martes, 24 de julio de 2012

TE DEUM















A ti, oh Dios, te alabamos, a ti, Señor, te reconocemos.
A ti, eterno Padre, te venera toda la creación.
Los ángeles todos, los cielos y todas las potestades te honran.
Los querubines y serafines te cantan sin cesar:
Santo, Santo, Santo es el Señor, Dios del universo.
Los cielos y la tierra están llenos de la majestad de tu gloria.
A ti te ensalza el glorioso coro de los apóstoles, la multitud admirable de los profetas, el blanco ejército de los mártires.
A ti la Iglesia santa, extendida por toda la tierra, te proclama:
Padre de inmensa majestad, Hijo único y verdadero, digno de adoración, Espíritu Santo, Defensor.
Tú eres el Rey de la gloria, Cristo.
Tú eres el Hijo único del Padre.
Tú, para liberar al hombre, aceptaste la condición humana sin desdeñar el seno de la Virgen.
Tú, rotas las cadenas de la muerte, abriste a los creyentes el reino del cielo.
Tú te sientas a la derecha de Dios en la gloria del Padre.
Creemos que vendrás como juez.
Te rogamos, pues, que vengas en ayuda de tus siervos, a quienes redimiste con tu preciosa sangre.
Haz que en la gloria eterna nos asociemos a tus santos.
Salva a tu pueblo, Señor, y bendice tu heredad.
Sé su pastor y ensálzalo eternamente.
Día tras día te bendecimos y alabamos tu nombre para siempre, por eternidad de eternidades.
Dígnate, Señor, en este día guardarnos del pecado.
Ten piedad de nosotros, Señor, ten piedad de nosotros.
Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti.
En ti, Señor, confié, no me veré defraudado para siempre.


























Salmo 27






1.El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién he de temer? Amparo de mi vida es el Señor, ¿ante quién temblaré?
2.Cuando los malvados se lanzan contra mí para comer mi carne, ellos, mis enemigos y contrarios, tropiezan y perecen.
3.Si me sitia un ejército contrario, mi corazón no teme, si una guerra estalla contra mí, aún tendré confianza.
4.Una cosa al Señor, sólo le pido, la cosa que yo busco es habitar la casa del Señor mientras dure mi vida, para gozar de la dulzura del Señor y cuidar de su santuario.
5.Porque él me dará asilo en su cabaña en tiempos de desdicha, me ocultará en el secreto de su tienda, y me alzará sobre la roca.
6.Y ahora mi cabeza se levanta sobre mis enemigos que me cercan. Jubiloso en su carpa ofreceré sacrificios con aclamaciones. Quiero cantar, tocar para el Señor.
7.Señor, oye la voz con que a ti clamo, escucha, por piedad.
8.Mi corazón de ti me habla diciendo: "Procura ver su faz".
9.Es tu rostro, Señor, lo que yo busco, no me escondas tu cara. Con enojo a tu siervo no rechaces; eres tú mi defensa, ¡no me abandones, no me dejes solo, mi Dios y Salvador!
10.Si me abandonaran mi padre y mi madre, me acogería el Señor.11.Enséñame, Señor, tus caminos, y guíame por sendero llano.
12.Líbrame del afán de mis contrarios, pues contra mí se levantan falsos testigos que lanzan amenazas.
13.La bondad del Señor espero ver en la tierra de los vivientes.
14.Confía en el Señor, ¡ánimo, arriba! espera en el Señor



Cony Mtz. Dios Te Bendiga.


lunes, 23 de julio de 2012

El juicio de los fariseos























Del santo Evangelio según san Mateo 12, 38-42 


En aquel tiempo, un grupo de letrados y fariseos dijeron a Jesús: Maestro, queremos ver un milagro tuyo. Él les contestó: Esta generación perversa y adúltera exige una señal; pues no se le dará más signo que el del profeta Jonás. Tres días y tres noches estuvo Jonás en el vientre de la ballena, pues tres días y tres noches estará el Hijo del Hombre en el seno de la tierra. Cuando juzguen a esta generación, los hombres de Nínive se alzarán y harán que la condenen, porque ellos se convirtieron con la predicación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás. Cuando juzguen a esta generación, la reina del Sur se levantará y hará que la condenen, porque ella vino desde los confines de la tierra, para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón



Oración introductoria 

Señor, humildemente te suplico tu perdón por todas mis faltas. Ilumina mi oración para que no caiga en la mezquindad farisaica de pedir pruebas de tu amor. Creo en Ti, confío plenamente en tu misericordia y te amo sobre todas las cosas. 

