martes, 22 de marzo de 2016

ORACIÓN PARA PEDIR POR NUESTROS HIJOS



Señor , tu que eres todo Amor y el todo Poderoso, el verdadero padre de mis hijos.

Son tuyos porque  me los has dado y protegido; Tú eres el que ha infundido en ellos el alma y la vida.
Hoy y siempre te los ofrezco  en compañía de mi,

Bendícelos Señor, mientras yo en tu nombre los bendigo.

Me entrego en todos los aspectos de todo corazón a todos los mandatos de tu paternal providencia respecto de mí y de ellos.

Contando señor, por supuesto, con tu palabra, quiero para ellos y para mí, primeramente tu Reino y tu Justicia, dejándonos el cuidado de darnos, por complemento, lo que te plazca;




Pero si me atreviese a determinar algo para su vida temporal, te suplicaría no les des ni riqueza ni pobreza, concédeles Señor  y Dios mío , la verdadera sabiduría y un corazón dócil,  imprime en sus almas el horror al pecado, Aléjalos del Mal , presérvalos del contagio del mundo, formalos según los  preceptos de nuestro Santo Evangelio; dales Señor la sencillez y sinceridad a nuestros hijos y llénalos de nuestro amor.
¡Oh, Padre Supremo, que me los has confiado como un depósito sagrado, del que habré darte rigurosa cuenta!

Dígnate regular y dirigir mi afecto hacia ellos y ayúdame a inspirarles  constantemente tu Santo temor y amor, a fin de que sean admitidos un día en la morada del Cielo.

Te lo pido por los méritos de tu amado Hijo de Jesús y por la intercesión de su Santísima Madre .

Amén.
           
💛Cony Mtz💛

Carta a mi hijo ateo:




Desde hace varios meses, quizás años, me había estado dando cuenta de tu aversión a las cosas de la Iglesia. No querías ir al templo con nosotros los domingos, mantenías la boca cerrada cuando bendecíamos los alimentos, la palabra Dios parecía ajena de tu vocabulario, demostrabas hostilidad cuando tratábamos de temas religiosos, o eras muy crítico con nuestra iglesia y sus pastores.
Tu declaración ayer de que te considerabas ateo, no me sorprendió. Sí me dejó lastimado pero no causó la sorpresa que pensabas. Por lo que te decía arriba, era algo ya esperado. Por eso no escuchaste reproches, ni gritos, ni siquiera una palabra de condena. El Dios en quien creo habría hecho lo mismo en mi caso.
Ya hace tiempo estaba meditando en qué yo había fallado al transmitirte la fe. No hemos sido una familia perfecta. Reconozco que por momentos descuidamos nuestra vida espiritual, creo que son etapas por las que pasamos todos. Sin embargo, Dios ha estado presente en todos los momentos de nuestras vidas: le dimos las gracias cuando nacieron ustedes mis hijos, le pedimos cuando se enfermaron, los encaminamos al templo desde pequeños, les hicimos conocer un Dios de misericordia, de perdón, de amor.
Entiendo que pude, por momentos, no dar testimonio de mis creencias. Fue más el afán del día, las preocupaciones del trabajo, el mantener a la familia. Pero sé que Él me sostenía, que, aunque yo no lo recordaba, Él sí se acordaba de mí.
Es cierto que a Dios no lo vemos, que no entendemos cómo permite el sufrimiento, el dolor y la muerte en las personas que consideramos “buenas”, que a veces parece lejano, muy callado, envuelto en un manto de silencio que nos angustia, que ha dejado una Palabra que no es fácil de interpretar, que por más que lo tratamos de entender, sigue siendo para muchos indescifrable, indescriptible, indefinible.
Todas esas preguntas no te las puedo responder. Algunas yo también me las hago. Sin embargo, quiero que sepas que, aunque no quieras creer en Él, Él sí cree en ti; aunque no le ames, Él te ama entrañablemente; aunque no le entiendas, Él sí te comprende; aunque tú le rechaces, Él te acepta tal como eres y quiere verte feliz y no sólo feliz sino verte santo, íntegro, en armonía contigo mismo, con los demás y el mundo que te rodea.
Cuenta con mi compañía en tu discernimiento. Hoy me siento invitado a orar doblemente: le oraré por ti y por mí, le alabaré por las veces que tú no lo hagas, le pediré lo que creo que necesites y no le pidas, le bendeciré por las veces que la palabra Dios no salga de tu boca. Sé que en lo más profundo de tu corazón allí está Él. Le pediré que se te haga el encontradizo, que se te revele y te muestre su amor y su misericordia.



