martes, 30 de octubre de 2012

Ven Espíritu Santo.







VEN, ESPÍRITU CREADOR, visita nuestras almas y llena con la gracia divina los corazones que Tú creaste.
Eres el Paráclito, el don de Dios Altísimo, fuente viva, fuego, amor y espiritual unción.
Autor de los siete dones, dedo de la diestra paterna, fiel promesa del Padre que enriquece nuestra palabra.
Ilumina los sentidos, infunde amor en los corazones y conforta sin cesar nuestra fragilidad.
Ahuyenta al enemigo, danos pronto la paz, contigo como guía evitemos todo mal.
Por ti conozcamos al Padre y también al Hijo, y confiemos siempre en Ti, Espíritu de ambos.
Gloria a Dios Padre y al Hijo que resucitó y al Espíritu Paráclito por todos los siglos. 
Amén.

V. Envía tu Espíritu y todo será creado (T.P. Aleluya)
R. Y renovarás la faz de la tierra (T.P. Aleluya)
Oremos. Oh Dios, que has iluminado los corazones de tus hijos con la luz del Espíritu Santo, haz que seamos dóciles a tu Espíritu para gustar siempre el bien y gozar de su consuelo. Por Jesucristo nuestro Señor.
R. Amén
CONY MTZ

Trisagio en honor de la Santísima Trinidad




Se reza los domingos
Santísima y augustísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te amamos, te adoramos y te entregamos nuestro ser. Voluntariamente y por amor te sacrificamos cuanto somos y tenemos para tu mayor gloria y nos abandonamos a tu voluntad divina.
Al Padre
Padre, acuérdate que somos tus hijos y ten piedad de nosotros. Envuélvenos en tu mirada de ternura paternal y danos la virtud de la fe.
Padre nuestro. Gloria. Y tres veces:
V. Santo, Santo, Santo, Señor Dios de los Ejércitos, llenos están los cielos y la tierra de tu gloria.
R. Gloria al Padre, gloria al Hijo, gloria al Espíritu Santo.
Al Hijo
Oh Jesús, sé siempre nuestra esperanza en las luchas, en las tempestades, en las tentaciones.
Padre nuestro. Gloria. Y tres veces:
V. Santo, Santo, Santo, Señor Dios de los Ejércitos, llenos están los cielos y la tierra de tu gloria.
R. Gloria al Padre, gloria al Hijo, gloria al Espíritu Santo.
Al Espíritu Santo
Oh Espíritu Santo, fuente de luz y de amor, danos la caridad que todo ilumina, lo transforma y diviniza; danos ese fuego que enardece el corazón y lo hace capaz de los más grandes sacrificios.
Padre nuestro. Gloria. Y tres veces:
V. Santo, Santo, Santo, Señor Dios de los Ejércitos, llenos están los cielos y la tierra de tu gloria.
R. Gloria al Padre, gloria al Hijo, gloria al Espíritu Santo.
A María
Virgen Santa, nuestra Madre y Reina, hoy que la Iglesia entona con más fervor las alabanzas de la Santísima Trinidad, alcánzanos la gracia de que la fe, la esperanza y el amor inunden nuestros corazones,Amén.
Cony Mtz



«Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia» Mateo 5, 7





En la Devoción a la Divina Misericordia, Jesús nos ofrece su Corazón Misericordioso como bálsamo donde sanar nuestras heridas y amparo seguro para nuestra alma… y, ¿saben algo?… no hay un solo ser humano que pueda prescindir de este maravilloso don que el Señor ha querido regalarnos… lo reconozcamos o no, hemos sido creados por el Amor de Dios… por un Amor tan puro y tan grande, que fue capaz de entregar Su Vida por nosotros… ¡la Misericordia entregando la Vida para salvar al miserable…! ¡No les parece maravilloso…!!!
Pero el Señor –que nos hizo a Su imagen y semejanza– espera que también nosotros seamos capaces de amar cómo Él nos ama… que seamos capaces de amarle a Él… y amar a nuestro prójimo, que al fin y al cabo, no es más que amar a ese Jesucristo que vive en cada uno de nuestros hermanos: «en verdad os digo que cuanto hicisteis a unos de estos hermanos míos más pequeños, a Mí me lo hicisteis» (Mateo 25, 40)…
Las “obras de misericordia” son precisamente esto: dejar que el Cristo que vive en mí, corra al auxilio del Cristo que hay en cada uno de mis hermanos… ¡menuda tarea ésta, ¿verdad?!… yo no les dije que fuera fácil… pero con la gracia de Dios, todo es posible… por eso, hoy les comparto una hermosa oración de Santa María Faustina… pidámosle juntos al Señor la gracia de «ser misericordiosos, como nuestro Padre es misericordioso» (Lucas 6, 36)…
+ Cuantas veces respira mi pecho, cuantas veces late mi corazón, cuantas veces pulsa la sangre en mi cuerpo, esa cantidad por mil, es el número de veces que deseo glorificar Tu misericordia, oh Santísima Trinidad.
+ Deseo transformarme toda en Tu misericordia y ser un vivo reflejo de Ti, oh Señor. Que este más grande atributo de Dios, es decir su insondable misericordia, pase a través de mi corazón al prójimo.
Ayúdame, oh Señor, a que mis ojos sean misericordiosos, para que yo jamás recele o juzgue según las apariencias, sino que busque lo bello en el alma de mi prójimo y acuda a ayudarla.
Ayúdame a que mis oídos sean misericordiosos para que tome en cuenta las necesidades de mi prójimo y no sea indiferente a sus penas y gemidos.
Ayúdame, oh Señor, a que mi lengua sea misericordiosa para que jamás hable negativamente de mis prójimos sino que tenga una palabra de consuelo y perdón para todos.
Ayúdame, oh Señor, a que mis manos sean misericordiosas y llenas de buenas obras para que sepa hacer sólo el bien a mi prójimo y cargue sobre mí las tareas más difíciles y más penosas.
Ayúdame a que mis pies sean misericordiosos para que siempre me apresure a socorrer a mi prójimo, dominando mi propia fatiga y mi cansancio. Mi reposo verdadero está en el servicio a mi prójimo.
Ayúdame, oh Señor, a que mi corazón sea misericordioso para que yo sienta todos los sufrimientos de mi prójimo. A nadie le rehusaré mi corazón. Seré sincera incluso con aquellos de los cuales sé que abusarán de mi bondad. Y yo misma me encerrare en el misericordiosísimo Corazón de Jesús. Soportaré mis propios sufrimientos en silencio. Que tu misericordia, oh Señor mío, repose dentro de mí.
+ Tú Mismo me mandas ejercitar los tres grados de la misericordia. El primero: la obra de misericordia, de cualquier tipo que sea. El segundo: la palabra de misericordia; si no puedo llevar a cabo una obra de misericordia, ayudaré con mis palabras. El tercero: la oración. Si no puedo mostrar misericordia por medio de obras o palabras, siempre puedo mostrarla por medio de la oración. Mi oración llega hasta donde físicamente no puedo llegar.
Oh Jesús mío, transfórmame en Ti, porque Tú puedes hacer todo.
– Diario de Santa María Faustina, 163
CONY MTZ

ORACIÓN SÁLMICA (Salmo 138)








Dios crea al hombre y penetra lo más íntimo de su ser.
Dios es realmente el creador del hombre,
el que ha modelado su cuerpo y, sobre todo,
su interior, su corazón,
Así conoce su palabra, sus acciones, los días de su vida,
el fondo más íntimo de su alma.

Señor, tú me sondeas y me conoces;
me conoces cuando me siento o me levanto,
de lejos penetras mis pensamientos;
distingues mi camino y mi descanso,
todas mis sendas te son familiares.
No ha llegado la palabra a mi lengua,
y ya, Señor, te la sabes toda.
Me estrechas detrás y delante, me cubres con tu palma.
Tanto saber me sobrepasa,
es sublime, y no lo abarco.
¿A dónde iré lejos de tu aliento,
a dónde escaparé de tu mirada?
Si escalo el cielo, allí estás tú;
si me acuesto en el abismo, allí te encuentro;
si vuelo hasta el margen de la aurora,
si emigro hasta el confín del mar,
allí me alcanzará tu izquierda, me agarrará tu derecha.
Si digo: «Que al menos la tiniebla me encubra,
que la luz se haga noche en torno a mí»,
ni la tiniebla es oscura para ti, la noche es clara como el día.
Señor, sondéame y conoce mi corazón,
pon me a prueba y conoce mis sentimientos,
mira si mi camino se desvía,
guíame por el camino eterno.

