domingo, 24 de febrero de 2013

ORACIÓN SANADORA DEL SEÑORIO DE JESÚS




-Éste es el Señor.
-Señor de señores, Rey de reyes.
-El nombre sobre todo nombre.
-A quien se le debe todo el honor, la honra y la alabanza.
-Ante quien se rinde toda la creación, la tierra, los cielos , los abismos y toda criatura viviente.
-Ante quien todos los reyes rinden sus coronas,
-porque es él el Señor de los cielos y de los infiernos.
-El Señor de la vida y de la muerte.
-Porque es el Señor de mi vida.
-Es el Señor de mi familia.
-Porque es mi señor.
Pero míranos, Señor, mira nuestras miserias, nuestros pecados, nuestras enfermedades.
Te pedimos, Señor, que en este momento pongas tu mirada sanadora sobre cada uno de nosotros, sobre cada una de las áreas de nuestra vida en donde por no estar tú como Señor, se han apoderado otros señores y han lastimado nuestro corazón, nuestra alma, nuestro espíritu y todo nuestro ser, y hoy arrastramos las consecuencias.
Mira. Señor, nuestras enfermedades físicas, sus raíces, y ve sanando con la fuerza de tu presencia eucarística y la de tus santas llagas y preciosísima sangre.
Dadnos la paz de tu señorío en nuestra vida, Señor.
Gracias por tus favores, por todo, Señor.
Cony Mtz.

ORACION DE SANACIÓN POR LA FAMILIA.



¡Señor Jesús! Hoy venimos a Ti, en nombre de cada una de las personas de nuestra familia. Tú, en tus designios de amor por cada uno de nosotros, nos has colocado en ella y nos has vinculado a cada una de las personas que la componen. En primer lugar, te queremos dar gracias de todo corazón por cada uno de los miembros de mi familia, por todo el amor que he recibido tuyo a través de el/os y te queremos alabar y glorificar porque nos has colocado en ella. A través de la familia y en la familia, tú nos has dado la vida y has querido para nosotros que formemos un núcleo de amor.
Hoy, Señor, queremos que Tú pases con tu sanación por cada uno de nosotros y realices tu obra de amor en cada uno de nosotros. Y antes de nada, Señor, queremos pedirte perdón por todas las faltas de amor que hayamos tenido en casa, por todas nuestras indelicadezas, por todas nuestras faltas de comprensión, por no ser a veces cauces de tu amor para ellos.
En primer lugar, Jesús, te pedimos que entres en el corazón de cada uno y toques aquellas experiencias de nuestra vida que necesiten ser sanadas. Tú nos conoces mucho mejor que nosotros mismos; por lo tanto, llena con tu amor todos los rincones de nuestro corazón. Donde quiera que encuentres - el niño herido -, tócalo, consuélalo y pónlo en libertad.
Vuelve a recorrer nuestra vida, la vida de cada uno de nosotros, desde el principio, desde el mismo momento de nuestra concepción. Purifica las líneas hereditarias y líbranos de aquellas cosas que puedan haber ejercido una influencia negativa en aquel momento. Bendícenos mientras íbamos fomándonos en el vientre de nuestra madre y quita todas las trabas que puedan haber dificultado, durante los meses de gestación, nuestro desarrollo en plenitud.
Danos un profundo deseo de querer nacer y sana cualquier trauma tanto físico como emocional que pudiera habernos dañado durante nuestro nacimiento. ¡Gracias, Señor!, por estar ahí presente para recibimos a cada uno de nosotros en tus brazos en el momento mismo de nuestro nacimiento, para darnos la bienvenida a la tierra y asegurarnos que Tú nunca nos faltarías ni nos abandonarías.
Jesús, te pedimos que rodees nuestra infancia con tu luz y que toques aquellos recuerdos que nos impiden ser libres. Si lo que más necesitamos cada uno fue más cariño maternal, mándanos a tu Madre, la Virgen María, para que nos dé lo que nos falta. Pídele que nos abrace a cada uno, que nos arrulle a cada uno, que nos cuente cuentos y llene el vacío que necesita el calor y el consuelo que sólo una madre puede dar.
Quizá "el niño interior" siente la falta del amor del padre. Señor Jesús, déjanos gritar con libertad, con todo nuestro ser: "¡Abba!, ¡papá! ¡Papaito!. Si necesitábamos alguno de nosotros más cariño paternal y la seguridad de que nos deseaban, y nos amaban de verdad, te pedimos que nos levantes y nos hagas sentir la fuerza de tus brazos protectores. Renueva nuestra confianza y danos el valor que necesitamos para hacer frente a las adversidades de la vida, porque sabemos, Padre nuestro, que tu amor nos levantará y nos ayudará si tropezamos y caemos.
Recorre nuestra vida, Señor, y consuélanos cuando otros nos trataban mal. Sana las heridas de los encuentros que nos dejaron asustado, que nos hicieron entrar en nosotros mismos y levantar barreras de defensa ante la gente. Si alguno de nosotros se ha sentido solo, abandonado y rechazado por la humanidad, concédenos por medio de tu amor que lo sana todo, un nuevo sentido del valor de cada uno como persona.
¡Oh Jesús, nos presentamos en este día ante ti, toda la familia y te pedimos que sanes nuestras relaciones, que sean unas relaciones llenas de cariño, de comprensión y de ternura y que nuestra familia se parezca a la tuya. Te pedimos, por intercesión de tu Madre, la Reina de la Paz, que nuestros hogares sean lugares de paz, de armonía y donde realmente experimentemos tu presencia¡Gracias, Señor!
Cony Mtz

