No quiero escribir Señor, nada que pueda quitar, la gloria que yo debiera a tu nombre tributar.
No quiero escribir Señor lo que pueda deshonrar ese nombre tan bendito al que le quiero cantar.
En la iglesia y en mi casa, de mañana, al despertar, por la noche y con mis hijos; en todo tiempo y lugar.
No quiero escribir Señor lo que no pueda mostrar, que eres dueño de mi vida, que eres mi Rey de verdad.
No quiero escribir Señor lo que me pueda privar, de ser acepto a tus ojos y acatar tu voluntad.
De hablar contigo en la noche tus consejos escuchar, de apoyarme en tu palabra y aquella cruz contemplar
.
Donde su cuerpo abatido fuera puesto en mi lugar, donde humillado y herido quiso, a mi alma salvar.
Por eso, mi pluma tiembla solamente de pensar que pudiera escribir algo que ofensa pudiera dar.
A quien mi vida sacara del fango, de aquel lugar donde me hallaba perdido, hundido en mi soledad.
Por eso...
Quiero escribir mi Señor lo que te pueda exaltar, lo que tu nombre bendito le pueda siempre alabar.
Y que tus ojos me miren, y me inviten al lugar, donde, sentado a tu lado me pueda siempre gozar.
Escuchando tus consejos leyendo tu voluntad, meditando en tu palabra y en la oracion descansar.
Rompe mi pluma Señor si no existiera verdad, en lo que anhela mi alma agradarte de verdad.
Por lo tanto
No quiero escribir Señor, aquello que pueda dar, algo de gloria a mi nombre ¿quien soy yo si tuno estas....
escudriñando mi mente, dirigiendome en mi andar, y en escribir estos versos? ¿que fuera sin ti, mi obrar?
Gracias Señor, por tu mano que mi pluma fue a guiar, y en cada mañana digo: Gracias Padre, de verdad.
autor: Antonio Torres Villen

|
No hay comentarios.:
Publicar un comentario