Petición 

Jesús resucitado, dame la fe y tu gracia para crecer en el amor. 

Meditación del Papa 

Lo mismo ocurre siempre de nuevo en la Eucaristía: ante la oración de la Iglesia, el Señor anticipa en ella su segunda venida, viene ya, celebra ahora la boda con nosotros, nos hace salir de nuestro tiempo lanzándonos hacia aquella "hora". De esta manera comenzamos a entender lo sucedido en Caná. La señal de Dios es la sobreabundancia. Lo vemos en la multiplicación de los panes, lo volvemos a ver siempre, pero sobre todo en el centro de la historia de la salvación: en el hecho de que se derrocha a sí mismo por la mísera criatura que es el hombre. Este exceso es su "gloria". La sobreabundancia de Caná es, por ello, un signo de que ha comenzado la fiesta de Dios con la humanidad, su entregarse a sí mismo por los hombres. El marco del episodio -la boda- se convierte así en la imagen que, más allá de sí misma, señala la hora mesiánica: la hora de las nupcias de Dios con su pueblo ha comenzado con la venida de Jesús. Joseph Ratzinger, Benedicto XVI, Jesús de Nazaret, primera parte, pág. 102




Reflexión 

Vivimos en la era de internet, de las comunicaciones mundiales en tiempo real, de las empresas de mensajería que en menos de 24 horas mandan un paquete al otro extremo del globo terráqueo. El hombre moderno todo lo quiere ver, todo lo quiere tocar. Quiere pruebas de todo lo que se le dice. 
Esto no es algo exclusivo de nuestro tiempo. 

A Jesucristo también los judíos le pedían señales para creer. Querían ver y tocar. Y no es que Cristo no hubiese hecho señales, pues todos sabemos que curó a enfermos y libró a muchos de espíritus que les atormentaban. A los judíos de aquel entonces no les bastaba eso. Querían verlo por sus mismos ojos. Querían tocar, sentir el milagro. 

Nosotros los cristianos podemos correr el peligro de pedir a Cristo que nos envíe una señal para seguir creyendo. Sabemos que Él es Dios, pero queremos dar gusto a nuestros sentidos. Queremos ver y tocar. ¿Queremos un Cristo "showman", un espectáculo que nos ahorre el esfuerzo de la fe? Nos olvidamos de que Dios no está en las grandes tempestades ni en los terremotos, no está en los telediarios ni en las primeras páginas de los periódicos. 

Dios se hace presente en el susurro que se escucha en nuestras almas, en el momento de silencio en el que le buscamos tras una jornada de trabajo llena de dificultades y ajetreo, en el encuentro familiar de oración en el que le hacemos partícipes de nuestras cosas, en la paz del corazón de quien deja por un momento todas las cosas para escuchar de Aquel que le ama las palabras de amor que le ayudan a creer en Él con mayor certeza que si nos hubiese dado las señales que le pedíamos







Propósito 

No reducir mi oración a la petición, sino también contemplar, adorar y agradecer a Dios su amor. 

Diálogo con Cristo 

En vez de pedir pruebas debo exigirme medios concretos para crecer en la humildad y el amor, los mejores medios para evitar el pecado. Señor, cuando me arrepiento, reconozco que he fallado en mi amor, me remuerde haber correspondido tan miserablemente a quien es todo amor. Me olvido de que te tengo siempre en mi corazón, por la presencia de la gracia santificante en mi alma. Gracias por tu paciencia, quiero amarte más el día de hoy. Estaré más atento a hablar contigo durante el día. 




A los necesitados de luz y consolación


https://e






Qué saludable es


sentirnos vulnerables y


que no nos dé


vergüenza reconocerlo.




Y luego, tener la


 humildad y el valor de 


pedirle a Dios


consolación y fortaleza.

A los necesitados de luz y consolación
Me ha llamado la atención la cantidad de personas que busca en internet "frases de consolación". De las personas que llegan a este blog a través de búsquedas en Google, que es el 40% de las visitas diarias, la búsqueda de mayor impacto es "frases de consolación". Está claro, en la vida hay sufrimiento y agradecemos aquello que contribuya a disminuir la intensidad de una pena.