ORACIÓN AL CORAZÓN DE JESÚS POR UN ENFERMO.


Dulcísimo Jesús, que dijisteis:
"Yo soy la Resurrección y la Vida", que recibiendo y llevando en Vos nuestras enfermedades, curabas las dolencias de cuantos se te acercaban; a Ti acudo para implorar de tu Divino Corazón a favor de los enfermos, suplicándote por intercesión de tu Santísima Madre, la bienaventurada siempre Virgen María, salud de los enfermos, quieras aliviar y sanar en la presente enfermedad a tu siervo ........ , si es conveniente para su bien espiritual y el de mi alma.
Señor Jesús, que al funcionario real que te decía: "Venid, Señor, antes que mi hijo muera", le respondisteis: "Vete, tu hijo vive". Sánalo, Señor.
Señor Jesús, que al ciego de Jericó, que sentado junto al camino te decía en alta voz: "Jesús, Hijo de David, ten piedad de mí", le respondiste: "Recupera tu vista, tu fe te ha salvado", y al momento vio. Sánalo, Señor.
Señor Jesús, que diciendo: "Quiero, sé limpio", limpiaste al leproso, que te decía suplicante: "Señor, si quieres puedes limpiarme". Sánalo, Señor.
Señor Jesús, que librasteis al mudo poseído del demonio, hablando luego con admiración a las turbas el que antes era mudo. Sánalo, Señor.
Señor Jesús, que sanaste al enfermo que llevaba treinta y ocho años de su enfermedad, junto a la piscina de las ovejas, diciéndole: "Levántate, toma tu camilla y anda" y anduvo.
Sánalo, Señor.
Señor Jesús, que delante del hijo muerto de la viuda de Naím, enternecido, dijiste a la madre: "No llores"; y tocando el féretro, añadiste: "Joven, a ti te digo, levántate"; entregándolo luego vivo a su madre. Sánalo, Señor.
Señor Jesús, que dijisteis: "Bienaventurados los que lloran porque ellos serán consolados". Sánalo, Señor.
Señor Jesús, que dijisteis: "En verdad, en verdad te digo, que todo cuanto pidieras al Padre, en mi Nombre, os lo dará". Sánalo, Señor.
Omnipotente y sempiterno Dios, eterna salud de los que creen, escúchanos en bien de tus siervos enfermos, por quienes imploramos el auxilio de tu Misericordia; a fin de que recobrada la salud, te den en tu Iglesia ferviente acción de gracias. Por Cristo Nuestro Señor. Así sea.
Cony Mtz.