❤Cony Mtz❤

                                        
                    

La alegría del perdon,


   
Señor Jesús, quiero que me perdones por tantas veces en que pensé que Tú tenías la culpa de todo lo que me pasaba. No podía comprender que Tú no me quisieras como a los otros, que son más bellos e inteligentes que yo. Te echaba la culpa de todos mis defectos físicos y decía que Tú tenías la culpa de que yo hubiera nacido así. También pensaba que Tú eras el culpable de mis enfermedades y de mis fracasos, y me decía: ¿Por qué a mí? ¿Por qué? ¿Acaso Dios no me quiere? ¿Acaso me castiga? Perdóname, Señor, por haberte guardado rencor en mi corazón. Perdóname por todos los errores que cometí y por los que creí que merecía tu castigo sin misericordia. Perdón, Señor. Perdón, porque me rebelaba contra ti y me llenaba de ira por dentro por ser muy gordo (o flaco), por ser muy alto (o muy pequeño), por no ser atlético como mis compañeros ni tan inteligente como algunos de ellos, a quienes tenía envidia. Perdóname, porque me daba lástima de mí mismo y porque te echaba la culpa, como si todo fuera castigo divino.
Te pido perdón por tantas mentiras y engaños, por robar algunas veces, por ser un problema para mis padres y profesores; por haber sido flojo en mis trabajos y estudios. Por insultar a otros y no respetarlos. Por todas las faltas de caridad y comprensión con los demás. Por rechazar a mis padres y no obedecerlos, por provocar peleas en mi casa y crear división entre mis hermanos. Por guardar rencor y envidia en mi corazón.
Señor, perdóname por haber visto malas películas o revistas, por mis pensamientos impuros, por mi conducta deshonesta, por las relaciones sexuales fuera del matrimonio, por los abortos. Señor, libérame de mis complejos de culpabilidad y de todos los traumas que, por mi culpa, estoy padeciendo. También te pido perdón por haber participado en espiritismo, brujería, adivinación, juego de la ouija, sectas…, y por todo lo que haya permitido que el maligno influyera en mí o en otros. Perdóname, Señor.
Yo perdono a mis hermanos, por haberme avergonzado, por gritarme injustamente, por no haberme amado como debían y haberme marginado. Perdono a mis amigos por las veces que me golpearon o me ridiculizaron o me rechazaron sin comprenderme. Yo los perdono, Señor.
También perdono a quienes me han hecho daño con relaciones sexuales o a quienes me han dado mal ejemplo de homosexualidad o de conducta deshonesta. Perdono a mis padres por las veces que no me mostraron su cariño y prefirieron a mis hermanos. Los perdono por haberme mentido, por los castigos injustos y por las palabras hirientes y ofensivas que me dijeron. Por haberme dicho que no me habían deseado, por haberme dado mal ejemplo con su infidelidad y por toda la violencia que tuve que sufrir en casa.
Perdono a todos los familiares que me ofendieron con su manera de ser y con su conducta inapropiada. Por sus malos consejos o por llevarme a lugares indebidos para mi edad. Los perdono por el mal ejemplo que me dieron con sus borracheras o uso de drogas, por fumar en exceso o comer exageradamente, o por divorciarse y abandonar a sus familias.
Señor, ayúdame a perdonar a todos mis familiares y antepasados que, de alguna manera, hayan podido estar involucrados en espiritismo, ocultismo o satanismo, y me hayan podido transmitir algunos sentimientos negativos.
También perdono a los conductores de autobús que me ofendieron con sus palabras o acciones; a mis profesores por no comprenderme y ridiculizarme ante mis compañeros. Perdono a los sacerdotes que, en alguna oportunidad, me han dado mal ejemplo o me han tratado duramente; por no saber apoyarme en mis momentos difíciles y por no alentarme en el buen camino; por su falta de entusiasmo al trasmitirme la fe y por no haberme tratado con el respeto que merecía. También los perdono por los sermones aburridos y por las misas celebradas con poco fervor. Y les pido perdón por haber pensado mal de ellos sin motivo. Perdono a los policías que me trataron con violencia y los médicos que por negligencia no pusieron mucho empeño en mi salud. Perdono a mis compañeros de trabajo por sus envidias, desprecios e incomprensiones. Igualmente, perdono a todos los que me insultaron o me hicieron sufrir.
También perdono a todos mis enemigos, a quienes no eran de mi raza y me despreciaron; a quienes eran de distinta religión y me ofendieron. Perdono a todos los que me hicieron daño a propósito para robarme; a todos los que me dijeron mentiras y me dieron malos consejos, y a todos los que hicieron daño a mis familiares. Perdono a quienes actuaron con violencia contra mí o mi familia. Y a quienes me lastimaron, quizás sin querer, por sus palabras, gestos o actitudes de superioridad o de rechazo. A todos los perdono en el Nombre del Señor.
Y tú Señor, perdóname todos mis pecados con los que yo he ofendido a los demás, incluso con los pensamientos y deseos. Límpiame, Señor, de toda mi impureza. Limpia mi corazón, limpia mi alma y limpia mi vida, porque quiero amarte con todo mi corazón. Gracias, Señor, por tu perdón y por tu amor. Amén