Es saludable reconocernos vulnerables

Todos o casi todos conocemos el sufrimiento físico y moral, el peso profundo del propio pecado, la oscuridad del misterio de Dios, la incógnita del futuro, lo difícil que es encajar el sufrimiento en la familia, la soledad, la enfermedad, la traición, las humillaciones, la incomprensión de los seres queridos, etc. Así es la condición humana. Así es la vida... Por eso buscamos consolación. Esta vida es maravillosa pero tiene luces y sombras.

Qué saludable es sentirnos vulnerables y que no nos dé vergüenza reconocerlo. Y luego, tener la humildad y el valor de pedirle a Dios consolación y fortaleza


El consolador tiene un nombre

Jesucristo, al volver al Padre, no quiso dejarnos solos; vio que necesitaríamos compañía y consuelo para nuestra peregrinación camino al cielo. ¿Qué fue lo último que hizo en su vida terrena? Expiró. Exhaló el Espíritu", refiere san Mateo. (Mt 27, 50) Nos dejó su Espíritu.

"Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: el Espíritu de Verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce" (Jn 14,16) "Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuese, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré" (Jn 16,7).

Lo más común en la oración es dirigirse a Dios Padre y a Dios Hijo. Al Espíritu Santo se le llama "el Gran Desconocido". Pero Jesucristo le llamó: "Paráclito", que significa "Consolador". Esa consolación que tanto buscamos tiene un nombre: Espíritu Santo. La consolación, más que un estado anímico, es el fruto de una presencia, la presencia de una Persona: la tercera persona de la Trinidad.

Cuando el Espíritu Santo se derrama sobre nosotros y nosotros lo acogemos como el "dulce huésped del alma" y somos fieles a sus inspiraciones, Él va produciendo sus frutos. Su presencia se demuestra con frutos. El don de Consolación abarca toda la realidad que Pablo enumera cuando habla de los frutos del Espíritu: caridad, gozo, paz, paciencia, afabilidad, bondad, longanimidad, fidelidad, mansedumbre, fe, modestia, continencia, castidad. (cf Gál 5, 22-23) Por eso, si buscamos consolación, debemos acudir a la fuente y origen de todo consuelo.

El inicio de la meditación diaria

La meditación diaria se inicia con la invocación al Espíritu Santo, para pedir luz y consuelo. Les comparto las dos invocaciones al Espíritu Santo que yo utilizo al comenzar mi meditación. Con mi comunidad canto el Veni Creator. Cuando estoy solo me gusta cantar interiormente el himno Veni Sancte Spiritus, que es un himno de consolación.

Si te sucede que al leer este himno del Espíritu Santo dices: "ya lo conozco" o "ya lo leí", y vas adelante con otra cosa, te sugiero hacer un alto y reflexionar. El hombre de oración o que quiere progresar en la oración, gusta y saborea estas cosas. Cada vez que entra en contacto con ellas se detiene y las disfruta. Si tu oración suele ser cerebral, tal vez pases adelante. Si tu oración es más contemplativa, podrás disfrutarlo más, saboreándolo interiormente. No se trata de saber o de conocer, sino de gustar interiormente las cosas del espíritu. ¡Que lo disfrutes



Ven, Espíritu Santo,
y envía desde el cielo
un rayo de tu luz.

Ven, Padre de los pobres;
ven, dador de las gracias;
ven, lumbre de los corazones.

Consolador óptimo,
dulce Huésped del alma,
dulce refrigerio.

Descanso en el trabajo,
en el ardor tranquilidad,
consuelo en el llanto.

O Luz santísima,
llena lo más íntimo
de los corazones de tus fieles.

Sin tu ayuda,
nada hay en el hombre,
nada que sea inocente.

Lava lo que está manchado,
riega lo que es árido,
cura lo que está enfermo.

Doblega lo que es rígido,
calienta lo que es frío,
dirige lo que está extraviado.

Concede a tus fieles
que en ti confían,
tus siete sagrados dones.