CONY MTZ:











domingo, 28 de octubre de 2012

Te Doy Gracias




¡PIDEME Y TE DARE POR HERENCIA LAS NACIONES! (salmo 2)
QUERIDOS HNOS/HNAS. HOY EN ESTE DIA QUIERO COMPARTIR y HACERLES SABER  CON TODOS USTEDES UN POCO DE LO QUE HA ACONTECIDO EN MI PERSONA ULTIMANENTE:
 MI VIDA COMO MADRE , COMO MUJER Y COMO HIJA.
MIS HIJOS TESOROS INVALUABLES QUE A MI VIDA LLEGARON SON UN REGALO DE DIOS PARA MI EXISTIR, Y LES AMO TAN ENTRAÑABLEMENTE, COMO SE QUE NUESTRO PADRE CELESTIAL AMA A TODOS SUS HIJOS, AUN MAS NO HA AMADO PUES GRACIAS A SU GRAN AMOR ENTREGO A SU UNICO HIJO HA MORIR POR NOSOTROS PARA QUE TUVIERAMOS VIDA , Y VIDA ABUNDANTE.

AUN ASI SU AMOR HA SIDO MAYOR , LA MAS GRANDE MUESTRA DE AMOR PARA LA HUMANIDAD.
EN LAS VICTORIAS, EN LAS LUCHAS , LAS TENTACIONES,Y EN LAS CAIDAS, DE MI PEQUEÑA FAMILIA, LA ORACION AL TODOPODEROSO HA SIDO EL CAYADO QUE ME HA SOSTENIDO,EN LAS GRANDES BATALLAS QUE LA VIDA NOS PONE A PRUEBA, Y HA SIDO TAN GRANDE EL CRISTAL QUE ME HA PERMITIDO VER LA MANO DE DIOS EN ACCION.
HAY VECES QUE NO ENTENDEMOS LAS COSAS QUE NOS PASAN,PERO LA VIDA TRAE CON ELLA GRANDES DESAFIOS,MUY FELICES Y GRATOS MOMENTOS,PENAS Y ALEGRIAS:
 PERO SE QUE EL SEÑOR ESTA TRABAJANDO PARA DARNOS LO MEJOR A NOSOTROS SUS HIJOS.
.
LES HE DE COMENTAR QUE TENGO UN  BLOGS,
http://oracionparapedirsaludporlosenfermosh.blogspot.com   DONDE HE PUBLICADO VARIAS ORACIONES, ,PUES CUANTOS DE NOSOTROS NO TENEMOS UN ENFERMO EN CASA, UNA SITUACION DIFICIL,OH SIMPLEMENTE HABLAR CON CRISTO JESUS Y PLATICARLE NUESTRAS PENAS. 
CUANDO LO CREE  LO HICE...COMO EL NAUFRAGO BUSCA SALIR ADELANTE DE LA GRAN TORMENTA ,DIJE ME ABRAZO A TI SEÑOR SE EL ANCLA  DE MI VIDA .
 ME ENTREGUE AL SEÑOR LE DIJE SEÑOR SE QUE NO ESTOY SOLA.SE QUE TODO TIENE UNA RAZON DE SER SE QUE LAS DECICIONES QUE HE TOMADO HAN SIDO PORQUE ASI HE SENTIDO TU GUIA EN MI VIDA , QUIERO QUE SEAS  TU SEÑOR EL CONSUELO A MIS AFLICCIONES Y EL PROVEEDOR QUE NUNCA TUVE, QUIERO QUE TU SEAS EL PADRE AMOROSO PARA MIS HIJOS, PONGO MI VIDA EN TUS MANOS Y LA DE MI PEQUEÑA FAMILIA.


Y QUIERDOS HNOS ASI HA SIDO HASTA EL DIA DE HOY, EL HA SIDO FIEL Y ME RESPALDO SU PALABRA EN EL SALMO 23
El Señor es mi pastor, nada me falta.
En prados de hierba fresca me hace reposar,
me conduce junto a fuentes tranquilas
y repara mis fuerzas.
Me guía por el camino justo,
haciendo honor a su Nombre.
Aunque pase por un valle tenebroso,
ningún mal temeré,
porque Tú estás conmigo.
Tu vara y tu cayado me dan seguridad.
Me preparas un banquete
en frente de mis enemigos,
perfumas con ungüento mi cabeza
y mi copa rebosa.
Tu amor y tu bondad me acompañan
todos los días de mi vida;
y habitaré en la casa del Señor
por años sin término.