Perdónanos,Señor!!!





Señor Dios nuestro: 

Nos consideramos a nosotros mismos
como tu pueblo elegido,
el pueblo que afirma ser tu signo de reconciliación..
¡Oh Dios, qué pobres somos!
Con cuánta frecuencia te fallamos
al perdonar quizás sólo por un acto de condescendencia,
como si hiciéramos un gesto de gran favor
a los que buscan reconciliarse con nosotros.
Señor, enséñanos a perdonar
de la misma manera y con la misma amplitud
con que tú nos perdonas:
totalmente, sin condiciones, 
desde la bondad de nuestros corazones.
Danos esta grandeza de corazón 
por medio de Jesucristo nuestro Señor



martes, 1 de diciembre de 2015

Salmos, 57



 2.Piedad de mí, oh Dios, piedad de mí, pues en ti se refugia el alma mía, a la sombra de tus alas me cobijo hasta que haya pasado la tormenta.
3.Yo clamo al Dios Altísimo, al Dios que de mí cuida.
 4.Que del cielo mande alguien a salvarme de las manos de aquellos que me acosan; envíe Dios su gracia y su verdad.
 5.Yo duermo rodeado de leones, que devoran a los hijos de los hombres, sus dientes son lanzas y flechas, su lengua es una espada acerada. 6.Muéstrate, oh Dios, por encima de los cielos, y que brille tu luz en toda la tierra. 7.Habían tendido un lazo en mi camino, allí querían que cayera; ante mí cavaron una trampa pero ellos cayeron dentro.
8.Oh Dios, mi corazón está dispuesto, mi corazón está atento, quiero cantar y tocar para ti.
9.Despiértate, corazón mío, despiértense arpas y cítaras, que quiero a la aurora despertar.

10.Te alabaré, Señor, entre los pueblos, te cantaré en todas las provincias, 11.pues tu amor está a la altura de los cielos y tu verdad se eleva hasta las nubes.
12.Muéstrate, oh Dios, por encima de los cielos, y que brille tu gloria en toda la tierra."



                Cony Mtz

Dios te Bendice.


c
Amado Señor, Te doy gracias por este 
día. Te doy gracias porque puedo ver y escuchar esta mañana. Estoy bendecid(o)porque tú eres un Dios de perdón y comprendes, tú has hecho tanto por mí y por otros, soy bendecida(o) porque tú sigues bendiciendome. Perdóname este día por todo lo malo que haya hecho, dicho o pensado que no haya sido de tu agrado

.
Pido por tu perdón .. Manténme salva(o) de todo daño y peligro.
Ayúdame a empezar este día con una nueva actitud y gratitud. Déjame hacer lo mejor de uno y cada día para aclarar mi mente, que pueda yo oirte. Por favor, aclara mi mente que pueda yo aceptarte, no me dejes quejarme por cosas que no puedo controlar. Y dame la mejor respuesta cuando me empujen fuera de mis límites.
Yo sé que cuando no puedo orar, tu escuchas mi corazón. Continúa usándome para ti.
Continúa bendiciéndome para que pueda ser una bendición para otros. Manténme fuerte para ayudar al débil…manténme en buen espíritu que pueda tener palabras de consuelo para otros. Yo oro por esos que no pueden encontrar el camino. Yo oro por esos que son juzgados y calumniados. Yo oro por esos que no te conocen íntimamente. Yo oro por esos que borrarán este mensaje sin compartirlo con otros. Yo oro por esos que no creen.
Pero te doy gracias porque creo en ti. Creo que Dios cambia la gente y cambia situaciones.
Yo oro por todos mis hermanos y hermanas.
Por cada uno y todas las familias… Yo oro por paz, amor y felicidad en sus hogares, que salgan de deudas y suplan sus necesidades. Yo oro por todo ojo que lea estas palabras sepa que no hay problema, circunstancia o situación que no exista para Dios.
Toda batalla esta en tus manos, para que la pelees. Yo oro para que estas palabras sean recibidas en el corazón de quien las lea.
Oro por la sanacion … de alguien que sera sanada!!!
Cony Mtz