Dales el mérito de la virtud,
dales el puerto de la salvación
dales el eterno gozo


































sábado, 21 de julio de 2012

Alabanzas de Desagravio








Bendito sea Dios.
Bendito sea su santo Nombre.
Bendito sea Jesucristo, verdadero Dios y verdadero Hombre.
Bendito sea el nombre de Jesús.
Bendito sea su Sacratísimo Corazón.
Bendita sea su Preciosísima Sangre.
Bendito sea Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar.
Bendito sea el Espíritu Santo Paráclito.
Bendita sea la excelsa Madre de Dios, María Santísima.
Bendita sea su Santa e Inmaculada Concepción.
Bendita sea su gloriosa Asunción.
Bendito sea el nombre de María Virgen y Madre.
Bendito sea San José, su castísimo Esposo.
Bendito sea Dios en sus Ángeles y en sus Santos.
Amen.













Exhortación a la obediencia













Hijo mío, no te olvides de mi instrucción, y guarde tu corazón mis mandamientos;
porque abundancia de días y años de vida y bienestar te aumentarán.

No seas sabio en tu propia opinión: Teme a Jehovah y apártate del mal,
porque será medicina para tu carne y refrigerio para tus huesos.

Honra a Jehovah con tus riquezaHijo mío, no te olvides de mi instrucción, y guarde tu corazón mis mandamientos;
porque abundancia de días y años de vida y bienestar te aumentarán.

No se aparten de ti la misericordia y la verdad; átalas a tu cuello. Escríbelas en las tablas de tu corazón,
y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres.

Confía en Jehovah con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia inteligencia.
Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus sendas.s y con las primicias de todos tus frutos.

Así tus graneros estarán llenos con abundancia, y tus lagares rebosarán de vino nuevo.

No deseches, hijo mío, la disciplina de Jehovah, ni te resientas por su reprensión;
porque Jehovah disciplina al que ama, como el padre al hijo a quien quiere.

Bienaventurado el hombre que halla sabiduría y el que obtiene entendimiento;
porque su provecho es mayor que el de la plata, y su resultado es mejor que el oro fino.

Es más valiosa que las perlas; nada de lo que desees podrá compararse con ella.
Abundancia de días hay en su mano derecha; y en su izquierda, riquezas y honra.
Sus caminos son caminos agradables, y en todas sus sendas hay paz.
Es árbol de vida a los que de ella echan mano; bienaventurados los que la retienen.
Jehovah fundó la tierra con sabiduría; afirmó los cielos con entendimiento.
Con su conocimiento fueron divididos los océanos, y los cielos destilan rocío.
Hijo mío, no se aparten estas cosas de tus ojos; guarda la iniciativa y la prudencia,
y serán vida para tu alma y gracia para tu cuello.
Entonces andarás confiadamente por tu camino, y tu pie no tropezará.
Cuando te acuestes, no tendrás temor; más bien, te acostarás, y tu sueño será dulce.
No tendrás temor del espanto repentino, ni de la ruina de los impíos, cuando llegue,
porque Jehovah será tu confianza y él guardará tu pie de caer en la trampa.
No niegues un bien a quien es debido, teniendo poder para hacerlo.
No digas a tu prójimo: “Anda y vuelve; mañana te lo daré,” cuando tienes contigo qué darle.

No trames mal contra tu prójimo, estando él confiado en ti.

No pleitees con alguno sin razón, si es que no te ha hecho agravio.

No envidies al hombre violento, ni escojas ninguno de sus caminos;
porque Jehovah abomina al perverso, pero su íntima comunión es con los rectos.
La maldición de Jehovah está en la casa del impío, pero él bendice la morada de los justos.
Ciertamente él se burlará de los que se burlan, pero a los humildes concederá gracia.
Los sabios poseerán honra, pero los necios cargarán con la afrenta.
  

lunes, 16 de julio de 2012

Crees en Ti.