LES COMENTO QUE ACABO DE PASAR UNA CIRUGÍA  GRANDE Y DELICADA...Y A DIOS GRACIAS ESTA NO PASO A MAYOR Y SALÍ BIEN LIBRADA SIN LAS GRANDES COMPLICACIONES QUE SE DECÍAN PUDIERAN PASAR.
AGRADEZCO A TODAS Y CADA UNA DE MIS HNAS,QUE SE UNIERON EN ORACIÓN Y PIDIERON A DIOS NUESTRO SEÑOR POR MI SALUD .
BENDITO Y ALABADO SEAS PADRE DE MISERICORDIA Y DE BONDAD POR HABERNOS ESCUCHADO,GRACIAS DE DÍA Y DE NOCHE,ME FALTARAN PALABRAS  PARA ALABARTE LOS CIELOS Y LA TIERRA ESTÉN LLENOS DE HONRA Y GLORIA PARA   BENDECIR TU SANTO NOMBRE.




Y AL CLAMAR AL SEÑOR , EL MANIFIESTA SU GRAN PODER, Y REPRENDE AL MALIGNO, Y LO ECHA FUERA, Y SE SIENTE SU ABRIGO PROTECTOR,EN MI Y EN MIS HIJOS.
LE DOY GRACIAS AL SEÑOR POR SU GRAN AMOR Y PROTECCION PARA CON NOSOTROS, Y PARA TODOS LOS QUE LE BUSCAN Y LE AMAN,POR CADA UNO DE SUS HIJOS Y POR PERMITIRNOS Y ENSEÑARNOS EN SU PALABRA
COMO EL APOSTOL PABLO QUE SE CARACTERIZA POR SER INTERSESOR DE AMOR PARA SUS ALLEGADOS.

AGRACIAS SEÑOR PORQUE NOS ENSEÑAS TAMBIEN A SER INTERSESORES DE NUESTROS HIJOS POR MEDIO DE LA ORACION.

efesios (3: 14-15)

"POR ESTA CAUSA DOBLO MIS RODILLAS, ANTE EL PADRE  NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, DE QUIEN TOMA NOMBRE TODA FAMILIA EN LOS CIELOS Y EN LA TIERRA"
GRACIAS AL SEÑOR Y LE PIDO HUMILDEMENTE POR SUS HIJOS QUE SOMOS PADRES Y MADRES DE FAMILIA, QUE NOS DE SABIDURIA Y GUIANZA PARA ENSEÑAR A NUESTRO HIJOS A SEGUIR SUS PASOS , A MIRAR LA RUTA Y EL CAMINO QUE ES CRISTO JESUS, PUESTO QUE EL NOS LOS HA DADO COMO REGALO PRESIOSO, Y EN DIOS TOMA NOMBRE TODA NUESTRA FAMILIA.Y LE PIDO TAMBIEN POR LAS FAMILIAS DE ROSY TREJO ,AURA TASCON,BEATRIZ TOSO,ROSARIO MORENO,VICKY RIVERA,ROX MEJIA,JUAN ANTONIO DE JESUS MARIA,POR TODOS LOS HERMANOS QUE EN SU MOMENTO SE UNIERON CON SUS ORACIONES Y TAMBIEN PIDO A DIOS POR MIS HEMANAS MARGARITA ,SOCORRO ,CARMELA,...Y POR TODAS Y CADA UNA DE LAS PERSONAS QUE PUDIERAN ESTAR LEYENDO ESTE TESTIMONIO A TI SEÑOR JESUS.


Y LES AGRADEZCO HA TODA MI FAMILIA EN CRISTO SUS ORACIONES Y BENDICIONES Y QUE LO SIGAN HACIENDO PUES GRACIAS A ELLO, Y AL GRAN AMOR DE MI PADRE , NO HE DESMAYADO.

Y SOBRE TODO DIOS MISERICORDIOSO ATREVES DE TI DOY GRACIAS A CADA UNO DE MIS HIJOS POR EL GRAN CARIÑO ,APOYO Y LEALTAD ME MANIFESTARON ATRAVES DE SUS ACCIONES ,CUÍDALOS SEÑOR COMO LO MAS PRECIADO A TUS DIVINOS OJOS..SOCORRE LA ECONOMÍA DE JORGE ,POR QUE TU ERES JUSTO .SEÑOR.

