jueves, 16 de enero de 2014

CON LAS MANOS UNIDAS


Con las manos unidas,
formamos grupo junto a Ti, Jesús.
Sentimos el calor del compañero.
Nuestra fuerza une las manos,
nuestros corazones los unes Tú.
Y al sonreírnos entre nosotros,
es tu alegría la que asoma a  nuestros labios.

Tu amor, tu alegría y tu fuerza,
habitan en cada uno de nosotros,
y nos impulsan a formar un grupo unido.

Señor, nosotros queremos amarnos,
sin que nadie quede excluido.
Queremos vivir alegres,
y no dejaremos que el enfado nos separe.

Queremos ser una fuerte cadena
y entre todos haremos cosas grandes.
Que ninguno se sienta marginado,
ni haya nadie despreciado
entre nosotros.

Al que esté triste o preocupado,
trataremos todos de ayudarle.
PORQUE ERES TU
QUIEN NOS UNE, JESÚS


Cony Mtz

DIOS MÍO, ESTOY CONTENTO


Dios mío, estoy contento porque Tú me amas, no obstante mi indignidad.

Dios mío, estoy contento porque te amo, no obstante mi miseria.
Dios mío, estoy contento porque puedo alguna vez, no obstante mi nada, hacer que te amen.
Dios mío, estoy contento porque puedo sufrir algo por tu amor.

Dios mío, estoy contento porque Tú estás presente en la Eucaristía.
Dios mío, estoy contento porque eres mi Huésped divino.
Dios mío, estoy contento porque tu presencia bendita en mi morada ilumina mi vida.

Dios mío, estoy contento porque eres mi fuerza en los desfallecimientos de mi alma.
Dios mío, estoy contento porque eres mi consuelo en las angustias de mi corazón.
Dios mío, estoy contento porque Tú eres mi luz en las oscuridades de mi camino.
Dios mío, estoy contento porque Tú eres mi riqueza en mi pobreza.

Dios mío, estoy contento porque si me has quitado mucho, me has dejado todavía mucho mas.

Dios mío, estoy contento porque Tú eres mi Padre, mi Esposo, mi Hermano, mi Amigo, mi Salvador, el Huésped divino de mi corazón, por medio de la gracia, la Vida de mi vida, porque Tú eres mi todo.

Dios mío, estoy contento porque Tú eres la Belleza, la Bondad, la Verdad resplandeciente de la que mi alma está sedienta.

Dios mío, estoy contento porque Tú eres la eterna felicidad de aquellos que he perdido.

Dios mío, estoy contento porque creo que los he de ver y gozar en los esplendores de la vida eterna.

¡Oh mi buen Maestro! Te doy gracias de haberme hecho encontrar tantos corazones nobles y buenos.

¡Oh mi buen Maestro! Te doy gracias del perfume de las flores, de la hermosura de las almas, del reflejo aquí debajo de todas las inmortales bellezas.

¡Oh mi buen Maestro! Te doy gracias de haberme permitido gozar de todas las maravillas de tu creación.

¡Oh mi buen Maestro! Te doy gracias de todos los bienes que poseo todavía y de todos aquellos que espero de tu misericordia infinita en este mundo y en el otro para mí y para todos aquellos que me son queridos. Amén.
Cony Mtz

JESÚS ES DULZURA Y AMOR (SAN AGUSTÍN)




¡Oh Salvador mío, fuente inagotable de dulzura y de bondad! No piense yo más que en Vos. Cuando al mismo tiempo que a Vos se ama cualquiera otra cosa, ya no se os ama, ¡oh Dios mío!, con verdadero amor. ¡ Oh amor lleno de dulzura, dulzura llena de amor, amor exento de penas y seguido de infinidad de placeres; amor tan puro y tan sincero que subsiste en todos los siglos; amor cuyo ardor no hay cosa que pueda apagar ni entibiar! ¡ Jesús, mi adorable Salvador, cuyas bondades, cuyas dulzuras son incomparables, caridad tan perfecta como que sois nada menos que mi Dios! Véame yo abrasado en vuestras divinas llamas, de suerte que no sienta ya más que aquellos torrentes de dulzuras, de placeres, de delicias y de alegría, pero de una alegría enteramente justa, enteramente casta, pura, santa y seguida de aquella perfecta paz que solamente en Vos se encuentra. Sea yo abrasado en las llamas de aquel amor, ¡oh Dios mío!, con todo el afecto de mi corazón y de mi alma. No quiero, bien mío, no quiero en lo sucesivo más amor que el vuestro. Amén.
Cony Mtz