 
Oración que nos anima a no preocuparnos inútilmente por sucesos que no podemos cambiar y a abandonarnos en los brazos de Dios.
Señor, hay nubes en el horizonte. El mar está agitado. Tengo miedo.
El recelo me paraliza la sangre. Manos invisibles me tiran hacia atrás. No me atrevo.
Una bandada de oscuras aves está cruzando el firmamento. ¿Qué será?
Dios mío, di a mi alma: Yo soy tu Victoria.
Repite a mis entrañas: no temas yo estoy contigo.
![]()
|
No hay comentarios.:
Publicar un comentario