viernes, 1 de junio de 2012

ORACIÓN A NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO ATADO Y AZOTADO



  
" ¿Y que mayor prueba de amor,


puede dar un amigo


que dar la vida por el amigo
"

  Mi divino Salvador, ¡qué objeto de compasión habéis venido a ser después que por amor de las almas permitisteis que os atasen a la columna! ¡Ah! cómo se cumplió entonces a la letra el oráculo del Profeta, que serias de pies a cabeza todo una llaga, y ésta tal, que no podrías ser reconocido por quien eras antes. ¡Qué confusión al despojaros de las vestiduras! ¡qué carnicería bajo aquella tempestad de azotes multiplicados sin medida' ¡cómo se derramó a torrentes la sangre de las desgarradas  venas!

  Pero, no tanto os azotó la injusticia del presidente romano, y la crueldad de los soldados, cuanto os azotaron mis culpas. ¡Oh malvados placeres, que costaron a Vos tantas penas!  ¡Oh dureza mía!, que viéndote  atormentado por mi causa, he continuado igualmente a ofenderos.

Mas, de hoy en adelante no será así.  Unido a Vos con eternos vínculos y abrazado con Vos en la columna mientras me dure la vida, procuraré satisfacer a vuestra justicia ofendida.

Por la columna a la cual fuiste atado, por los azotes que os rasgaron las inocentes carnes, por la sangre que con tanta abundancia derramaste ¡piedad Señor! ¡piedad de este infeliz!  Libradle hoy de los lazos del tentador, preservadle de tal peligro para siempre, y llegado el fin del destierro  recibidle en el cielo.  Amén.
Indulgencia parcial

 Te adoramos Santísimo Señor Jesucristo, y te bendecimos, porque por tu Santa Cruz redimiste el mundo.
Indulgencia parcial




http://www.corazones.org/z_imagenes/a_icons/CandelabroMV.GIF

ORACIONES DE REPARACIÓN A JESUCRISTO AGONIZANTE LLAMADOS ANGUSTIOSOS





 
 
Photobucket - Video and Image Hosting
ORACIÓN INICIAL

  Señor Jesucristo, a través de la historia. Tú nos conduces de regreso al Padre Todopoderoso. Te damos gracias y apreciamos Tu amor. Recordamos, con dolor en el corazón, nuestra debilidad, nuestros pecados, y todo Tu sufrimiento en esta noble tarea.

¿Cómo aminorar Tu sufrimiento?
Ayúdanos a hacerlo, te lo pedimos. Haremos lo que sea necesario, si Tú así lo quieres. Muéstranos Tu amor si esa es Tu voluntad.

Hacemos esta oración, en el nombre de Nuestro Señor Jesucristo, que vive y reina con el Padre, en unidad del Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

   Padre Eterno, te ofrezco todas las Heridas de Tu amadísimo Hijo Jesucristo, los dolores y agonías de Su Sacratísmo Corazón, y Su Preciosísima Sangre que brotó de todas Sus Heridas, en reparación por mis pecados y los pecados del mundo entero. Amén (3 veces)

Credo...

PRIMER LLAMADO ANGUSTIOSO

"¿Dónde estás hijo Mío? Tu Señor te busca... ¡Ven a Mí!... ¡Ven, acércate más, y escucha Mi angustioso llamado!

 Hijo Mío... había una vez un Hombre que tenía muchas ovejas, las cuidaba y pastoreaba bien. Cuando tenían sed, las conducía a un manantial de agua fresca, para que pudieran satisfacer su sed. No permitía que pasaran hambre. Las llevaba a verdes praderas. Ellas comían y engordaban y se fortalecían. El Hombre fortificó la tierra donde pastaban, para que ningún lobo entrara y dañara el rebaño.
 Un día, las ovejas planearon una rebelión, y a la fuerza escaparon del campo y se adentraron en el bosque. Allí, fueron capturadas por animales salvajes. Eran como esclavas sin esperanza. Sus cuerpos y sangre eran utilizados para festivales y sacrificios de animales a sus dioses.
A pesar de todo esto, el Hombre no se olvidó de su rebaño. Envió a sus sirvientes, y a todos los mataron. Por último, envió a Su Hijo, quien al fin ganó la batalla.
El Hijo del Hombre, condujo al rebaño, día y noche a través del desierto. En este caminar, surgieron muchas dificultades, que no podían soportar. Se quejaron al Hijo del Hombre, profirieron toda clase de palabras crueles contra Él, y finalmente lo mataron.
Hijo... ¿qué piensas que hará el Padre del Hijo del Hombre cuando se entere de la muerte de Su Hijo?

Hijo... ustedes son el rebaño. Mi Padre es el dueño del rebaño, quien envió muchos profetas a Su pueblo, que vivió en un desierto terrible.
Yo soy el Hijo, a quien ustedes persiguieron y mataron. ¿Qué les he hecho? A pesar de todos vuestros pecados. Mi Padre aún los está llamando para que regresen a Él. Pero ustedes no prestan atención a Su llamado.

¡REGRESEN! ¡OH ISRAEL, PUEBLO MÍO!

Hagan reparación por sus pecados y los pecados que el mundo entero comete contra Mí Padre y contra Mi Preciosa Sangre.
¡YO SOY EL AGONIZANTE JESUCRISTO!
(Silencio)

ORACIÓN

  Dios mío. Dios mío... yo creo firmemente con todo mi corazón... espero y confío sinceramente en Ti. Solamente a Ti adoraré por siempre. Con verdadero arrepentimiento y amor, me postro a Tus Pies; te pido perdón por aquellos que no creen y no quieren creer, por aquellos que no Te adoran y no quieren adorarte y por aquellos que Te crucificaron y Te están crucificando diariamente. Querido Jesús, yo te consolaré durante toda mi vida. Amén.

ACTO DE CONTRICIÓN

  Oh mi Dios, yo me arrepiento de todo corazón por haber pecado contra Ti, por ser Tú tan bueno. Con la ayuda de Tu gracia, no pecaré nuevamente. Amén

Padrenuestro (1) -Avemaría (1) - Gloria (tres veces)

Señor nuestro Jesucristo agonizante. Tú sufriste y pagaste por nosotros... Que se haga Tu voluntad en la tierra.
Aplaca el fuego de Tu cólera, oh Señor... perdón porque hemos pecado... No pecaremos nunca más.

Jesús Sacramentado perdónanos, te rogamos, oh Señor.