Señor, que alumbras el cielo y la tierra y también la vida de los que siguen el Evangelio de tu Hijo Jesús; que tu Nombre lo llene todo, que tu Palabra fecunde nuestras vidas, y que tu Reino de la verdad y del amor se extienda por todas las partes.
Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Salmo pidiendo protección.
Pero alégrense todos los que en ti confían;
den voces de júbilo para siempre,
porque tú los defiendes;
en ti se regocijen los que aman tu nombre.
Tú, Señor, bendecirás al justo;
como con un escudo lo rodearás de tu favo
r.


Padre, te doy gracias por la alegría de existir.
Te doy gracias por el amor que me das cada día.
Te doy gracias por la amistad que me haces encontrar.
Soy uno que camina; uno que busca siempre;
uno que te busca a Ti.

Tú eres todo lo que amo,
todo lo que creo,
todo lo que espero,
todo lo que no tengo todavía,
todo lo que todavía no soy;
siempre te necesito.

Tú estás en todo lo que vive,
en todo lo que nace, en todo lo que crece.
Eres el futuro de todas las cosas.
Te doy gracias porque Tú vives, aunque yo no te vea.
Eres amor, aunque yo no te conozca.
Me amas y me buscas,
aunque yo no me preocupe de Ti.
Tu poder me asombra,
tu grandeza me sobrecoge, tu amor me conquista.


CONY MTZ.





























Cántico de las criaturas





Omnipotente, 'altísimo, bondadoso Señor,
tuyos son la alabanza, la gloria y el honor;
tan sólo tú eres digno de toda bendición,
y nunca es digno el hombre de hacer de ti mención.

Loado seas por toda criatura, mi Señor,
y, en especial, loado por el hermano sol,
que alumbra y abre el día, y es bello en su esplendor,
y lleva por los cielos noticia de su autor.

Y por la hermana luna, de blanca luz menor,
y las estrellas claras, que tu poder creó,
tan limpias, tan hermosas, tan vivas como son,
y brillan en los cielos: ¡loado, mi Señor! .

Y por la hermana agua, preciosa en su candor,
que es útil, casta, humilde: ¡loado, mi Señor!
Por el hermano fuego, que alumbra al irse el sol,
y es fuerte, hermoso, alegre: ¡loado, mi Señor!

Y por la hermana tierra, que es toda bendición,
la hermana madre tierra, que da en toda ocasión
las hierbas y los frutos y flores de color,
y nos sustenta y rige: ¡loado, mi Señor!

Y por los que perdonan y aguantan por tu amor
los males corporales y la tribulación:
¡felices los que sufren en paz con el dolor,
porque les llega el tiempo de la consolación!

Y por la hermana muerte: ¡loado, mi Señor!
Ningún viviente escapa de su persecución;
¡ay, si en pecado grave sorprende al pecador!
¡Dichosos los que cumplen la voluntad de Dios!
¡No probarán la muerte de la condenación!
Servidle con ternura y humilde corazón.
Agradeced sus dones, cantad su creación.
Las criaturas todas, load a mi Señor. Amén.
(San FRANCISCO DE ASIS)
CONY MTZ

Mira nuestras manos




























Señor, mira nuestras manos
que quieren construir una sociedad más humana,
donde la vida de todos sea posible.

Mira nuestras manos,
que se unen para crear confianza
y más solidaridad en todo el mundo,
donde los hombres trabajan juntos.

Mira nuestras manos,
que quieren hacer posible
un tiempo libre más creativo,
que fomente las relaciones entre los jóvenes
y nos haga crecer como personas, cada vez más cerca de

 Jesucristo.
Señor, estamos aquí, todos juntos,
dispuestos a abrir los ojos hacia los otros
con el deseo de hacerles llegar tu Espíritu.

El hará posible que nuestros pueblos y barrios,
tanto en el trabajo como en el tiempo libre,
aporten un lugar digno para el hombre, que haga posible
unas relaciones fraternales y justas entre todos.
CONY MTZ:






martes, 23 de octubre de 2012

Un cuento sobre la santidad




Érase una vez un granito de trigo, pequeño y sencillo, que quería ser santo y llegar hasta el cielo. Y se ofreció a Dios… y se puso en sus manos de buen sembrador. Y el Señor, de inmediato, con mucho cariño, lo colocó en tierra buena y lo cuidó como a un niño.