LOS DOCE PASOS DE LA ORACION:


















LOS DOCE PASOS DE LA ORACION:
1. ALABANZA
Grande es el Señor, muy digno de alabanza, su grandeza carece de límites.
Sal 145, 3. Dios es grande y digno de alabanza, no tiene medida su grandeza.
2. CANTO AL SEÑORVengan, cantemos gozosos a Dios, aclamemos a la Roca que nos salva;
Sal 95, 1. Venid, cantemos jubilosos al Señor, aclamemos a la roca que nos salva.
3. BATALLA ESPIRITUAL
Revístanse de las armas de Dios para poder resistir a las acechanzas del diablo.
Ef 6, 11. Revestíos de la armadura de Dios para que podaisresistir las tentaciones del Diablo.
4. ENTREGA
Mira que estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y me abre la puerta, entraré en su casa y cenaré con él y él conmigo.
Ap 3, 20. Yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y me abre la puerta, entraré en su casa, cenaré con él  y él conmigo.
5. INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO
...ustedes recibirán una fuerza, cuando el Espíritu Santo venga sobre ustedes, y de este modo serán mis testigos...
He 1, 8. pero recibiréis la fuerza del Espíritu Santo, que vendrá sobre vosotros, para que seais mis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta los confines de la tierra.
6. ARREPENTIMIENTO
Dios quiere el sacrificio de un espíritu contrito, un corazón contrito y humillado. Oh Dios, no lo desprecias.
Sal 51, 19. El sacrificio que Dios quiere es un espíritu contrito; un corazón contrito y humillado tu, Oh Dios, no lo desprecias.
7. PERDÓN
“Y cuando se pongan de pie para orar, perdonen, si tienen algo contra alguno, para que también su Padre, que está en los cielos, les perdone sus ofensas.”
Mc 11, 25. Cuando os pongáis a orar, si teneis algo contra alguien, perdonadselo, para que también vuestro Padre celestial, os perdone vuestros pecados
8. REFLEXIÓN DE LAS ESCRITURAS
Tu palabra es antorcha para mis pasos, luz para mi sendero.
Sal 119, 105. Tu palabra es una luz para mis pies y una antorcha para mi camino.
9. ESPERA QUE EL SEÑOR TE HABLE
Habla, que tu siervo escucha!
1 Sam 3, 10. El señor se presento y lo llamó como otras veces «Samuel, Samuel!» Respondió Samuel: «¡Habla, que tu siervo escucha.»
10. INTERCESIONES
Ante todo recomiendo que se hagan plegarias, oraciones, súplicas y acciones de gracias por todos los hombres...
1 Tim 2, 1. Te ruego, ante todo se hagan peticiones, oraciones, súplicas, acciones de gracias por todos los hombres.
11. PETICIONES
Y si sabemos que nos escucha cuando le pedimos, sabemos que tenemos conseguido lo que hayamos pedido.
1 Jn 5, 15. Y si sabemos que nos escucha en lo que le pedimos, sabemos tambien que poseemos ya lo que hemos pedido.
12. ACCIÓN DE GRACIAS
Y sean agradecidos.
Col 3, 15. Que la paz de Cristo reine en vuestros corazones, en la que fuistéis llamados para formar un solo Cuerpo. Y sed agradecidos.
TIEMPO DE ORACION
Deberíamos rezar por lo menos media hora por la mañana y una hora por la noche. No es necesario estar exclusivamente en la oración, podemos rezar mientras trabajamos. El trabajo no detiene la oración, y la oración no molesta al trabajo.
Con solo elevar la mente a Dios, es una breve plegaria, estamos realizando una hermosa oración, poniendo nuestro día en sus manos, para que El lo use como mejor le parezca.
ORACION Y ACCION
Acción y oración se complementan.
Si la acción quiere ser productiva, deberá primero estar enriquecida por la oración profunda, y esta, a su vez, se vera luego enriquecida por los frutos de la acción.
Por eso, al rezar, pidamos la fuerza para poder dar hasta el sufrimiento.
Y ¿Cómo vamos a poder realizarlo?
Por AMOR, mediante actos.
cony Mtz.

miércoles, 20 de febrero de 2013

Hay tres tiempos en la fe.