ORACIÓN A LA SANTÍSIMA TRINIDAD

Oh Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Te ofrezco la Palabra hecha carne, Jesucristo, su carne cubierta de Heridas y Sangre, su agonía en el huerto, su flagelación, su coronación de espinas, el repudio que sufrió, su condena, su crucifixión y muerte, en unión con todos los sufrimientos de Tu Santa Iglesia y la sangre de los mártires, en reparación por mis pecados y los pecados del mundo entero. Amén


ORACIÓN AGONIZANTE

Jesús Agonizante, yo te ofrezco mi corazón para unirlo a Tu Corazón Agonizante y compartir Tu agonía. Jesús, yo deseo permanecer en agonía Contigo, a fin de apresurar Tu glorioso Reino de Paz. Amén


SEGUNDO LLAMADO ANGUSTIOSO

  "Hijo Mío, acércate a Mí, escucha Mi angustioso llamado. Por amor a ti, ofrezco Mi Cuerpo como sacrificio vivo, pan de vida para todos los hombres. Mi Sangre, preciosa bebida, bebida de los Ángeles del cielo, entregada con amor a los hombres.
Hijo Mío... permanezco por ti en el Sacramento del Amor... esperando pacientemente por ti en el Sagrario, donde estoy prisionero por ti. Tú, raras veces te acercas a Mí, porque no te acuerdas de Mí, que estoy prisionero por ti.

  Hijo mío... Mi agonía es grande cuando veo la frialdad, la indiferencia y la negligencia con que te acercas a la Santa Trinidad, cuya Presencia llena el Santuario Santo. Yo estoy aquí, hijo mío... Yo estoy aquí en plenitud. Teme la Presencia de tu Dios. Acércate con respeto y reverencia.

  Hijo mío... ¿sabes tú lo que sufro cuando entro en el santuario de tu corazón a través de la Sagrada Comunión? Tus pecados me amarran y me flagelan sin misericordia. En tu corazón no hay nadie que Me consuele. Luego de haberme flagelado insensiblemente, Me arrastras fuera, y cierras con llave la puerta de tu corazón con iniquidad. Esto es lo que Me haces con tu vida de pecado.

  Yo soy el Pan de Vida para todos los hombres que me reciben en estado de santidad. Vengo a darles vida, no muerte. Limpia las iniquidades de tu corazón. Ábreme la puerta de tu corazón. Haz de tu corazón un tabernáculo de consuelo para Mí.
  Hijo... que Yo viva en tu santuario de una Comunión a la otra. ¡Acógeme, hazme sentir bienvenido!
 Hijo mío... todos los que Me acogen, acogen a Mi Padre y al Espíritu Santo que viven en Mi. Todos los que Me rechazan, rechazan a la Santísima Trinidad. Hijo... aún cuando otros Me rechacen, haz de tu corazón un tabernáculo de consuelo para Mí.

Yo soy Jesucristo Agonizante, llamándote para que REGRESES."

(Silencio)
ORACIÓN

  Dios mío. Dios mío... yo creo firmemente con todo mi corazón... espero y confío sinceramente en Ti. Solamente a Ti adoraré por siempre. Con verdadero arrepentimiento y amor, me postro a Tus Pies; te pido perdón por aquellos que no creen y no quieren creer, por aquellos que no Te adoran y no quieren adorarte y por aquellos que Te crucificaron y Te están crucificando diariamente. Querido Jesús, yo te consolaré durante toda mi vida. Amén.

ACTO DE CONTRICIÓN

  Oh mi Dios, yo me arrepiento de todo corazón por haber pecado contra Ti, por ser Tú tan bueno. Con la ayuda de Tu gracia, no pecaré nuevamente. Amén

Padrenuestro (1) -Avemaría (1) - Gloria (tres veces)

Señor nuestro Jesucristo agonizante. Tú sufriste y pagaste por nosotros... Que se haga Tu voluntad en la tierra.
Aplaca el fuego de Tu cólera, oh Señor... perdón porque hemos pecado... No pecaremos nunca más.

Jesús Sacramentado perdónanos, te rogamos, oh Señor.

ORACIÓN A LA SANTÍSIMA TRINIDAD

Oh Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Te ofrezco la Palabra hecha carne, Jesucristo, su carne cubierta de Heridas y Sangre, su agonía en el huerto, su flagelación, su coronación de espinas, el repudio que sufrió, su condena, su crucifixión y muerte, en unión con todos los sufrimientos de Tu Santa Iglesia y la sangre de los mártires, en reparación por mis pecados y los pecados del mundo entero. Amén


ORACIÓN AGONIZANTE

Jesús Agonizante, yo te ofrezco mi corazón para unirlo a Tu Corazón Agonizante y compartir Tu agonía. Jesús, yo deseo permanecer en agonía Contigo, a fin de apresurar Tu glorioso Reino de Paz. Amén


 
TERCER LLAMADO ANGUSTIOSO

  "Hijo Mío... Yo estoy en tu corazón, un Getsemaní solitario, donde estoy velando, y nadie viene a velar Conmigo ni siquiera por una hora. Tu prefieres ir tras la posesión de bienes terrenos, aún a riesgo de tu perdición, dejándome sufrir solo.
  El enemigo se aproxima rápidamente... está ganando terreno a fin de ganar muchas almas, mientras tú duermes. Hijo, ¿no puedes levantarle y velar Conmigo siquiera una hora? Yo estoy en el santuario de tu alma, un Getsemaní solitario, esperando que vengas.

  Muchas almas, muchas almas van al infierno a causa de los pecados de la carne. Hijo, mira como tú conduces muchas almas a la perdición a través de tu forma de vestir. Yo soy aquel a quien tú expones desnudo públicamente. Hijo... consuélame. Hijo, ten misericordia de Mí.

 ¡Nunca debe un hombre imitar a una mujer! ¡Nunca debe una mujer imitar a un hombre! Sé tal como Yo te hice, hijo; sé tal como Yo te hice. Te digo, aléjate de esta moda mundana. Ese es el plan del enemigo: destruir el templo del Espíritu Santo que es tu cuerpo. Vive una vida modesta.

  Mi hijo amado, porque te amo y deseo que me muestres amor, te suplico me ofrezcas todo tu ser, que lo guardes para Mí y solamente para Mí. Que él me glorifique siempre, que me consuele siempre. No hago este llamado al mundo, sino a tí a quien amo. Ofrécemelo... ofrécelo para salvación.
Yo soy Jesucristo Agonizante, llamándote para que REGRESES!"