Pero el granito, gritaba…, pasaba las noches oscuras, a solas, con miedo y con frío, muriendo a sí mismo. Pero, sin saberlo, renacía a una vida más hermosa y bella.
Y empezó a crecer como espiga, débil y temerosa, azotada por las lluvias y mecida por los vientos. Y fue creciendo, creciendo y creciendo acariciada por el sol, y soñaba y soñaba… y pedía y oraba.

Cuando estuvo madura, un día de estío se presentó el segador. Y ella, alarmada, gritaba y decía: “A mí no, porque yo estoy destinada a ser santa y elevarme hasta el cielo”. Pero el hombre, tal vez distraído, metió la hoz, despiadado, y quebró sus ensueños de oro.

“Oh Señor”, clamó entonces la espiga, “ya no puedo llegar a tus brazos. Sálvame mi Señor, que me muero”. Pero el Señor, cual si nada escuchase, respondió con un largo silencio… Y aquel hombre, tomando la espiga, bajo el trillo la puso al momento… Y los granos crujieron… y cual sarta de perlas preciosas, por la era rodaron deshechos.

Y vinieron más hombres y metieron los granos de trigo en un saco viejo, llevándolos luego al molino, donde finísimo polvo se hicieron. Y la harina seguía llorando. Mientras, arriba en el cielo, seguían callando… y aquí abajo, seguían moliendo.

Y, ¿por qué callaría Jesús? Y, ¿por qué, si era pura e inocente, le negaba el consuelo? Pero ella obediente, seguía sufriendo… Y Jesús preparaba la harina. Y una hostia bellísima hicieron… por fin el grano, espiga, harina, en Jesús se fundieron.