  1. Cuando Lázaro murió, Marta, su hermana, dijo: "Señor, si hubieses estado aquí mi hermano no habría muerto". Esta es una fe histórica, es regresiva.
  2. Cuando Jesús le respondió: "Tu hermano resucitará" Marta le contestó: "Yo sé que resucitará en el día postrero. Esta fe está en el futuro. Es una fe progresiva.
  3. Pero Marta también sabía que Jesús actuaba en el presente cuando le dijo: "Más tambien sé ahora que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo Dará". Es una fe latente está en el presente.

Por eso a través de estas palabras te animo a que como yo te sientas como Marta, y se que a pesar de todo lo que hayamos sufrido, sé que Dios tiene el poder de levantarnos de nuevo. Este es el tiempo presente de la fe. 

Encaminémosnos hacia la nueva vida en Fe.

El Padre te bendiga y te guarde. El Señor haga resplandecer su rostro sobre ti y tenga de ti misericordia; El Señor alce sobre ti su rostro y ponga en ti paz. 
Cony Mtz.














Qué sería de mi


Qué sería de mi
si no me hubieras alcanzado;
donde estaría hoy
si no me hubieras perdonado.

Tendría un vacío en mi corazón;
vagaría sin rumbo
y sin dirección....

....si no fuera por tu gracia
y por tu amor;
si no fuera por tu gracia
y por tu amor.

Sería como un pájaro herido
que se muere en el suelo;
sería como un siervo que brama
por agua en un desierto....

....si no fuera por tu gracia
y por tu amor;
si no fuera por tu gracia
y por tu amor.

Jesús Adrián Romero

Mi hermoso Señor, si no fuera por ti me sentiría como un ser sin rumbo por el desierto de la soledad, sin poder calmar mi llanto, mi tristeza, mi dolor.

 Si no fuera por tu gracia y por tu amor donde estaría yo.


Más ahora que te tengo, siento que mi vida fluye como un río de agua viva que brota de mi ser, porque estás allí. 

Eres el gran amor de mi vida, el que es fiel y no se apaga, el que no falla. 

Mi corazón se innunda de gozo, de felicidad, porque estás en mí supliéndolo todo, a cada instante, en cada respiro. 

¡¡Qué seria de mi sin Ti, si no me hubieras alcanzado!!
¡¡Gracias Señor, por tu Presencia, por tu Amor,
por todo Tú....!!
Cony Mtz.

Aumenta mi fe



Señor aumenta mi fe
y aumenta mi amor por ti
que sin tocar ni mirar
en ti pueda esperar.

Muchas veces yo camino

sin saber a donde ir
me suelto de tu mano
y me olvido de mi hermano.

Cuando se agotan mis fuerzas

y siento que no puedo seguir
tú me das nueva esperanza
y vuelvo a ver el sol salir
aumentas en mi la fe
y mi corazón vuelve a latir.

Muchas gracias Señor 

por todas tus bendiciones
gracias por escuchar
toditas mis oraciones.

Señor toma mi mano

y enséñame a amar a mi hermano
que pueda abrazarlo
y extenderle hoy mi mano
que el amor que tú me das
lo comparta con mi hermano.

Señor gracias por la fe

que me hace en ti creer
yo creo que estas aquí
aunque no te pueda ver.

Para mi es suficiente

poder sentir tu presencia
en cada despertar
te haces tú presente.

Gracias Señor por la vida

por tu amor y tus abrazos
me siento muy complacida
de ser tu oveja querida.

Para mi es un placer

a Cristo poder conocer
El dio su vida por mí
y la muerte pudo vencer.