ORACIÓN PARA OBTENER AYUDA DEL SEÑOR SALMO







Señor, escucha mis palabras,
atiende a mis gemidos,
haz caso de mis gritos de auxilio,
Rey mío y Dios mío.
A ti te suplico, Señor:
por la mañana escucharás mi voz,
por la mañana te expongo mi causa,
y me quedo aguardando.
Tú no eres un Dios que ame la maldad,
ni el malvado es tu huésped,
ni el arrogante se mantiene en tu presencia.
Detestas a los malhechores,
destruyes a los mentirosos;
al hombre sanguinario y traicionero
lo aborrece el Señor.
Pero yo, por tu gran bondad,
entraré en tu casa,
me postraré ante tu templo santo
con toda reverencia.
Señor, guíame con tu justicia,
porque tengo enemigos;
alláname tu camino.
En su boca no hay sinceridad,
su corazón es perverso;
su garganta es un sepulcro abierto,
mientras halagan con la lengua.
Que se alegren los que se acogen a ti,
con júbilo eterno;
protégelos, para que se llenen de gozo
los que aman tu nombre.
Porque tú, Señor, bendices al justo,
y como un escudo lo rodea tu favor.
Cony Mtz
back































jueves, 19 de noviembre de 2015

Señor Dios!!!







Señor, Dios Nuestro,  gracias por Darnos a Jesús Cristo, Cuyas Palabras continuan vivas Hasta el día de hoy. Tú Harás Que SUS Palabras continúen vivas Para Que en nombre de Cristo Jesús se canten alegres alabanzas a ti, Dios Padre todopoderoso celeste y. 
Recuerda a todos Nosotros. 
Recuerda las Necesidades Particulares de uno Cada. 
Ven al Mundo por medio de las Palabras de Cristo Jesús. 

Que SUS Palabras lleguen al Corazón de Muchos Como tus vigorosos ángeles parrafo consolar y Restaurar, Ayudar parrafo milagros y HACER en Los Necesitados. 
¡Que tu mar nombre alabado por medio de la gran y Poderosa Palabra, Cristo Jesús! Amén.
Cony Mtz

sábado, 15 de agosto de 2015

Cuando dices...

 
 


Cuando dices:...

“No puedo resolver las cosas...”
Dios te dice
“Yo dirijo tus pasos”
(Proverbios 3:5-6)
Cuando dices:
“Es imposible...”
Dios te dice
“Todo es posible”
(Lucas 18:27)
Cuando dices:
“Me siento muy solo...”
Dios te dice
“No te dejaré, ni te desampararé”
(Hebreos 13:5)
Cuando dices:
“Yo no lo puedo hacer...”
Dios te dice
Todo lo puedes hacer
(Filipenses 4:13)

Cuando dices:
“No merezco perdón...”
Dios te dice
“Yo te perdono”
(1° Juan 1:9 – Romanos 8:1)
Cuando dices:
“Tengo miedo...”
Dios te dice
“No temas, que yo estoy contigo”
(Isaías 41:10)
Cuando dices:
“Estoy muy cansado...”
Dios te dice
“Yo te haré descansar”
(Mateo 11:28-30)
Cuando dices
“Nadie me ama de verdad...”
Dios dice
“Yo te amo”
(Juan 3:16 – Juan 13:34)
Cuando dices:
“No sé como seguir...”
Dios te dice
“Yo te enseñaré el camino”
(Salmo 32:8)
Cuando te preguntas...
“¿Qué camino me conduce a Dios...?”

Dios te dice
Mi Hijo Amado
JESUCRISTO

miércoles, 12 de agosto de 2015

Bendiciones Irlandesa



 Que el camino salga a tu encuentro
Que el viento siempre esté detrás de ti
Y la lluvia caiga suave sobre tus campos.


Y hasta que nos volvamos a encontrar,
Que Dios te sostenga con el puño de Su mano.


Que vivas por el tiempo que tú quieras,
Y que nunca quieras vivir tanto como vives.