(Silencio)

 
ORACIÓN

  Dios mío. Dios mío... yo creo firmemente con todo mi corazón... espero y confío sinceramente en Ti. Solamente a Ti adoraré por siempre. Con verdadero arrepentimiento y amor, me postro a Tus Pies; te pido perdón por aquellos que no creen y no quieren creer, por aquellos que no Te adoran y no quieren adorarte y por aquellos que Te crucificaron y Te están crucificando diariamente. Querido Jesús, yo te consolaré durante toda mi vida. Amén.

ACTO DE CONTRICIÓN

  Oh mi Dios, yo me arrepiento de todo corazón por haber pecado contra Ti, por ser Tú tan bueno. Con la ayuda de Tu gracia, no pecaré nuevamente. Amén

Padrenuestro (1) -Avemaría (1) - Gloria (tres veces)

Señor nuestro Jesucristo agonizante. Tú sufriste y pagaste por nosotros... Que se haga Tu voluntad en la tierra.
Aplaca el fuego de Tu cólera, oh Señor... perdón porque hemos pecado... No pecaremos nunca más.

Jesús Sacramentado perdónanos, te rogamos, oh Señor.

ORACIÓN A LA SANTÍSIMA TRINIDAD

Oh Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Te ofrezco la Palabra hecha carne, Jesucristo, su carne cubierta de Heridas y Sangre, su agonía en el huerto, su flagelación, su coronación de espinas, el repudio que sufrió, su condena, su crucifixión y muerte, en unión con todos los sufrimientos de Tu Santa Iglesia y la sangre de los mártires, en reparación por mis pecados y los pecados del mundo entero. Amén


ORACIÓN AGONIZANTE

Jesús Agonizante, yo te ofrezco mi corazón para unirlo a Tu Corazón Agonizante y compartir Tu agonía. Jesús, yo deseo permanecer en agonía Contigo, a fin de apresurar Tu glorioso Reino de Paz. Amén


CUARTO LLAMADO ANGUSTIOSO

  "Hijo Mío... ¿es así como traicionas a tu Señor y Salvador? Solamente por el dinero mundano y perecedero, escogiste traicionar a tu Señor, y entregarme a esos hombres crueles para que Me crucificaran. Hijo, te estás convirtiendo en el Judas de este último tiempo. ¡Cuán terrible será todo para aquellos que traicionan al Hijo del Hombre, y lo entregan a hombres pecadores para ser crucificado! Mira cuan lamentablemente van a la eternidad a sufrir por siempre.

  Aún entre los sacerdotes de Mi Corazón, hay muchos Judas que prefieren los bienes terrenales a cambio de su Señor, quien está en agonía. Esto me causa mucho dolor, hijo Mío, porque están haciendo de la casa de Mi Padre un mercado. Mi Padre está grandemente molesto. Miren bien, cómo ustedes me están sacando de Mi Santo templo. Hijo, ¿deseas la presencia de tu Dios? Ofréceme tu vida.

Yo soy Aquel a quien ustedes están traicionando solamente por cosas terrenales. Hijo... ya que todas esas cosas por las que estás trabajando serán destruidas por el fuego... ¿por qué estás trabajando en vano?

 Regresa a Mí, hijo Mío... ten misericordia de Quien vino a salvarte.
Que Mis sacerdotes regresen a Mí. Yo soy Jesucristo Agonizante quien los ama, llamándoles para que REGRESEN!"

(Silencio)

 
ORACIÓN

  Dios mío. Dios mío... yo creo firmemente con todo mi corazón... espero y confío sinceramente en Ti. Solamente a Ti adoraré por siempre. Con verdadero arrepentimiento y amor, me postro a Tus Pies; te pido perdón por aquellos que no creen y no quieren creer, por aquellos que no Te adoran y no quieren adorarte y por aquellos que Te crucificaron y Te están crucificando diariamente. Querido Jesús, yo te consolaré durante toda mi vida. Amén.

ACTO DE CONTRICIÓN

  Oh mi Dios, yo me arrepiento de todo corazón por haber pecado contra Ti, por ser Tú tan bueno. Con la ayuda de Tu gracia, no pecaré nuevamente. Amén

Padrenuestro (1) -Avemaría (1) - Gloria (tres veces)

Señor nuestro Jesucristo agonizante. Tú sufriste y pagaste por nosotros... Que se haga Tu voluntad en la tierra.
Aplaca el fuego de Tu cólera, oh Señor... perdón porque hemos pecado... No pecaremos nunca más.

Jesús Sacramentado perdónanos, te rogamos, oh Señor.

ORACIÓN A LA SANTÍSIMA TRINIDAD

Oh Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Te ofrezco la Palabra hecha carne, Jesucristo, su carne cubierta de Heridas y Sangre, su agonía en el huerto, su flagelación, su coronación de espinas, el repudio que sufrió, su condena, su crucifixión y muerte, en unión con todos los sufrimientos de Tu Santa Iglesia y la sangre de los mártires, en reparación por mis pecados y los pecados del mundo entero. Amén


ORACIÓN AGONIZANTE

Jesús Agonizante, yo te ofrezco mi corazón para unirlo a Tu Corazón Agonizante y compartir Tu agonía. Jesús, yo deseo permanecer en agonía Contigo, a fin de apresurar Tu glorioso Reino de Paz. Amén


QUINTO LLAMADO ANGUSTIOSO

 "Hijo Mío... ¿cuándo terminaran los tormentos de Mi flagelación, causados por tus pecados y los del mundo? ¿Por qué Me están flagelando, y al mismo tiempo coronándome de espinas? Y diciendo: "DÉJENME PECAR... YA IRÉ DESPUÉS A CONFESARME".
Yo soy el Agonizante Jesús, a Quien tú constantemente torturas.

Hijo... ¿ACASO TE DI EL SACRAMENTO DE LA PENITENCIA, PARA QUE TE CONVIRTIERAS EN UN POZO DE INIQUIDAD?

Ese es el Sacramento de Mi Amor. El abre el océano de la misericordia divina. Mi Sangre y Agua Preciosas, que brotaron para salvar y lavar tu iniquidad, para que vayas y no peques más.

 Hijo... retira la corona de espinas... ten misericordia de Mí, no Me flageles más. Ama a tu Dios, tu Creador. No te hagas falsos dioses de ninguna criatura. Sólo a tu Dios temerás y adorarás. No pronuncies el nombre de tu Dios en vano.