Por siempre quiero exaltar

a mi Cristo Rey amado
quiero sus pies besar
y quedarme así a su lado.
Cony Mtz.   /


martes, 12 de febrero de 2013

Oración del Salmo Penitencial 51










Salmo Penitencial 51 Salmo en que el Rey David expresó su arrepentimiento y con el que tantos santos han suplicado perdón al Señor :Oh Dios, ten compasión de mí

Miserere mei, Deus


Misericordia, Dios mío, por tu bondad, por tu inmensa compasión borra mi culpa, le decimos a Jesús.
Lava del todo mi delito, limpia mi pecado. Pues yo reconozco mi culpa, tengo siempre presente mi pecado. Contra ti, contra ti solo pequé.
Oh Dios, crea en mí un corazón puro, renuévame por dentro con espíritu firme, no me arrojes lejos de tu rostro, no me quites tu santo espíritu.
Devuélveme la alegría de tu salvación, afiánzame con espíritu generoso. Señor, me abrirás los labios, y mi boca proclamará tu alabanza.
El Señor nos atenderá si en el día de hoy le repetimos de corazón, a modo de jaculatoria: Oh Dios, crea en mí un corazón puro, renuévame por dentro con espíritu firme.
Cony Mtz.
















Oración para pedir la fe








Oh Jesús Redentor, autor y consumador de nuestra fe, te suplicamos desde lo profundo de nuestro corazón contrito y humillado no permita que se extinga la hermosa luz de nuestra fe.

Acuérdate de tus antiguas misericordias; mira compasivo la viña que tú mismo plantaste con tu diestra, que ha sido regada con la sangre de miles y miles de mártires, con las lágrimas de generosos penitentes y las fatigas de celosos apóstoles y fecunda oración de tantos cristianos fieles.
Nos aflijan las enfermedades, nos consuman los disgustos, nos afecten los infortunios, pero que no nos falte la fe; porque ricos con este don precioso, soportaremos con gusto todo dolor y nada podrá alterar nuestra felicidad.

 Por el contrario, sin la gracia de la fe, nuestra desventura no tendría límites.
Oh Jesús, autor y consumador de nuestra fe, consérvanos dentro de la nave de Pedro, fieles a su sucesor, para que se construya la unidad de la Iglesia, se promueva su santidad y se dilate en bien de todos los pueblos. Concédenos la paz y la unidad.

Confórtanos y consérvanos en tu santo servicio, para que por Ti y en Ti vivamos siempre. Amén.
(Esta oración está basada en Hebreos 12, 1-2.  san Clemente; la rezaba y la recomendaba. Es tomada de: Espiritualidad Redentorista, vol. 4, p. 293).
Cony Mtz

Pensamientos del Padre Pío de Pietrelcina sobre las Pruebas y tentaciones:








Pensamientos del  Padre Pío de Pietrelcina sobre las Pruebas y tentaciones:
Ten por cierto que si a Dios un alma le es grata, más la pondrá a prueba. Por tanto, ¡Coraje! y adelante siempre.
Por muy altas que sean las olas, el Señor es más alto. ¡ Espera!... la calma volverá.
Ten por cierto que cuanto más crecen los asaltos del enemigo tanto más cerca del alma está Dios. Piensa y compenétrate bien de esta verdad cierta y reconfortante.

 Comprendo que las tentaciones más que purificar el espíritu parece que lo manchan; pero escuchemos cuál es el lenguaje de los santos; y a este propósito, os baste saber lo que, entre otros, dice San Francisco de Sales: que las tentaciones son como el jabón, que, extendido sobre la tela, parece que la ensucia cuando en realidad la limpia.
Por los golpes reiterados de su martillo, el Artista divino talla las piedras que servirán para construir el Edificio Eterno.
 “Si conseguimos vencer la tentación, ésta produce el efecto que la lejía (blanqueador) en la ropa sucia ”. 
“Sufriría mil veces la muerte antes que ofender al Señor deliberadamente”.
El demonio es como un perro rabioso atado a la cadena; no puede herir a nadie más allá de lo que le permite la cadena. Manténte, pues, lejos. Si te acercas demasiado, te atrapará.
Acuérdate de que el diablo tiene una sola puerta para entrar en nuestro interior: nuestra voluntad. No hay puertas ocultas, ni secretas.
Nuestro enemigo, provocador de nuestros males, se hace fuerte con los débiles; pero con aquél que le hace frente con valentía resulta un cobarde.
En el alboroto de las pasiones y de las situaciones difíciles nos sostenga en pie la grata esperanza de su inagotable misericordia. Corramos confiadamente al tribunal de la penitencia donde él con anhelo de padre nos espera en todo momento; y aún sabiendo que somos insolventes (insolvente= significa que no tenemos  como pagar la deuda), no dudemos del perdón que se pronuncia solemnemente sobre nuestros errores. ¡Pongamos sobre ellos, como la ha puesto el Señor, una piedra sepulcral!


