Jesús amado!, acaba el día. Gozosa dejo ya mi labor y, antes que tome grato reposo, postrada, pido celeste don: Dame, Bien mío, tu bendición.
¡Amor Divino Sacramentado! Siento al mirarte mi pecho arder, a tal Grandeza la frente inclino, te adoro y juro tu esclava ser.
¡Oh, si pudiera yo sin descanso pasar la noche junto a tu altar en el que siempre tan solitario por amor mío te veo estar!
Mas... ¡Tú me privas de tanta dicha!, pues, compasivo, te oigo decir: "Ve a tu reposo, Yo te bendigo, sin penas duerme: Velo por ti"
¡Me voy! Mas, antes, Dueño Adorado, Dejarte quiero mi corazón: dentro del tuyo tenlo guardado y allí se abrase por Ti mi amor.
Muy buenas noches tengas, Señor.
|
No hay comentarios.:
Publicar un comentario