Dios es el protagonista en la oración






Dios es el protagonista en la oración


















La oración puede cambiar vuestra vida.
 Ya que aparta vuestra atención de vosotros mismos y dirige vuestra mente y vuestro corazón hacia el Señor. 
Si nos miramos solamente a nosotros mismos, con nuestras limitaciones y nuestros pecados, tomará cuerpo en nosotros con suma rapidez la tristeza y el desconsuelo. 
Pero si tenemos nuestros ojos fijos en el Señor, entonces nuestro corazón se llenará de esperanza, nuestra mente se iluminará por la luz de la verdad, y llegaremos a conocer la plenitud del Evangelio con todas sus promesas y su vida.
¿Qué es la oración? Comúnmente se considera una conversación. En una conversación hay siempre un «yo» y un «tú». En este caso un Tú con mayúscula. La experiencia de la oración enseña que si inicialmente el «yo» parece el elemento más importante, uno se da cuenta luego de que en realidad las cosas son de otro modo. Más importante es el Tú, porque nuestra oración parte de la iniciativa de Dios.
¿Cómo reza el Papa? Os respondo: como todo cristiano: habla y escucha. A veces, reza sin palabras, y es entonces cuando más escucha. Lo más importante es precisamente lo que «oye». Trata también de unir la oración a sus obligaciones, a sus actividades, a su trabajo, y unir su trabajo a la oración.
Orar no significa sólo que podemos decir a Dios todo lo que nos agobia. Orar significa también callar y escuchar lo que Dios nos quiere decir.
La oración debe abrazar todo lo que forma parte de nuestra vida. No puede ser algo suplementario o marginal. Todo debe encontrar en ella su propia voz. También todo lo que nos oprime; de lo que nos avergonzamos; lo que por su naturaleza nos separa de Dios. Precisamente esto, sobre todo. La oración es la que siempre, primera y esencialmente, derriba la barrera que el pecado y el mal pueden haber levantado entre nosotros y Dios.
Debemos orar también porque somos frágiles. Es preciso reconocer humildemente y en forma realista que somos pobres criaturas, con ideas confusas, tentadas por el mal, frágiles y débiles, con necesidad continua de fuerza interior y de consuelo.
La oración es el reconocimiento de nuestros límites y de nuestra dependencia: venimos de Dios, somos de Dios y retornamos a Dios. Por lo tanto, no podemos menos que abandonarnos en Él, nuestro Creador y Señor, con plena y total confianza.
Si tratáis a Cristo, oiréis también vosotros en lo más íntimo del alma los requerimientos del Señor, sus insinuaciones continuas.
En la oración, pues, el verdadero protagonista es Dios. El protagonista es Cristo, que constantemente libera la criatura de la esclavitud de la corrupción y la conduce hacia la libertad, para gloria de los hijos de Dios. Protagonista es el Espíritu Santo, que «viene en ayuda de nuestra debilidad».
Procurad hacer un poco de silencio también vosotros en vuestra vida para poder pensar, reflexionar y orar con mayor fervor y hacer propósitos con más decisión. Hoy resulta difícil crearse «zonas de desierto y silencio» porque estamos continuamente envueltos en el engranaje de las ocupaciones, en el fragor de los acontecimientos y en el reclamo de los medios de comunicación, de modo que la paz interior corre peligro y encuentran obstáculos los pensamientos elevados que deben cualificar la existencia del hombre.
Dios nos oye y nos responde siempre, pero desde la perspectiva de un amor más grande y de un conocimiento más profundo que el nuestro. Cuando parece que Él no satisface nuestros deseos concediéndonos lo que pedimos, por noble y generosa que nuestra petición nos parezca, en realidad Dios está purificando nuestros deseos en razón de un bien mayor que con frecuencia sobrepasa nuestra comprensión en esta vida. El desafío es «abrir nuestro corazón» alabando su Nombre, buscando su Reino, aceptando su Voluntad.
Cuando recéis debéis ser conscientes de que la oración no significa sólo pedir algo a Dios o buscar una ayuda particular, aunque ciertamente la oración de petición sea un modo auténtico de oración. La oración, sin embargo, debe caracterizarse también por la adoración y la escucha atenta, pidiendo perdón a Dios e implorando la remisión de los pecados.
La oración debe ir antes que todo: quien no lo entienda así, quien no lo practique, no puede excusarse de la falta de tiempo: lo que le falta es amor.
No pocas veces acaso podemos sentir la tentación de pensar que Dios no nos oye o que no nos responde. Pero, como sabiamente nos recuerda san Agustín, Dios conoce nuestros deseos incluso antes de que se los manifestemos. Él afirma que la oración es para nuestro provecho, pues al orar «ponemos por obra» nuestros deseos, de tal manera que podemos obtener lo que ya Dios está dispuesto a concedernos. Es para nosotros una oportunidad para «abrir nuestro corazón».
Para orar hay que procurar en nosotros un profundo silencio interior. La oración es verdadera si no nos buscamos a nosotros mismos en la oración, sino sólo al Señor. Hay que identificarse con la Voluntad de Dios, teniendo el espíritu despojado, dispuesto a una total entrega a Dios. Entonces nos daremos cuenta de que toda nuestra oración converge, por su propia naturaleza, hacia la oración que Jesús nos enseñó y que se convierte en su única plegaria en Getsemaní: «No se haga mi voluntad, sino la tuya».
La oración puede definirse de muchas maneras. Pero lo más frecuente es llamarla un coloquio, una conversación, un entretenerse con Dios. Al conversar con alguien, no solamente hablamos sino que además escuchamos. La oración, por tanto, es también una escucha. Consiste en ponerse a escuchar la voz interior de la gracia. A escuchar la llamada.
El hombre no puede vivir sin orar, lo mismo que no puede vivir sin respirar.
A través de la oración, Dios se revela en primer lugar como Misericordia, es decir, como Amor que va al encuentro del hombre que sufre. Amor que sostiene, que levanta, que invita a la confianza.
La intervención humanitaria más poderosa sigue siendo siempre la oración, pues constituye un enorme poder espiritual, sobre todo cuando va acompañada por el sacrificio y el sufrimiento.
La oración es también una arma para los débiles y para cuantos sufren alguna injusticia. Es el arma de la lucha espiritual que la Iglesia libra en el mundo, pues no dispone de otras armas.
San Pablo, orando en medio de las dificultades de la vida, oyó estas palabras del Señor: «Mi gracia te basta, que mi fuerza se muestra perfecta en la flaqueza». La oración es la primera y fundamental condición de la colaboración con la gracia de Dios. Es menester orar para obtener la gracia de Dios y se necesita orar para poder cooperar con la gracia de Dios
Beato Juan Pablo II
Fuente: Catholic.net