Las tentaciones contra la fe y la pureza son mercancía que ofrece el enemigo; pero no hay que tenerle miedo sino despreciarlo.
Mientras siga alborotando, es señal de que todavía no se ha apoderado de la voluntad.
Tú no te desasosiegues por lo que estás experimentando de parte de este ángel rebelde; que tu voluntad se mantenga siempre contraria a estas instigaciones, y vive tranquila que ahí no hay culpa sino complacencia de Dios y ganancia para tu alma.
Que no te asusten las tentaciones; son la prueba a la que Dios somete al alma cuando la ve con las fuerzas necesarias para mantener el combate y para ir tejiendo con sus propias manos la corona de la gloria.
Hasta ahora tu vida ha sido de niñ@; ahora el Señor quiere tratarte como a adult@. Y porque las pruebas de la vida adulta son muy superiores a las de quien todavía es un niño, por eso al comienzo te encuentras desorganizad@; pero la vida del alma adquirirá la calma y tú recobrarás la quietud. Ten paciencia por un poco más de tiempo; todo será para tu bien.
No os esforcéis por vencer vuestras tentaciones porque este esfuerzo las fortalecería; despreciadlas y no os entretengáis en ellas. Imaginaos a Jesucristo crucificado entre vuestros brazos y sobre vuestro pecho y repetid muchas veces besando su costado: ¡Esta es mi esperanza, ésta es la fuente viva de mi felicidad! ¡Yo os agarraré estrechamente y no os dejaré hasta que me coloquéis en un lugar seguro!

Fíjate bien: siempre que la tentación te desagrade, no tienes por qué temer, pues, ¿por qué te desagrada si no porque no querrías sentirla?
Estas tentaciones tan inoportunas nos vienen de la malicia del demonio, pero el desagrado y el sufrimiento que sentimos por ellas vienen de la misericordia de Dios, que, contra la voluntad de nuestro enemigo, aparta de su malicia la santa tribulación, y por medio de ella purifica el oro que quiere incorporar a sus tesoros.
Digo más: tus tentaciones son del demonio y del infierno, pero tus penas y sufrimientos son de Dios y del paraíso; las madres son de Babilonia, pero las hijas son de Jerusalén. Desprecia las tentaciones y abraza las tribulaciones.
No, no, hij@ mí@, deja que sople el viento y no pienses que el sonido de las hojas sea el rumor de las armas.
Sé que el Señor permite al demonio estos asaltos porque su misericordia os hace agradables a sus ojos, y quiere que os asemejéis a él en las angustias del desierto, del huerto y de la cruz; pero os tenéis que defender alejándolo y despreciando en el nombre de Dios y de la santa obediencia sus malignas insinuaciones.
¿No nos dice el Espíritu Santo que, cuando el alma se acerca a Dios, debe prepararse para la prueba? ¡Animo, pues! ¡Valor!, hij@ mí@. Lucha con fortaleza y tendrás el premio reservado a las almas fuertes.
Hay que ser fuertes para llegar a ser grandes: éste es nuestro deber. La vida es una lucha de la que no podemos retirarnos; todo lo contrario, es necesario triunfar.
Cony Mtz