 Hijo... recuerda guardar el día obligatorio, santo. Haz respetar Mi Nombre en este mundo corrupto. Haz todas estas cosas, para aminorar los dolores de Mi agonía. Ofrece todos tus desengaños, pruebas y persecuciones en reparación por tus pecados, y los del mundo entero.

Yo soy el Agonizante Jesucristo, llamándote para que REGRESES".

(Silencio)
ORACIÓN

  Dios mío. Dios mío... yo creo firmemente con todo mi corazón... espero y confío sinceramente en Ti. Solamente a Ti adoraré por siempre. Con verdadero arrepentimiento y amor, me postro a Tus Pies; te pido perdón por aquellos que no creen y no quieren creer, por aquellos que no Te adoran y no quieren adorarte y por aquellos que Te crucificaron y Te están crucificando diariamente. Querido Jesús, yo te consolaré durante toda mi vida. Amén.

ACTO DE CONTRICIÓN

  Oh mi Dios, yo me arrepiento de todo corazón por haber pecado contra Ti, por ser Tú tan bueno. Con la ayuda de Tu gracia, no pecaré nuevamente. Amén

Padrenuestro (1) -Avemaría (1) - Gloria (tres veces)

Señor nuestro Jesucristo agonizante. Tú sufriste y pagaste por nosotros... Que se haga Tu voluntad en la tierra.
Aplaca el fuego de Tu cólera, oh Señor... perdón porque hemos pecado... No pecaremos nunca más.

Jesús Sacramentado perdónanos, te rogamos, oh Señor.

ORACIÓN A LA SANTÍSIMA TRINIDAD

Oh Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Te ofrezco la Palabra hecha carne, Jesucristo, su carne cubierta de Heridas y Sangre, su agonía en el huerto, su flagelación, su coronación de espinas, el repudio que sufrió, su condena, su crucifixión y muerte, en unión con todos los sufrimientos de Tu Santa Iglesia y la sangre de los mártires, en reparación por mis pecados y los pecados del mundo entero. Amén


ORACIÓN AGONIZANTE

Jesús Agonizante, yo te ofrezco mi corazón para unirlo a Tu Corazón Agonizante y compartir Tu agonía. Jesús, yo deseo permanecer en agonía Contigo, a fin de apresurar Tu glorioso Reino de Paz. Amén


 SEXTO LLAMADO ANGUSTIOSO

 "Hijo Mío... acércate a Mí, y escucha Mi angustioso llamado. Diariamente ando buscando quien Me consuele, y no encuentro a nadie. Mira Mi rostro agonizante. ¿Dónde está la Verónica de estos tiempos? ¿Dónde esta para que Me limpie el rostro y Me consuele? ¿Acaso se ha unido a la multitud gritando: crucifícalo, crucifícalo?

 Se han olvidado que Yo soy su Mesías, que los sacó de Egipto, que los alimentó con el maná celestial, y los acogió bajo Sus alas en seco y ardiente desierto.

 Me has rechazado y ya no hay nadie que me ayude. Hijo... así es como tú abandonas tu cruz, y te alejas del camino del Calvario, dejándome sufrir solo.

  En verdad te digo, hijo Mío... NO HAY OTRO CAMINO QUE TE CONDUZCA A LA TIERRA PROMETIDA, QUE EL CAMINO DE LA SANTA CRUZ. CARGA CON TU CRUZ Y SÍGUEME TODOS LOS DÍAS DE TU VIDA.

  Ayúdame a cargar todas estas cruces que han sido rechazadas, que Mi pueblo ha abandonado para que Yo las lleve. HIJO... VIVE TU VIDA DE CONSAGRACIÓN. Carga tu cruz, y sígueme.
Yo soy Jesucristo Agonizante, que te llamo para que REGRESES."

(Silencio)

 
ORACIÓN

  Dios mío. Dios mío... yo creo firmemente con todo mi corazón... espero y confío sinceramente en Ti. Solamente a Ti adoraré por siempre. Con verdadero arrepentimiento y amor, me postro a Tus Pies; te pido perdón por aquellos que no creen y no quieren creer, por aquellos que no Te adoran y no quieren adorarte y por aquellos que Te crucificaron y Te están crucificando diariamente. Querido Jesús, yo te consolaré durante toda mi vida. Amén.

ACTO DE CONTRICIÓN

  Oh mi Dios, yo me arrepiento de todo corazón por haber pecado contra Ti, por ser Tú tan bueno. Con la ayuda de Tu gracia, no pecaré nuevamente. Amén

Padrenuestro (1) -Avemaría (1) - Gloria (tres veces)

Señor nuestro Jesucristo agonizante. Tú sufriste y pagaste por nosotros... Que se haga Tu voluntad en la tierra.
Aplaca el fuego de Tu cólera, oh Señor... perdón porque hemos pecado... No pecaremos nunca más.

Jesús Sacramentado perdónanos, te rogamos, oh Señor.

ORACIÓN A LA SANTÍSIMA TRINIDAD

Oh Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Te ofrezco la Palabra hecha carne, Jesucristo, su carne cubierta de Heridas y Sangre, su agonía en el huerto, su flagelación, su coronación de espinas, el repudio que sufrió, su condena, su crucifixión y muerte, en unión con todos los sufrimientos de Tu Santa Iglesia y la sangre de los mártires, en reparación por mis pecados y los pecados del mundo entero. Amén


ORACIÓN AGONIZANTE

Jesús Agonizante, yo te ofrezco mi corazón para unirlo a Tu Corazón Agonizante y compartir Tu agonía. Jesús, yo deseo permanecer en agonía Contigo, a fin de apresurar Tu glorioso Reino de Paz. Amén


SÉPTIMO LLAMADO ANGUSTIOSO

 "Hijo Mío, mira cómo tus pecados me han clavado en la Cruz. Estoy sangrando por amor a ti. Estoy sudando por amor a ti. Estoy sediento de amor por este mundo necesitado. Ninguno de ustedes desea consolarme... más bien me ofrecen vinagre para calmar Mi sed.

  Todos ustedes se mantienen alejados, se burlan y Me critican. Hijo Mío, mira como hablas falsedades de tu prójimo. En vez de orar por Mi Santa Iglesia, continúan criticándola. Yo soy Jesucristo Agonizante, a quien ustedes critican. La Iglesia es Mi Cuerpo, al que están crucificando.

HIJO MÍO. PÁRATE AL PIE DE MI SANTA CRUZ, Y OFRÉCEME JUNTO CON MI MADRE, EL MUNDO ENTERO.
 Yo lo aceptaré, y lo ofreceré a Mi Padre. Ellos serán Sus hijos, y obedecerán Sus mandatos. La ira del Padre Eterno se aplacará. Mis Santas Llagas serán sanadas. Entonces Mi reino vendrá sobre la tierra.