Recuerda siempre olvidar
Las cosas que te entristecieron.
Pero  nunca te olvides de recordar
Las cosas que te alegraron.


Recuerda siempre olvidar
A los amigos que resultaron falsos.


Pero nunca olvides recordar
A aquellos que permanecieron contigo.


Recuerda siempre olvidar
Los problemas que ya pasaron
Pero nunca olvides recordar
Las bendiciones de cada día.


Que el día más triste de tu futuro
No sea peor que el día más feliz de tu pasado.


Que nunca se te venga el techo encima
Y que los amigos reunidos debajo de él, nunca se vayan.


Que siempre tengas palabras cálidas en un  frío anochecer,
Una luna llena en una noche oscura,
Y que el camino siempre se abra a tu puerta.


Que haya una generación de hijos
En los hijos de tus hijos.
Que vivas cien años,
Con un año extra para arrepentirte!
Que el Señor te guarde en  Su mano
Y nunca apriete mucho tu puño.


Que tus vecinos te respeten,
Los problemas te abandonen,
Los ángeles te protejan,
Y que el cielo te acoja,
Que la fortuna de las colinas Irlandesas te abracen.
Que las Bendiciones de San Patricio te contemplen.


Que tus bolsillos estén pesados
Y tu corazón ligero,
Que la buena suerte te persiga,
Y cada día y cada noche.


Muros contra el viento,
Y un techo para la lluvia,
Y bebidas junto a la fogata -
Risas para consolarte
Y aquellos a quienes amas cerca de ti,
Y todo lo que tu corazón desee!
Que Dios esté contigo y te bendiga,
Que veas a los hijos de tus hijos,
Que el infortunio sea pobre, rico en bendiciones.


Que no conozcas nada más que la felicidad
Desde este día en adelante.
Que Dios te conceda muchos años de vida,
De seguro Él sabe que la tierra
No tiene suficientes ángeles
geles.

Cony Mtz.
                

JESÚS TE DICE ..


