOLADO PARA:
- Dar gloria a Dios.
- Salvar almas.
Cony Mtz.



«VÍA CRUCIS»





El Vía Crucis o Camino a la Cruz es una de las más antiguas devociones practicadas por los Católicos en todo el mundo.  Consiste en acompañar a Jesús en su Pasión y Muerte, en sus horas finales, repasando 14 momentos (las 14 Estaciones del Vía Crucis) desde que fue condenado a muerte hasta su sepultura.
 Más recientemente a veces se suele agregar una nueva 15ª Estación:  la Resurrección del Señor, en consideración a que si Cristo no resucitó, vana sería nuestra Fe (1 Cor 15, 14).
El Vía Crucis se reza de pie, y en algunos momentos de rodillas.  Debe hacerse caminando, deteniéndose en cada estación, para recordar el camino de Jesús al Calvario.  Es por eso que las imágenes de la representación del Vía Crucis están en la pared, alrededor del templo.  Si se reza en casa, ayuda tener en la mano imágenes de la Pasión y Muerte del Señor, para que puedas recordar e imaginar su dolor.
.         + En el nombre del Padre + del Hijo + y del Espíritu Santo.
Amén
.        Señor, que la meditación de tu Pasión y Muerte nos anime y ayude a tomar la cruz de cada día y seguirte, para un día resucitar contigo en la gloria.
Amén.

ESTACIÓN:
Jesús
es condenado
a muerte.
.           Por la envidia de los Fariseos y la debilidad de Pilato, Jesús fue juzgado injustamente y condenado a muerte.  Porque yo también te he juzgado al reclamarte algo, Señor.  Porque también te he juzgado al juzgar a mis hermanos.
.           Perdón, Señor, perdón.
.          Te adoramos, Cristo y te bendecimos.
.           Porque por tu santa Cruz redimiste al mundo.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)  

Estación:
Jesús carga
con la Cruz.
.           Simplemente se la echaron encima sin ninguna consideración, y Él no la rechazó.  Por las veces que yo he dejado de llevar mi cruz y por las veces que he renegado de mis penas y enfermedades.
.           Perdón, Señor, perdón.
.          Te adoramos, Cristo y te bendecimos.
.          Porque por tu santa Cruz redimiste al mundo.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)         

ESTACIÓN:
Jesús cae por
primera vez.
.           No es fácil llevar la cruz.  Muchas veces cae uno vencido bajo su peso.  Por las ocasiones en que he tardado tanto en levantarme y también por todos aquéllos que no quieren levantarse.
.           Perdón, Señor, perdón.
.          Te adoramos, Cristo y te bendecimos.
.           Porque por tu santa Cruz redimiste al mundo.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)

ESTACIÓN:
Jesús
se encuentra
con su Madre.
.           Tuviste, Jesús, el apoyo de tu Madre en la subida al Calvario.  Ella no se quejó, sino que te acompañó en ese penoso camino.  Por las veces que no he dado apoyo a otros en los momentos difíciles y por haberlos dejado solos en su vía crucis.
.           Perdón, Señor, perdón.
.          Te adoramos, Cristo y te bendecimos.
.           Porque por tu santa Cruz redimiste al mundo.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)

ESTACION:
Simón de Cirene ayuda a Jesús
a llevar la cruz.
.           Tuviste, Jesús, a Simón el Cireneo, quien –obligado- cargó la cruz contigo.  ¡Qué gracia la de éste que cruzaba por tu camino al Calvario!  Por las veces, Señor, que no me he dado cuenta que Tú has sido mi Cireneo, que has sido Tú Quien me ha ayudado a llevar mi cruz.
.           Perdón, Señor, perdón.
.          Te adoramos, Cristo y te bendecimos.
.           Porque por tu santa Cruz redimiste al mundo.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)

ESTACIÓN:
La Verónica
limpia el rostro
de Jesús.
.           Aquella mujer fue valiente al limpiar tu rostro cruzando la fuerte guardia que te llevaba a empujones y jalones camino al lugar de tu Crucifixión.  Y dejaste impreso tu rostro en su paño.  Por las veces que no he visto tu rostro en los que sufren, en los abandonados y débiles, en los ancianos y enfermos.
.           Perdón, Señor, perdón.
.          Te adoramos, Cristo y te bendecimos.
.           Porque por tu santa Cruz redimiste al mundo.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)

ESTACIÓN:
Jesús cae
por segunda vez.
.           No sabemos si tropezaste o si caíste por un empujón.  Por las veces que con mi ejemplo hice que otros tropezaran y cayeran, y por las veces que deliberadamente los he empujado.  Por las veces que por mi ejemplo, otros han pecado.
.           Perdón, Señor, perdón.
.          Te adoramos, Cristo y te bendecimos.
.           Porque por tu santa Cruz redimiste al mundo.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)

ESTACIÓN:

Jesús habla
a las mujeres
de Jerusalén.
.           En medio de su dolor, Jesús no deja de preocuparse por la pena de aquellas mujeres.  Por las veces en que me he dejado abrumar tanto por mis problemas, que me he olvidado de los sufrimientos de los que me rodean o se han acercado a mí. 
.           Perdón, Señor, perdón.
.          Te adoramos, Cristo y te bendecimos.
.           Porque por tu santa Cruz redimiste al mundo.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)