Hijo... has de crucificarte por Mí y Conmigo, en la Santa Cruz de la Salvación. Esto es lo que más necesito de ti, en reparación por tus pecados, y los pecados del mundo entero. Hijo, Yo no he pedido esto al mundo, sino a ti, porque Te amo, y deseo que me demuestres tu amor. Yo te prometo que atraeré a ti y a todos los hombres hacia Mí, a través de ti.
 Acepta Mi llamado angustioso, oh amado hijo! Yo ofreceré todos tus sacrificios a Dios para que sean aceptables, en reparación por tus pecados y los del mundo entero.

Al final, el mundo entero vivirá en Mí, Conmigo, y para Mí. Mi Sagrado Costado se abrirá para ser el refugio de todos los hombres. Sacarán Agua Viva, de la Fuente de la Vida que brota de Mi Sagrado Costado. Hijo, que se haga Mi voluntad en la tierra. Que se haga Mi voluntad en ti. Sufre por Mí, y Conmigo. Muere por Mí, y vive en Mí.
Yo soy Jesucristo Agonizante, te amo. Yo los bendigo a todos".

(Silencio)
ORACIÓN (1)
ORACIÓN

  Dios mío. Dios mío... yo creo firmemente con todo mi corazón... espero y confío sinceramente en Ti. Solamente a Ti adoraré por siempre. Con verdadero arrepentimiento y amor, me postro a Tus Pies; te pido perdón por aquellos que no creen y no quieren creer, por aquellos que no Te adoran y no quieren adorarte y por aquellos que Te crucificaron y Te están crucificando diariamente. Querido Jesús, yo te consolaré durante toda mi vida. Amén.

ACTO DE CONTRICIÓN

  Oh mi Dios, yo me arrepiento de todo corazón por haber pecado contra Ti, por ser Tú tan bueno. Con la ayuda de Tu gracia, no pecaré nuevamente. Amén

Padrenuestro (1) -Avemaría (1) - Gloria (tres veces)

Señor nuestro Jesucristo agonizante. Tú sufriste y pagaste por nosotros... Que se haga Tu voluntad en la tierra.
Aplaca el fuego de Tu cólera, oh Señor... perdón porque hemos pecado... No pecaremos nunca más.

Jesús Sacramentado perdónanos, te rogamos, oh Señor.

ORACIÓN A LA SANTÍSIMA TRINIDAD

Oh Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Te ofrezco la Palabra hecha carne, Jesucristo, su carne cubierta de Heridas y Sangre, su agonía en el huerto, su flagelación, su coronación de espinas, el repudio que sufrió, su condena, su crucifixión y muerte, en unión con todos los sufrimientos de Tu Santa Iglesia y la sangre de los mártires, en reparación por mis pecados y los pecados del mundo entero. Amén


ORACIÓN AGONIZANTE

Jesús Agonizante, yo te ofrezco mi corazón para unirlo a Tu Corazón Agonizante y compartir Tu agonía. Jesús, yo deseo permanecer en agonía Contigo, a fin de apresurar Tu glorioso Reino de Paz. Amén



(Inclinando la cabeza)
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo... (Siete veces)

PROMESAS DE NUESTRO SEÑOR A LOS QUE RECEN O ESCUCHEN LAS ORACIONES DE REPARACIÓN (LLAMADOS ANGUSTIOSOS)
1. Hijos, cada vez que las Oraciones de Reparación se recen con amor. Yo prometo convertir a 12 de los más empedernidos pecadores en el mundo.
2. Yo permitiré que Mi Sangre Preciosa se derrame sobre cada alma que escuche decir estas Oraciones. Su amor por Mí crecerá.
3. Yo perdonaré los pecados de la nación que se vuelva a Mí a través de estas Oraciones.
4. Ellos no sufrirán el peso de la condena debida por sus pecados.

Nota importante: Los Llamados Angustiosos, son parte de la Novena, se pueden rezar en forma independiente o acompañadas de otras oraciones. Si quiere acompañarnos rezando la Novena entre al siguiente link, de donde podrá bajar todas las oraciones de la Novena a la Preciosa Sangre de Nuestro Señor Jesucristo, allí se explica con mayor detalle.


  
Photobucket - Video and Image Hosting

ORACIONES AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Sagrado Corazón de Jesús,
en Vos confío.






"Que Mi Sagrado Corazón sea la Raíz que te mantiene a ti y a vosotros; vosotros habéis sido injertados en Mí para compartir Mi rica savia que os suministra vida, vida eterna. Así pues, permaneced injertados en Mí para ser parte de Mí, y vuestra vida será preservada"

Oración para todos los días
(Oración Inicial para el Mes del Sagrado Corazón)

Rendido a vuestros pies, ¡oh Jesús mío!, considerando las inefables muestras de amor que me habéis dado y las sublimes lecciones que me enseña de continuo vuestro adoradísimo Corazón, os pido humildemente la gracia de conoceros, amaros y serviros como fiel discípulo vuestro para hacerme digno de las mercedes y bendiciones que, generoso, concedéis a los que de veras os conocen, aman y sirven. ¡ Mirad que soy muy pobre, dulcísimo Jesús, y necesito de Vos como el mendigo de la limosna que el rico le ha de dar!. ¡Mirad! que soy muy rudo, oh soberano Maestro, y necesito de vuestras divinas enseñanzas, para luz y guía de mi ignorancia!.¡ Mirad que soy muy débil, oh poderosísimo amparo de los flacos, y caigo a cada paso y necesito apoyarme en Vos, para no desfallecer!  Sedlo todo para mí, Sagrado Corazón; socorro de mi miseria, lumbre de mis ojos, báculo de mis pasos, remedio de mis males, auxilio de toda necesidad. De Vos lo espera todo mi pobre corazón. Vos lo alentasteis y convidasteis, cuando con tan tiernos acentos dijisteis repetidas veces en vuestro Evangelio: "Venid a mí,  aprended de mí, pedid, llamad ... a las puertas de vuestro Corazón” vengo, pues hoy, y llamo y pido y espero. Del mío os hago, ¡oh Señor!, firme, formal, y decidida entrega. Tomadlo Vos, y dadme en cambio lo que sabéis me ha de hacer bueno en la tierra y dichoso en la eternidad. Amén.

