viernes, 23 de noviembre de 2012

ENTRA EN MI CAMINO





Cristo, vengo a cruzar mi vida con la tuya
el vacío en las manos  y a pedirte que camines a mi lado. 
y el frío árido en el alma.  Yo sé, aunque mi vida es aún joven, 
Pero cada noche, Señor, acudes a tu puerta  que Alguien, Tú mismo,  
y nos llamas, con los brazos abiertos,  tiene que darle sentido. 
desde la oscuridad de cada rebeldía,  Tal vez eres como una sorpresa. 
desde el c

amino tortuoso   Tal vez se te encuentra  

de nuestros egoísmos,  a la vuelta de una esquina. 
desde la soledad   Yo creo, Jesús de Nazaret, 
de nuestro corazón desierto.  que eres un hombre de camino en camino, 
Atizas el fuego del hogar, dispones la acogida  un Dios de nuestros caminos. 
y el abrazo, sin saldo de cuentas atrasadas,  Jesús, Tú sales a nuestro encuentro, 
pasando por alto detalles y agravantes...  y te fijas en nuestras pisadas, 
Te basta el gesto humilde   y en el polvo que dejamos al caminar. 
y la presencia arrepentida.  Jesús, Tú no eres nada fácil. 
Cada anochecer, Señor, vistes de júbilo  Tú no eres nada hecho.  
nuestro corazón reconciliado;   Tu vida es sencilla y audaz. 
y tu voz presurosa  Jesús, Tú no tienes casa, 
nos convoca a fiesta y alegría,  ni saca para llevar tus cosas, 
a la tarea de amar, borrado ya el pasado.  ni cartera para el dinero. Tu vida 
Sigue siendo, Señor, en cada noche,  es el encuentro con los hombres. 
el Padre en vela que ama,   Y tu riqueza es decirles, uno a uno, 
perdona y siempre espera.  miles a miles, 
que Dios es Padre y es preciso querernos. 
Jesús, te interesan los hombres, 
Tú nos dices que seguir tu camino
porque te hiciste como nosotros. 
Tú sabes de nuestra vida, 
Señor, enséñanos a amar, 
y pusiste tantas veces tu mano 
a aquellos que no tienen quien los ame. 
en nuestros cansancio, 
Hay millones de seres humanos, 
y en nuestro dolor, 
tus hijos y nuestros hermanos, 
y en nuestro pecado, 
que mueren de hambre sin haberlo merecido, 
y en nuestra muerte. 
que mueren de sed,  
Tú compartiste nuestra alegría 
sin haber hecho nada para morir de sed, 
y pusiste tu brazo sobre nuestro hombro. 
que no te conocen,  
Tú tomaste tan en serio 
sin ser culpables de esta ignorancia. 
nuestras injusticias, 
Señor, no permitas que vivamos felices  
opresionones.
abusos, 
en nuestro pequeño mundo. 
odios y esclavitudes 
Haznos entender  
que nos defendiste clavado en una cruz. 
la angustia de la miseria universal 
Tu cruz, Jesús amigo nuestro, 
y líbranos de nuestro yo, ciego y solitario. 
está clavada en nuestro camino 
Ésta es nuestra ardiente oración. 
como un grito de protesta, 
como señal de salvación. 
Aquí estamos, Jesús, como el joven rico 
a quien Tú miraste con cariño; 
Señor, enséñanos a no contentarnos   aquí estamos como él,  
con amar a los nuestros, a los que amamos.  preguntándote por nuestra vida 
Señor, enséñanos a pensar en los otros,  y la que Tú nos ofreces; 
a amar primero a los que no son amados.  aquí estamos en el camino de la vida 
Señor, danos la gracia de comprender  contigo delante 
que en cada momento de nuestra vida  y el dinero también. 
hay millones de seres humanos  Jesús, Tú nos dices que seguir tu camino
CONY MTZ.




No hay comentarios.:

Publicar un comentario