Dios está orgulloso de ti, cree plena y totalmente en ti. Cree en tu persona, en tus cualidades, en tus posibilidades. Por eso, te invita y te llama cada día a que demuestres una fe, grande y sólida en ti, en tus valores, en tus capacidades.
Si Dios cree en ti, es porque vales.
Creer en ti significa estar convencido de que vales por ti mismo, porque Dios te ha creado valioso.
Crees en ti cuando vives abierto a Dios y lleno de su amor te abres a los demás, dando lo mejor de ti mismo.
Crees en ti cuando explotas y sacas el máximo partido a tus cualidades, empeñado en nuevas metas, en escalar cimas más altas.
Crees en ti cuando eres partidario, entusiasta y decidido de la vida, y la sabes dar convencido de que, cuanto más te das, más persona eres.
Crees en ti cuando eres inteligente con corazón y amoroso con inteligencia.
Crees en ti cuando ensanchas tu corazón cada día, queriendo abarcar al mundo entero: con sus esperanzas, sufrimientos, alegrías y preocupaciones.
Crees en ti cuando vas por la vida sembrando, a manos llenas,  bondad, alegría, generosidad, esperanza.
Crees en ti si te empeñas en poner tu granito de arena en la construcción de un mundo más humano, más justo y solidario.
Crees en ti cuando eres positivo y sabes hacer sentir importantes a los demás.
Crees en ti si oras con la vida y vives en continua oración.
Crees en ti cuando esperas activamente y luchas por el bienestar y salvación de todos, sin desmayar nunca.
Crees en ti cuando amas, sirves, te entregas desinteresadamente, buscando sólo el beneficio y crecimiento del prójimo.
Crees en ti cuando aceptas la cruz de cada día, convencido de que la cruz es el camino necesario para poder llegar a la luz.
Crees en ti si crees, de verdad, en la bondad y valor de todo ser humano, aun cuando con su comportamiento se empeña en demostrar todo lo contrario.
Crees en ti si hablas bien de todos y, si no puedes, callas y oras.
Crees en ti cuando vives con dignidad y actúas con responsabilidad.
Crees en ti si te mantienes firme, contra viento y marea, en tu fe, en tus principios, sin importarte nada el que hablen mal de ti o te marginen.
Crees en ti cuando trabajas “con mística”, poniendo alma, corazón y vida en todo lo que haces.
Crees en ti cuando tu lenguaje es digno y siempre cuidas tu  vocabulario, tu forma de expresarte.
Crees en ti creyendo decidida y amorosamente en Dios, en quien te apoyas, te fortaleces y te eternizas.
CREE EN TI
APASIONADAMENTE,

Cony Mtz. Dios Te Bendiga.




TE LLAME A VIVIR ...






Te pregntas, hijo mío, por qué existes.
Por qué vives,  por qué te encuentras en este mundo.
HIJO... Quiero decirte claramente que
 FUI YO QUIEN TE LLAMO A LA VIDA.
YO te concebí, primero, en mi Inteligencia.
VIVES EN MI CORAZON DESDE EL PRINCIPIO,
desde antes de que fueras engendrado.
No viniste por casualidad ni eres fruto del azar.
YO, TU DIOS Y PADRE ETERNO,
TE LLAME A VIVIR...
A Ti . EXCLUSIVAMENTE A TÍ.
Te hice único e irrepetible : Nadie tiene tu misma voz,
ni tus mismos ojos,  ni tus rasgos interiores.
Te di virtudes. Te di cualidades.
TE HICE HERMOSO CON MIS PROPIAS MANOS.
TE COMUNIQUÉ MI VIDA.
DEPOSITÉ EN TÍ MI PROPIO AMOR CON ABUNDANCIA.
Te di los oídos para que escucharas el canto de los pájaros
y las voces de los hombres, tus hermanos.
Te di el habla para que pudieras decir :
“papá”, “mamá”, “amigo”, “hermano”...
TE DI LO MAS PROFUNDO DE MI PROPIO SER DIVINO...
No sólo te di la vida, TE ESTOY SOSTENIENDO EN ELLA.
¡¡TU ERES MI HIJO MUY AMADO !!
Te conozco cuando respiras y te cuido cuando duermes
o, cuando estás despierto, te acompaño a donde vayas.
NO LO DUDES : MIS OJOS ESTAN PUESTOS EN TUS OJOS.
MI MANO ESTA COLOCADA SOBRE TU CABEZA.
TE BENDIGO Y TE AMPARO, EN TODO TIEMPO...
Y TE AMO AUNQUE NO ME AMES...
Ya lo sabes. Podrás ir donde quieras y puedas...
HASTA ALLA TE SEGUIRA MI AMOR
Y TE SOSTENDRA MI MANO DERECHA.
¿O crees que como PADRE puedo olvidar a mi hijo ?
¡¡NI LO SUEÑES !! Desde que te hice, ya no puedo dejarte solo.
CAMINO CONTIGO, LLORO Y SONRIO CONTIGO.
VIVO CONTIGO, EN TI Y TU VIVES CONMIGO Y EN MI...
Te lo he dicho de mil maneras diferentes,
desde todos los rincones de este Universo
que he creado SOLO PARA TI :
PARA QUE TE DELEITES DISFRUTÁNDOLO...
Te lo repito al oído a cada instante
y, en el silencio de tu corazón, CADA UNO DE TUS LATIDOS, lo repite :
TU ERES MI HIJO... ¡¡TE AMO CON AMOR INFINITO !!
Tú eres mío y YO SOY TUYO.
                          Dios.