Oración para todos los días
(Oración Final para el Mes del Sagrado Corazón)
 

¡Oh Jesús! Yo consagro mi corazón , colocadle en el Vuestro, pues sólo en Él quiero vivir y sólo a Él quiero amar; en vuestro Corazón quiero vivir desconocido del mundo y conocido de Vos solo, en este Corazón beberé los ardores del amor que consumirán el mío; en Él encontraré la fuerza., la luz, el calor y el verdadero consuelo. Cuando el mío esté desfallecido, Él me reanimará, cuando inquieto y turbado, Él me tranquilizará.

¡Oh Corazón de Jesús!, haced que mi corazón sea el altar de vuestro amor; que mi lengua publique vuestra bondad, que mis ojos estén siempre clavados en vuestra llaga; que mi espíritu medite vuestras adorables perfecciones; que mi memoria conserve siempre el precioso recuerdo de vuestras misericordias; que todo en mí exprese mi amor a vuestro Corazón ¡oh Jesús!, y que mí corazón esté siempre pronto a sacrificarlo todo por Vos.

¡Oh Corazón de María!, el más amable después del de Jesús, el más compasivo, el más misericordioso de todos los corazones, presentad a vuestro Hijo nuestra consagración, nuestro amor, nuestras resoluciones. Él se enternecerá a la vista de tantas miserias y nos librará de ellas; y después de haber sido nuestro refugio y nuestra protectora sobre la tierra, ¡oh Madre de Jesús! seréis nuestra Reina en el cielo. Amén.

V: ¡Sagrado Corazón de Jesús!
R: ¡En Vos confío!
V: ¡Oh dulce Corazón de María!
R: ¡Sed la salvación mía!
V: ¡Glorioso Patriarca San José!
R: ¡Rogad por nosotros!
Consagración de la familia al Sagrado Corazón
Corazón Sagrado de Jesús, que has manifestado a Santa Margarita María el deseo de reinar en las familias cristianas; te pedimos que reines siempre en nuestra familia.
Reina en nuestra inteligencia por la sencillez y la firmeza de nuestra fe; reina en nuestros corazones por el amor, que alimentaremos recibiendo con frecuencia la Sagrada Eucaristía.
Dígnate, Divino Corazón de Jesús, presidir nuestras reuniones, bendecir nuestras empresas espirituales y temporales, santificar nuestro trabajo, ahuyentar nuestros pesares, aliviar nuestras penas y llenarnos de tu alegría y de tu paz.
Si alguno de nosotros tuviera la desgracia de ofenderte, recuérdale que eres Bueno y Misericordioso para el pecador arrepentido.
Y cuando llegue la hora en que la muerte venga a cubrirnos de luto, todos, tanto los que partan como los que queden, estaremos sumisos a tus decretos eternos. Nos consolaremos con el pensamiento de que llegará un día en que toda esta familia que te ama y  te adora, reunida en el Cielo, cantará para siempre tu Gloria y tu Amor infinito hacia nosotros.
Sagrado Corazón de Jesús. ten misericordia de nosotros y danos tu Amor y tu Paz.

Mi Sagrado Corazón es tu cielo, creación. Mi Sagrado Corazón que tantos de ustedes niegan y rechazan, es su Cielo, su Paraíso, su Reino, su Herencia, su Lugar de Descanso para la Eternidad. Así pues, acérquense, a este Corazón que los ama tanto, y Yo derramaré, de Mi Corazón a su corazón, incontables bendiciones, para volver su alma tan bella como la primavera, para convertir su alma en una torre de marfil, un cielo sólo para Mí. ¿Cómo puede alguien dudar de Mi Amor?

Oración de Consagración al Sagrado Corazón de Jesús
 
Señor Jesucristo, arrodillados a tus pies,
renovamos alegremente la Consagración
de nuestra familia a tu Divino Corazón.

Sé, hoy y siempre, nuestro Guía,
el Jefe protector de nuestro hogar,
el Rey y Centro de nuestros corazones.

Bendice a nuestra familia, nuestra casa,
a nuestros vecinos, parientes y amigos.


 Ayúdanos a cumplir fielmente nuestros deberes, y participa de nuestras alegrías y angustias, de nuestras esperanzas y dudas, de nuestro trabajo y de nuestras diversiones.

 Danos fuerza, Señor, para que carguemos nuestra cruz de cada día y sepamos ofrecer todos nuestros actos, junto con tu sacrificio, al Padre.

 Que la justicia, la fraternidad, el perdón y la misericordia estén presentes en nuestro hogar y en nuestras comunidades.
Queremos ser instrumentos de paz y de vida.

 Que nuestro amor a tu Corazón compense, de alguna manera, la frialdad y la indiferencia, la ingratitud y la falta de amor de quienes no te conocen, te desprecian o rechazan.

 Sagrado Corazón de Jesús, tenemos confianza en Ti. Confianza profunda, ilimitada.


Oración de los tres días al Sagrado Corazón de Jesús
 

Primer día

Acto de Contrición:
Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser Tú quien eres, Bondad infinita, y porque te amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberte ofendido; también me pesa porque puedes castigarme con las penas del infierno. Ayudado de tu divina Gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuese impuesta.

Oración del día:
¡Oh Corazón amantísimo de Jesús!, coronado por la Santa Cruz, árbol frondoso que se nutre con tu Sangre Preciosísima!; en unión de todos los Santos y almas fervorosas que en todos los tiempos y lugares te han amado, te adoro, te amo con todo mi corazón; y para darte una prueba más patente de mi afecto, renuevo y te ofrezco las promesas que hice en el santo Bautismo, prefiriendo tu gracia y tu amor a todas las riquezas de la tierra. Dame, en cambio, Señor, los verdaderos tesoros y riquezas celestiales, que son las virtudes de tu divino Corazón que, como flores olorosas brotan al pie de tu Cruz, rociadas y regadas con tu preciosa Sangre. Amén.

Un Padrenuestro. Un Avemaría. Un Gloria.


Oración Final:
¡Oh Dios!, protector de cuantos en Ti confían, sin cuyo poder nada hay fuerte, nada hay santo; aumenta en nosotros tus misericordias, para que, siendo Tú quien nos dirijas y nos guíes de tal manera pasemos por las cosas temporales, que no perdamos las eternas. Te lo pedimos por el Corazón de tu Santísimo Hijo Jesús. Amén.
Segundo día

Acto de Contrición:
Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser Tú quien eres, Bondad infinita, y porque te amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberte ofendido; también me pesa porque puedes castigarme con las penas del infierno. Ayudado de tu divina Gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuese impuesta.