No es preciso, hijo mío, saber mucho para agradarme mucho; basta que me ames con fervor. Háblame pues, aquí sencillamente, como hablarías al más íntimo de tus amigos, como hablarías a tu madre, a tu hermano.
¿Necesitas hacerme en favor de alguien una súplica cualquiera?
Dime su nombre, bien sea el de tus padres, bien el de tus hermanos y amigos, dime enseguida qué quisieras hiciese actualmente por ellos. Pide mucho, mucho: no vaciles en pedir; me gustan los corazones generosos, que llegan a olvidarse de sí mismos, para atender a las necesidades ajenas. Háblame así con sencillez, con llaneza, de los pobres a quienes quisieras consolar, de los enfermos a quienes veas padecer, de los extraviados que anhelas volver al buen camino, de los amigos, ausentes que quisiera ver otra vez a tu lado. Dime por todos una palabra de amigo, palabra entrañable y fervorosa. Recuérdame que he prometido escuchar toda súplica que salga del corazón; ¿y no ha de salir del corazón el ruego que me dirijas por aquellos que tu corazón especialmente ama?
Y para ti ¿ no necesitas alguna gracia?
Hazme, si quieres, una como lista de tus necesidades, y ven, léela en mi presencia.
Dime francamente que sientes soberbia, amor a la sensualidad y al regalo, que eres tal vez egoísta, inconstante, negligente... y pídeme luego que venga en ayuda de los esfuerzos, pocos o muchos, que hagas para alejarte de tales miserias.
No te avergüences, ¡pobre alma! ¡Hay en el Cielo tantos justos, tantos Santos de primer orden que tuvieron esos mismos defectos! Pero rogaron con humildad... y poco a poco se vieron libres de ellos.
Ni menos vaciles en pedirme bienes espirituales y corporales: salud, memoria, éxito feliz en tus trabajos, negocios o estudios; todo eso, Puedo darte y lo doy y deseo que me lo pidas en cuanto no se oponga, antes favorezca y ayude a tu santificación.
Hoy por hoy ¿qué necesitas? ¿Qué puedo hacer por tu bien?, ¡Si supieras los deseos que tengo de favorecerte!
¿Traes ahora mismo entre manos algún proyecto?
Cuéntamelo todo minuciosamente. ¿Qué te preocupa?, ¿qué piensas?, ¿qué deseas?, ¿qué quieres que haga por tus padres, por tus hermanos, por tus hijos, por tus amigos, por tus superiores?, ¿qué desearías hacer por ellos?
¿Y por mí?, ¿No sientes deseos de mi Gloria?, ¿No quisieras hacer algún bien a tus prójimos, a los amigos a quienes amas mucho y que viven quizá olvidados de Mí?
Dime qué cosa llama hoy particularmente tu atención, qué anhelas más vivamente, y con qué medios cuentas para conseguirlo.
Dime si te sale mal tu empresa y yo te diré las causas del mal éxito. ¿No quisieras que me interesase algo en tu favor? Hijo mío, soy dueño de los corazones y dulcemente los llevo, sin perjuicio de su libertad, donde me place.
¿Sientes acaso tristeza o mal humor?
Cuéntame, cuéntame, alma desconsolada, tus tristezas, con todos sus pormenores. ¿Quién te hirió?, ¿Quién lastimó tu amor propio?, ¿Quién te ha despreciado? Acércate a mi Corazón, que tiene, bálsamo eficaz para curar todas esas heridas del tuyo. Dame cuenta de todo, y acabarás en breve por decirme que, a semejanza de mí, todo lo perdonas, todo lo olvidas, y en pago recibirás mí consoladora bendición.
¿Temes por ventura?, ¿Sientes en tu alma aquellas vagas melancolías, que no por ser infundadas dejan de ser desgarradoras? Échate en brazos de mi Providencia. Contigo estoy; ahí, a tu lado me tienes; todo lo veo, todo lo oigo, ni un momento te desamparo.
¿Sientes desvío de parte de personas que antes te quisieron bien y ahora olvidadas se alejan de ti, sin que les hayas dado el menor motivo? Ruega por ellas y Yo las volveré a tu lado, si no han de ser obstáculo a tu santificación.
¿Y no tienes tal vez alegría alguna que comunicarme?
¿Por qué no me haces partícipe de ella a fuer de buen amigo?
Cuéntame lo que desde ayer, desde la última visita que me hiciste, ha consolado y hecho como sonreír tu corazón. Quizá has tenido agradables sorpresas, quizá has visto, disipados negros recelos, quizá has recibido faustas noticias, alguna carta, o muestras de cariño; has vencido alguna dificultad, o salido de algún lance apurado. Obra mía es todo eso y yo te lo he proporcionado. ¿por que no has de manifestarme por ello tu gratitud ? y decirme sencillamente como el hijo a su Padre "¡Gracias, Padre mío, gracias!"
El agradecimiento trae consigo nuevos beneficios porque al bienhechor le agrada verse correspondido.
¿Tampoco tienes promesa alguna que hacerme?
Leo, ya lo sabes el fondo de tu corazón. A los hombres se engaña fácilmente, a Dios no, háblame, pues, con toda sinceridad: ¿Tienes firme resolución de no exponerte ya más a aquella ocasión de pecado?, ¿de privarte de aquel objeto que te dañó? ¿de no leer más aquel libro que exaltó tu imaginación?, ¿De no tratar más a aquella persona que turbó la paz de tu alma?
¿Volverás a ser dulce, amable y condescendiente con aquella otra a quien por haberte faltado, has mirado hasta hoy como enemiga?
Ahora bien, hijo mío, vuelve a tus ocupaciones habituales, al taller, a la familia, al estudio. . pero no olvides, los quince minutos de grata conversación que hemos tenido aquí los dos, en la soledad del santuario.
Guarda cuanto puedas silencio, modestia, recogimiento, resignación, caridad con el prójimo. Ama a mi Madre, que lo es tuya también, la Virgen Santísima y vuelve otra vez mañana, con el corazón más amoroso, más consagrado a mi servicio. En mi corazón encontrarás cada día nuevo amor, nuevos beneficios, nuevos consuelos.











martes, 11 de agosto de 2015

Oración introductoria



Dios mío, Tú conoces mis sufrimientos. Tú mismo te quisiste hacer hombre para compartir cada uno de mis dolores y darme la seguridad de que estarás siempre conmigo en esta vida. Dame la fe para soportar valientemente mis carencias materiales o espirituales sabiendo que todas me las premiarás. Haz que viva desapegado interiormente de todos los bienes materiales, para salir al encuentro de los demás "Lázaros" y ser para ellos expresión de tu amor.
Petición

Señor, que desde este momento socorra en tu nombre a todas las personas que necesiten de ayuda y de consuelo, y que sea yo el primero en unir mis sufrimientos a los que padeciste por mí.
Cony Mtz