viernes, 14 de diciembre de 2012

Confia en Mi..



Quiero por un momento
acallar el torbellino de mis ideas y sentimientos,
para estar ante Ti con todo lo que soy.

Quiero vaciar mi casa y hacer un silencio 
profundo.

Para apartarme de todo y estar 
sólo contigo, para Ti,
Amigo del alma, que desde siempre me llamas
a este encuentro de palabras en calma
y silencios llenos de ternura.

Quiero ver Tu rostro y darte la mano,
quiero conocerte por dentro, 
no sólo con mi inteligencia,
sino también con mi corazón.

Quiero conocer tu corazón con mi corazón,
y darte la mano en la confianza total.

Quiero caminar hacia Ti y contigo 
hacia todos los hombres,
con todo mi cuerpo, con toda  mi inteligencia, 
con todo mi corazón.

Quiero darte mi corazón para que lo llenes de Ti
y que en el silencio de este encuentro
seas el centro de mi vida,
para alcanzar  la vida verdadera.
Amén
CONY MTZ:

Señor de la luz







Señor de la luz,
Espíritu de Sabiduría.
Hoy nos hemos reunido
para dar gracias por Tu amor,
para abrasarnos en Tu fuego
 celebrar tu presencia y Tu amistad.
Danos un corazón grande
para encontrarte
en cada instante de nuestra vida,
en cada rostro y en cada sonrisa,
para no desanimarnos y desfallecer 
en este proyecto 
de servirte en nuestros hermanos.
Danos la fuerza de tu Espíritu
para poner a tu servicio
nuestra fuerza joven
y hacer de nuestro mundo
un espacio de encuentro,
de reconciliación y alegría
Amén

La Palabra de Dios tiene respuesta para todos,pero no todos tienen respuesta para la Palabra de Dios
cony mtz.

Seguiré confiando en Tí





Confío en Tí, en esa mirada que emana pureza.

 Cuando miras y abrazas mi alma, cuando cubres mis sentimientos y me entregas ese bálsamo que aleja mis temores y sanan mis heridas.

 Confío en Ti al meditar en la belleza del corazón arrepentido y en la mirada tierna de los niños que te sonríen indefensos.

 Cuando busco explicación para la maldad que hay en el mundo y cuando te acusan de todo lo que pasa, pienso con tristeza que no te conocen.

 Si los seres humanos lleváramos un pedacito de cielo enclavado en nuestro ser, las cosas serían tan diferentes.

 Lamentablemente hay muchos que más que llevarte, llevan las varas, los juicios y condenaciones que alejan al mundo de tus reglamentos.

 Te mencionan sin saber quien eres y los inocentes en su ignorancia te culpan, a pesar de que para ellos no existes, te siguen sentando en el sillón de los acusados.

 Seguiré confiando en Ti, aunque te pongan en frente de mis ojos denigrando Tu nombre.

 Seguiré creyendo que un día pondrás todas las cosas en su lugar y que habrá mucho llanto al descubrir lo equivocados que estában.

 Han usado Tu nombre para matar, destruír y separar naciones. 

Pero, también hay quienes lo llevan escrito en sus acciones, en sus palabras, en sus ojos, que hablan con limpieza.

 Muchos, sólo miran lo malo, porque han quedado ciegos y se revelan torpemente creyendo que blasfemando van a cambiar algo.

 Seguiré confiando en Tí, aunque el sol deje de brillar o la luna deje de existir. 

Aunque el mar desaparezca y las nubes no aparecieran más, aunque se derriben los montes y todos se alejaran, Yo, seguiré confiando en Ti, porque Tu no eres culpable, eres inocente.
CONY MTZ:




miércoles, 5 de diciembre de 2012

A Ti mi Dios ....Mi Agradecimiento



Amado celestial... Quiero darte las gracias por todos los regalos que he recibido de parte tuya en este año. Te doy las gracias por la creación.

 El cielo declara Tu nombre, las estrellas firman tu Presencia en las alturas, la luna descansa en tu regazo, el sol ilumina nuestros días.

 Tu creaste todas las cosas para nosotros. Los elementos tiemblan ante Tus palabras y se conmueve el firmamento con tu poderosa voz. 
¿Quién negará Tu Presencia cuando te manifiestes en la tierra? 
Tu Presencia cerrará la boca de los impíos y los reyes de la tierra, tan soberbios, caerán a tus pies arrepentidos.
 Los niños estarán felices en tus brazos y los ancianos que esperaron en Ti, sonreirán agradecidos.
 Las aguas del mar claman a ti y los manantiales danzan con el ruído de las piedras. Lo creaste todo para nosotros, la tierra con la vida en sí misma, permite a las flores crecer en su seno, y los árboles frutales, cada cual en su especie, nos brindan deliciosas frutas. 
Tu eres el causante de tanta maravilla, nadie más puede decir que ha dado vida a las flores, y que los campos florecen a la orden de tu susurro. 
Nadie puede decir que ha sido capáz de crear todas las maravillas que Tu has hecho.
 Muchos se glorían de lo que ya ha sido hecho, porque todo estaba antes de ser descubierto. 
Todo es tuyo amado Dios y yo me inclino ante Tu Presencia y alabo Tu maravilloso nombre Jehová de los Ejercitos, Jesucristo de Nazareth, el Salvador del mundo, el Creador de todo lo que existe, el Redentor de la humanidad y el Padre de las luces, nuestro buen amado.