Oración del día:
¡Oh, Corazón dulcísimo de Jesús!, ceñido de punzantes espinas, símbolo expresivo de nuestras ingratitudes, que te lastiman y de nuestros pecados, que te despedazan, en unión de todos los Espíritus Angélicos, que sin cesar te alaban y se abrazan en tu amor, te adoro, te amo sobre todas las cosas; y en testimonio de este amor, te ofrezco el propósito que te hago de aborrecer todo pecado. Renuncio de una manera particular a laos placeres del sentido, para gozar del dulcísimo placer de amar tu infinita bondad; concédeme, el espíritu de mortificación y apartamiento del mundo, para poder un día formar parte del coro virginal que te seguirá y como corona te rodeará eternamente. Amén.

Un Padre nuestro. Un Avemaría. Un Gloria.

Oración Final:
¡Oh Dios!, protector de cuantos en Ti confían, sin cuyo poder nada hay fuerte, nada hay santo; aumenta en nosotros tus misericordias, para que, siendo Tú quien nos dirijas y nos guíes de tal manera pasemos por las cosas temporales, que no perdamos las eternas. Te lo pedimos por el Corazón de tu Santísimo Hijo Jesús. Amén. 
 
Tercer día

Acto de Contrición:
Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser Tú quien eres, Bondad infinita, y porque te amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberte ofendido; también me pesa porque puedes castigarme con las penas del infierno. Ayudado de tu divina Gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuese impuesta.


Oración del día:
¡Oh, Corazón Sacratísimo de Jesús!, rasgado por el hierro de la lanza, como puerta abierta del Paraíso cuya entrada nos franquean los méritos de tu Pasión santísima!; en unión del Corazón Inmaculado de tu Madre, que te ha amado más que todos los Angeles y hombres, te adoro, te amo cuanto me es posible por las soberanas perfecciones que te adornan; y para hacer más eficaz mi amor, te ofrezco la promesa que e hago de propagar cuanto me sea posible el reinado de tu Divino Corazón y la obediencia a tu santa Iglesia y a sus representantes. Dame, Señor, por la intercesión del Corazón de tu Madre, que lo es también mía, la perseverancia final en tu gracia y en la fe de la Iglesia Católica, a fin de vivir morir y reinar eternamente en la morada deliciosa de tu dulcísimo Corazón. Amén.

Un Padre nuestro. Un Avemaría. Un Gloria.

Oración Final:
¡Oh Dios!, protector de cuantos en Ti confían, sin cuyo poder nada hay fuerte, nada hay santo; aumenta en nosotros tus misericordias, para que, siendo Tú quien nos dirijas y nos guíes de tal manera pasemos por las cosas temporales, que no perdamos las eternas. Te lo pedimos por el Corazón de tu Santísimo Hijo Jesús. Amén.
Acto de Confianza en el Corazón de Jesús 

  Oh, Corazón de Jesús, Dios y Hombre verdadero, delicia de los Santos, refugio de los pecadores y esperanza de los que en Ti confían; Tú nos dices amablemente: Vengan a Mí; y nos repites las palabras que dijiste al paralítico: Confía, hijo mío, tus pecados te son perdonados, y a la mujer enferma: Confía, hija, tu fe te ha salvado, y a los Apóstoles: Confíen, Yo Soy, no teman.

  Animado con estas palabras acudo a Ti con el corazón lleno de confianza, para decirte sinceramente y desde lo más íntimo de mi alma: Corazón de Jesús en Ti confío.

  Sí, Corazón de mi amable Jesús, confío y confiaré siempre en tu bondad; y, por el Corazón de tu Madre, te pido que no desfallezca nunca esta confianza en Ti, a pesar de todas las contrariedades y de todas las pruebas que Tú quisieras enviarme, para que habiendo sido mi consuelo en vida, seas mi refugio en la hora de la muerte y mi gloria por toda la eternidad. Amén.

Tres oraciones al Sagrado Corazón de Jesús
I
Amabilísimo Jesús mío; yo, con el fin de dar testimonio y reparar mis infidelidades, te entrego mi corazón, me consagro enteramente a Ti y propongo, ayudado de tu gracia, no volver más a ofenderte. Padrenuestro...

II

 Señor Jesús, clementísimo Salvador del mundo; humildemente te suplico, por tu Sacratísimo Corazón, que todas las ovejas descarriadas si conviertan a Ti, Pastor y Obispo de sus almas Que vives y reinas por todos los siglos de los siglos. Amén. Padrenuestro...
III

 Oh Corazón Santísimo de Jesús; derrama copiosamente tus bendiciones sobre la Santa Iglesia, sobre el Soberano Pontífice y sobre todo el Clero; da la perseverancia a los justos, convierte a los pecadores, ilumina a los infieles y bendice a nuestros parientes, amigos y bienhechores, asiste a las almas del Purgatorio y extiende sobro todos los corazones el imperio de tu amor. Amén. Padrenuestro.


Oración al Sagrado Corazón de Jesús para una grave necesidad.



  Oh Divino Jesús que dijiste: "Pedid y recibiréis; buscad y encontraréis; llamad y se os abrirá; porque todo el que pide recibe, y el que busca encuentra, y a quien llama se le abre". Mírame postrado a tus plantas suplicándote me concedas una audiencia. Tus palabras me infunden confianza, sobre todo ahora que necesito que me hagas un favor:


(Aquí se pide con mucha humildad lo que se necesita)


 ¿A quién he de pedir, sino a Ti, cuyo Corazón es un manantial inagotable de todas las gracias y dones? ¿Dónde he de buscar sino en el tesoro de tu corazón, que contiene todas las riquezas de la clemencia y generosidad divinas? ¿A dónde he de llamar sino a la puerta de ese Corazón Sagrado, a través del cual Dios viene a nosotros, y por medio del cual vamos a Dios? A Ti acudimos, oh Corazón de Jesús, porque en Ti encontramos consuelo, cuando afligidos y perseguidos pedimos protección; cuando abrumados por el peso de nuestra cruz, buscamos ayuda; cuando la angustia, la enfermedad, la pobreza o el fracaso nos impulsan a buscar una fuerza superior a las fuerzas humanas. Creo firmemente que puedes concederme la gracia que imploro, porque tu Misericordia no tiene límites y confío en que tu Corazón compasivo encontrará en mis miserias, en mis tribulaciones y en mis angustias, un motivo más para oír mi petición.