ORACIÓN PARA PEDIR LA SALUD DE LOS ENFERMOS








ORACIÓN PARA PEDIR LA SALUD DE LOS ENFERMOS ¡Oh amabilísima Virgen de Lourdes, Madre de Dios y Madre nuestra! Llenos de aflicción y con lágrimas fluyendo de los ojos, acudimos en las horas amargas de la enfermedad a vuestro maternal corazón, para pediros que derraméis a manos llenas el tesoro de vuestras misericordias sobre nosotros. Indignos somos por nuestros pecados de que nos escuchéis: pero acordaos, os diré con vuestro siervo San Bernardo, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a Vos haya sido abandonado de Vos.¡Madre tierna! ¡Madre bondadosa! ¡Madre dulcísima! Ya que Dios obra por vuestra mano curaciones sin cuento en la Gruta prodigiosa de Lourdes, sanando tantas víctimas del dolor, guardad también una mirada de bendición para nuestro pobre enfermo… Alcanzadle de vuestro Divino Hijo Jesucristo la deseada salud, si ha de ser para mayor gloria de Dios. Pero mucho más alcanzadnos a todos el perdón de nuestros pecados, paciencia y resignación en los sufrimientos y sobre todo un amor grande y eterno a nuestro Dios prisionero por nosotros en los Sagrarios. Amén. Virgen de Lourdes, rogad por nosotros. Consuelo de los afligidos, rogad por nosotros. Salud de los enfermos, rogad por nosotros. Rezar tres Avemarías.  

 Cony Mtz.

viernes, 25 de enero de 2013

ORACIONES AL ARCANGEL SAN RAFAEL




VIAJES Y ENFERMEDADES
Oh,  Dios que diste al
Santo Arcángel Rafael  
 Santo Arcángel Rafael  como compañero de camino a tu servidor Tobías y como médico a su padre ciego, haz que estando bajo su cuidado seamos protegidos en nuestros viajes y que, con su socorro, seamos aliviados en las enfermedades. San Rafael, Patrono de los viajeros, ruega por los viajeros.



VIAJES Y ENFERMEDADES
Oh,  Dios que diste al
 Santo Arcángel Rafael  como compañero de camino a tu servidor Tobías y como médico a su padre ciego, haz que estando bajo su cuidado seamos protegidos en nuestros viajes y que, con su socorro, seamos aliviados en las enfermedades. San Rafael, Patrono de los viajeros, ruega por los viajeros.


De la Archicofradía de San Rafael
Glorioso Arcángel San Rafael, gran Príncipe de la Corte Celestial, ilustre por los dones de la sabiduría y de la Gracia, guía de los viajeros en tierra y mar, consuelo y de los pecadores, te suplico refugio que me asistas en todas las necesidades y las penas de esta vida, como sostuviste al joven Tobías en sus peregrinaciones. Ya que Tú eres el remedio de Dios, te pido humildemente que cures a mi alma de sus numerosas enfermedades y a mi cuerpo de los males que le afligen, si esta Gracias me conviene.
Te pido en especial una angélica pureza para merecer así ser Templo Viviente del Espíritu Santo. Amén .



     Oración completa
Gloriosísimo príncipe San Rafael antorcha dulcísima de los palacios eternos, caudillo de los ejércitos del todopoderoso, emisario de la divinidad, órgano de sus providencias, ejecutor de sus ordenes, recurso universal de todos los hijos de Adán, amigo de tus devotos, compañero de los caminantes, maestro de la virtud, protector de la castidad, socorro de los afligidos, médico de los enfermos, auxilio de los perseguidos, azote de los demonios, tesoro riquísimo de los caudales de Dios. Tu eres ángel santo, uno de aquellos siete nobilísimos espíritus que rodean al trono del altísimo.
Confiados en el grande amor que has manifestado a los hombres, te suplicamos humildes, nos defiendas de las asechanzas y tentaciones del demonio en todos los pasos y estaciones de nuestra vida, que alejes de nosotros los peligros del alma y cuerpo poniendo freno a nuestras pasiones delincuentes y a los enemigos que nos tiranizan; que derribes en todas partes y principalmente en el mundo católico el cruel monstruo de las herejías y la incredulidad que intenta devorarnos.
Te pedimos también con todo el fervor de nuestro espíritu, hagas se dilate y extienda más el Santo Evangelio, con la práctica de la moral.  Que asistas al romano Pontífice y a los demás pastores  y concedas unidad en la verdad a las autoridades y magistrados cristianos.
Por ultimo te suplicamos nos alcances del trono de Dios a Quién tan inmediato asistes, el inestimable don de la gracia, para que por medio de ella seamos un día vuestros perpetuos compañeros en la gloria. Amen
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