ESTACION:

Jesús cae por tercera vez.
.           Y por tercera vez hace un esfuerzo inmenso y se levanta.  Por esas ocasiones en las que, ante las dificultades, me he desanimado y no he continuado en aquello que me has pedido a favor de los demás.
.           Perdón, Señor, perdón.
.          Te adoramos, Cristo y te bendecimos.
.           Porque por tu santa Cruz redimiste al mundo.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
10ª
Estación:

Jesús es despojado de sus vestiduras.
.           Antes de crucificarlo, lo despojaron de sus vestiduras.  Por las veces en que yo he despojado a otros de su fama, de sus bienes, de sus derechos, de su inocencia, de sus ilusiones…
.           Perdón, Señor, perdón.
.          Te adoramos, Cristo y te bendecimos.
.           Porque por tu santa Cruz redimiste al mundo.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
11ª
ESTACIÓN:
Jesús es clavado
en la cruz.
.           Y desde la Cruz pidió a su Padre que perdonara a sus verdugos y que nos perdonara a nosotros.  Por tantos perdones que yo he negado, por tanta represalias, por tantas venganzas que he tomado, por tanto resentimiento que conservo y que amarga mi alma.
.           Perdón, Señor, perdón.
.         Te adoramos, Cristo y te bendecimos.
.           Porque por tu santa Cruz redimiste al mundo.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)

           

12ª
ESTACIÓN:
Jesús muere
en la cruz.
.           No hay amor mayor que dar la vida por otro.  Por la facilidad con que me olvido de cuánto me amas, Señor, cuánto me has dado, cuánto te costaron mis pecados.  Por la poca importancia que doy a tu Pasión y Muerte que me ha redimido y por no darme cuenta de la necesidad que tengo de ser redimido por Ti.
.           Perdón, Señor, perdón.
.          Te adoramos, Cristo y te bendecimos.
.           Porque por tu santa Cruz redimiste al mundo.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
13ª
ESTACIÓN:
Jesús es bajado
de la cruz.
.           Y su cuerpo es puesto en brazos de su Madre.  Por ese tierno Niño que tú nos diste una Nochebuena y que una mala tarde te devolvimos muerto por nuestros pecados.
.           Perdón, Madre, perdón.
.          Te adoramos, Cristo y te bendecimos.
.           Porque por tu santa Cruz redimiste al mundo.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
14ª
Estación:
Jesús es sepultado.
.           Aquél que algunos judíos esperaban fuera el liberador de Israel ha sido sepultado.  Por las veces en que he olvidado que es necesario pasar por todas esas cosas para poder entrar en la gloria.
.           Perdón, Señor, perdón.
.          Te adoramos, Cristo y te bendecimos.
.           Porque por tu santa Cruz redimiste al mundo.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
15ª
ESTACIÓN:
Y al tercer día resucitó.

.           Si Cristo no hubiera resucitado, vana sería nuestra fe.  Por las veces que he hecho vana mi fe al creer en mitos que van en contra de tu Resurrección.  Por las veces en que olvido que si no muero a mí mismo, Jesús, no podré resucitar contigo.
.           Perdón, Señor, perdón.
.          Te adoramos, Cristo y te bendecimos.
.           Porque por tu santa Cruz redimiste al mundo.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Oración final:
Señor mío Jesucristo, que con tu Pasión y Muerte diste vida al mundo, líbranos de todas nuestras culpas y de toda inclinación al mal, concédenos vivir apegados a tus Mandamientos y jamás permitas que nos separemos de Ti.  Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
.           Amén.
Cony Mtz




martes, 5 de marzo de 2013

Dame Fe, Señor




Sales a mi encuentro, tiempo de gracia y de cuaresma,
para hacerme comprender que, mi vida sin Dios,
es paja que lleva el viento.
Vienes a mi encuentro, días de gracia y de perdón,
en este Año Santo de la Fe,
para hacerme sentir que, no estoy solo,
que Dios me acompaña en mi caminar
que, cuando vuelvo los ojos hacia Él,
no hay reproche alguno sino indulgencia plena.
¡Dame Fe, Señor!
Que no desperdicie tantos dones que me traes.
Que, si se dan en mí, también los desee para los demás.
Que, donde estén presentes mis gestos y mis detalles,
mi servicio y me delicadeza,
que, entonces Señor, sienta que no te estoy perdiendo.
¡Dame Fe, Señor!
Porque son muchos los lodos que intentan engullirte .
Porque, a veces, la ceniza deja más rastro en nosotros,
que la misma luminosidad de la Santa Pascua.
Porque, a veces Señor, decimos tenerte y no te conocemos.
Decimos quererte, y nos resistimos acompañarte con tu cruz.
Decimos ser de los tuyos, y volvemos la cara.
Danos valor y testimonio en este Año de la Fe.

¡Dame Fe, Señor!
Para que, cuando llegue junto contigo
al final del Gólgota,
sepa valorar el esfuerzo de mi CONVERSION.
El alimento de mi ORACIÓN.
El rédito del silencio de la CARIDAD.
La hermandad del PERDON dado y recibido.
Que te descubra, te conozca y te sienta
y, luego Señor, de razón de lo que creo y vivo
en esta Cuaresma del Año de la Fe.
Amén.
Cony Mtz.
(P. Javier Leoz)