 Quiero que mi corazón esté lleno de la confianza con que oró el centurión romano en favor de su criado; de la confianza con que oraron las hermanas de Lázaro, los leprosos, los ciegos, los paralíticos que se acercaban a Ti porque sabían que tus oídos y tu Corazón estaban siempre abiertos para oír y remediar sus males. Sin embargo... dejo en tus manos mi petición, sabiendo que Tú sabes las cosas mejor que yo; y que, si no me concedes esta gracia que te pido, sí me darás en cambio otra que mucho necesita mi alma; y me concederás mirar las cosas, mi situación, mis problemas, mi vida entera, desde otro ángulo, con más espíritu de fe. Cualquiera que sea tu decisión, nunca dejaré de amarte, adorarte y servirte, oh buen Jesús.

Acepta este acto mío de perfecta adoración y sumisión a lo que decrete tu Corazón misericordioso. Amén.

Padre Nuestro, Ave María, Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío. (3 veces).










LA HORA SANTA AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS









 La adoración nocturna en el hogar consiste en sacrificar una hora de sueño por mes, para orar al Sagrado Corazón de Jesús. Fue fundada como un medio de ofrecer reparación al Sagrado Corazón en las familias, por los pecados cometidos en el hogar y en contra del mismo. Sólo necesita dedicar una hora por mes, entre las nueve de la noche y las 5-6 de la mañana, y rezar algunas oraciones durante ese tiempo.
 Se puede elegir cualquier día del mes, pero recuerde nuestro compromiso con la Virgen los días 25, día del Rosario de la Armada.



 El Sagrado Corazón de Jesús le dijo a Santa Margarita María: "Haced reparación por la ingratitud de los hombres. Pasad una hora en oración para aplacar la justicia divina, para implorar misericordia para los pecadores, para honrarme, para consolarme en mi amargo sufrimiento al ser abandonado por Mis Apóstoles al no velar una hora conmigo". ¿No habrá quien tenga piedad de mi y quiera compartir y tener parte en mi dolor en el lastimoso estado en que me ponen los pecadores, sobre todo en este tiempo?



 La devoción nocturna fue promovida por el Padre Mateo Crawley-Boevery, especialmente en su libro "Jesús, Rey del Amor". Este santo sacerdote dedicó su vida a la promoción de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús, con la promoción de la entronización del Sagrado Corazón y de la adoración nocturna en el hogar. Este se vio sostenido por el Papa San Pío X, quien, después de enterarse de su proyecto dijo: "No sólo le permito que sigua, sino que yo le mando dar la vida por esta obra de salvación social".



 La Hora Santa de adoración ante el Santísimo Sacramento es también una devoción fantástica que conviene realizar y promover. Pero en una carta de petición a los adoradores nocturnos, el padre Mateo, dijo:

 "Estoy más convencido que nunca de la necesidad de la penitencia en el propio hogar. Naturalmente alabo y admiro el gran esfuerzo que algunas personas están realizando por todas partes para desarrollar el espíritu eucarístico en la iglesia, y mientras me entusiasmo por esta espléndida idea cristiana, debo decir que me aferro con más fuerza todavía al ideal no menos alto de la adoración eucarística en el hogar ... No todo el mundo es capaz de hacer la hora de adoración eucarística en la Iglesia, especialmente por la noche. ¿Debería ser robado del honor y privilegio de consolar al Prisionero Divino, solo y abandonado en el tabernáculo por tantos? De ninguna manera! En el santuario de sus propios hogares, póstrense en espíritu ante el tabernáculo, y en unión con los sacerdotes que en ese momento en alguna parte del mundo, están ofreciendo el Sacrificio del Calvario al Dios Trino, que lo adoran, alaban, ruegan y ofrecen en el nombre de su propia y otras familias que ofenden y entristecen al Sagrado Corazón por su negación de sus derechos como rey ...."

 

Promesas

Nuestro Señor Jesucristo reveló a Santa Margarita María los muchos favores que otorgaría a todas las almas dedicadas a su Sagrado Corazón. Los principales son los siguientes:

1. Les daré todas las gracias necesarias para su estado de vida.

2. Daré la paz en sus familias.

3. Los consolaré en todas sus angustias.

4. Seré su refugio en la vida y especialmente en la muerte.

5. Bendeciré abundantemente todas sus empresas.

6. Los pecadores encontrarán en mi Corazón la fuente y el océano infinito de misericordia.

7. Las almas tibias se convertirán en fervientes.

8. Las almas fervorosas se elevarán rápidamente a una gran perfección.

9. Bendeciré los lugares donde la imagen de mi Sagrado Corazón sea expuesta y venerada.

10. Daré a los sacerdotes el poder de tocar los corazones más endurecidos.

11. Las personas que propaguen esta devoción tendrán su nombre eternamente escrito en mi corazón.

12. Yo le prometo en la excesiva misericordia de mi corazón, que mi amor todopoderoso concederá a todos aquellos que comulguen en el primer viernes de mes durante nueve meses consecutivos, la gracia de la penitencia final: no morirán en mi desgracia ni sin recibir los Sacramentos; Mi Divino Corazón será su refugio seguro en este último momento. (La misma devoción de dos formas distintas, no se requiere una para realizar la otra. Las Hora Santa otorga indulgencia, puede ser parcial o plenaria, se deben cumplir los requisitos para cada una).

Mi Sagrado Corazón late de amor por ti.
¿Puedes hacerme reparación por la ingratitud de los hombres?

El Padre Mateo Crawley-Boevey, religioso y sacerdote de los Sagrados Corazones, es llamado popularmente el Apóstol de la Entronización del Sagrado Corazón de Jesús y de la Adoración Nocturna en los Hogares. Nace en Tingo-Arequipa (Perú) en 1875. Después de una aguda enfermedad, curada milagrosamente, emprendió en 1907 esta obra de apostolado, dicha Obra de la Entronización. Así recorrió el mundo promoviendo la instauración del Reino del Amor de Dios partiendo del hogar, la familia, para alcanzar la sociedad y la nación entera. Muere el 4 de Mayo 1960 en Valparaíso (Chile).

 La Hora Santa, como lo dijimos, se reza una vez al mes, por lo que no se pueden dejar de hacer las Horas Nocturnas de Reparación y cualquier otra devoción que tengamos durante la noche. Hay que sumar, no reemplazar. Sí, como les dijimos, es mejor que no elijamos los días 25, por el Rosario de la Armada, que no es corto y podemos estar ya muy cansados para rezar ese día la Hora Santa.