domingo, 15 de julio de 2012

Desde mi cruz a tu soledad








Te escribo desde mi cruz a tu soledad,
a ti, que tantas veces me miraste sin verme
y me oíste sin escucharme.

A ti, que tantas veces prometiste
seguirme de cerca
y sin saber por qué te distanciaste
de las huellas que dejé en el mundo
para que no te perdieras.

A ti, que no siempre crees que estoy contigo,
que me buscas sin hallarme
y a veces pierdes la fe en encontrarme,
a ti, que a veces piensas que soy un recuerdo
y no comprendes que estoy vivo.

Yo soy el principio y el fin,
soy el camino para no desviarte,
la verdad para que no te equivoques
y la vida para no morir.

Mi tema preferido es el amor,
que fue mi razón para vivir y para morir.

Yo fui libre hasta el fin,
tuve un ideal claro
y lo defendí con mi sangre para salvarte.

Fui maestro y servidor,
soy sensible a la amistad
y hace tiempo que espero
que me regales la tuya.

Nadie como yo conoce tu alma,
tus pensamientos, tu proceder,
y sé muy bien lo que vales.
Sé que quizás tu vida
te parezca pobre a los ojos del mundo,
pero Yo sé que tienes mucho para dar,
y estoy seguro que dentro de tu corazón
hay un tesoro escondido;
conócete a ti mismo
y me harás un lugar a mi.

Si supieras cuánto hace
que golpeo las puertas de tu corazón
y no recibo respuesta.

A veces también me duele que me ignores
y me condenes como Pilatos,
otras que me niegues como Pedro
y que otras tantas me traiciones como Judas.

Y hoy, te pido paciencia para tus padres,
amor para tu pareja,
responsabilidad para con tus hijos,
tolerancia para los ancianos,
comprensión para todos tus hermanos,
compasión para el que sufre,
servicio para todos.

Quisiera no volver a verte egoísta,
orgulloso, rebelde, disconforme, pesimista.

Desearía que tu vida fuera alegre,
siempre joven y cristiana.

Cada vez que aflojas, búscame y me encontrarás;
cada vez que te sientas cansado,
háblame, cuéntame.
Cada vez que creas que no sirves para nada
no te deprimas,
no te creas poca cosa,
no olvides que yo necesité de un asno
para entrar en Jerusalén
y necesito de tu pequeñez
para entrar en el alma de tu prójimo.

Cada vez que te sientas solo en el camino,
no olvides que estoy contigo.
No te canses de pedirme
que yo no me cansaré de darte,
no te canses de seguirme que yo
no me cansaré de acompañarte,
nunca te dejaré solo.

Aquí a tu lado me tienes,
estoy para ayudarte.





BENDIGO YO TU SANTO NOMBRE






LICENCIADO DUEÑAS
(SIGLO XVI


Jesús, bendigo yo tu santo nombre;
Jesús, mi corazón en ti se
emplee;
Jesús, mi alma siempre te desee;
Jesús, loete yo cuando te nombre.


Jesús, yo te confieso Dios y hombre;
Jesús, con viva fe por ti pelee;
Jesús, en tu ley santa me recree;
Jesús, sea mí gloria tu renombre.

Jesús, medite en ti mi entendimiento;
Jesús, mi voluntad en ti se inflame; 
Jesús, contemple en ti mi pensamiento



Jesús de mis entrañas, yo te ame; 
Jesús, viva yo en ti todo momento;
Jesús, óyeme tú cuando te llame.