 Declaren los cielos y la tierra que Jesucristo de Nazareth nació por amor a la humanidad. Levantemos los brazos caídos, doblemos las rodillas, postremos nuestro rostro en tierra para dar las gracias por tan grande bendición. Ha nacido el Salvador, ha nacido para darnos vida y vida en abundancia.
 No temamos porque Dios está en nosotros y por nosotros. Alabemos al Rey, sin temor que a que nos digan fanáticos.
 Bendito fanatismo, bendito seas mi Dios.
 Amado Jesucristo de Nazareth, bendice a todos los que lean estas oraciones y que sean tocados en sus corazones y motivados a darte honra, gloria y honor para siempre.Amen
CONY MTZ. /

¿Qué nos enseña la Navidad?








La Navidad es una de las fiestas más importantes de la Iglesia porque en ella celebramos que el Hijo de Dios se hizo hombre para abrirnos las puertas del Cielo, para enseñarnos el camino para la vida eterna.

La Navidad, a pesar de ser una fiesta cristiana, se ha popularizado en todo el mundo. Efectivamente, hasta los no creyentes celebran "las fiestas de diciembre", como se les dicen. Los regalos, los pinos adornados y los Santa Claus abundan en esta época y el gasto familiar se eleva a las nubes.


Por desgracia, el verdadero sentido de celebrar el nacimiento de Cristo se ha transformado en un mero intercambio de regalos, tal como lo hacían los paganos griegos y romanos para las fiestas de la Saturnalia, es decir, el inicio del invierno.


Un poco de historia


Emmanuel significa Dios con nosotros. La celebración de la Navidad nos recuerda que Dios no está lejos, sino muy cerca de nosotros. En Navidad, celebramos al Niño Jesús que es Hijo de Dios. En Él, Dios nos mostró su rostro humano, para salvarnos y amarnos desde la tierra.


Jesús es el Hijo unigénito de Dios, imagen perfecta del Padre, lleno de gracia y de verdad.


¿Qué nos enseña la Navidad?


La celebración de la Navidad es un momento privilegiado para meditar en el texto evangélico de San Lucas 2, 1-20, en donde se narra con detalle el Nacimiento de Cristo.


Podemos reflexionar las virtudes que encontramos en los diferentes personajes involucrados y luego, aplicarlas a nuestra vida:


María nos enseña a ser humildes, a aceptar la voluntad de Dios, a vivir cerca de Dios por medio de la oración, a obedecer a Dios y a creer en Dios.


José nos enseña a escuchar a Dios y hacer lo que Él nos diga en nuestra vida, aunque no lo entendamos y a confiar en Dios.


Jesús nos enseña la sencillez. A Dios le gusta que seamos sencillos, que no nos importen tanto las cosas materiales. Jesús, a pesar de ser el Salvador del mundo, nació en la pobreza.


Los pastores nos enseñan que la verdadera alegría es la que viene de Dios. Ellos tenían un corazón que supo alegrarse con el gran acontecimiento del nacimiento de Cristo.


El 25 de diciembre se celebra la Navidad. Dios se hizo hombre para abrirnos las puertas del Cielo y enseñarnos el camino para la vida eterna.


Jesucristo es luz, amor, perdón y alegría para todos los hombres y mujeres de buena voluntad.


La Sagrada Familia nos da ejemplo de la aceptación de la Voluntad de Dios, viviendo con sencillez, humildad y alegría el nacimiento de Jesús en el Portal de Belén.


Actividad en familia


La persona que dirige, lee y pide a los demás miembros del grupo que cuando ella se detenga en las palabras negritas, ellos tendrán que adivinar la palabra que falta para completar la historia.


"En una ciudad llamada Nazaret vivía una joven llamada María. María amaba mucho a Dios y estaba comprometida para casarse con un hombre muy bueno que se llamaba José y era carpintero.

Un día, se le apareció a María el Ángel Gabriel mandado por Dios y le preguntó si quería ser la Madre del Hijo de Dios y le explicó que el Espíritu Santo vendría sobre ella. María contestó que sí aceptaba.

José se preocupó mucho cuando María le dijo que iba a tener un bebé. Pero una
noche, Dios le mandó a José un mensaje.

El ángel le dijo en sueños que no dudara en casarse con María pues el Hijo que Ella estaba esperando era el Hijo de Dios y que salvaría a los hombres del pecado.
José despertó y fue a buscar a María, la llevó a su casa y cuidó de ella.

En aquellos días el Emperador César Augusto, dio la orden de que todos tenían
que ir al pueblo de donde eran sus familias para empadronarse.

José formaba parte de la familia de David que eran del pueblo de Belén. Entonces José y María tuvieron que ir al pueblo de Belén. El viaje fue muy difícil para la Virgen María porque ya había llegado el momento de que naciera el bebé.
Tan pronto como llegaron a Belén, José empezó a buscar donde descansara María, pero no encontró ningún lugar porque todas las posadas estaban llenas de gente.
Al final, José encontró un establo y llevó ahí a María.

Al poco tiempo, nació el Niño Jesús. María envolvió al niño en pañales y lo acostó en un pesebre que José había preparado.

Cerca de Belén habían unos pastores que cuidaban sus ovejas, entonces se les apareció un ángel de Dios y les dijo: No tengan miedo, les traigo buenas noticias, hoy ha nacido en Belén el niño que será el Salvador, vayan a verlo.
De pronto, el Cielo se llenó de ángeles que cantaban a Dios diciendo: ¡Gloria a Dios en el Cielo y en la Tierra paz a los hombres de buena voluntad!.

Los pastores corrieron hacia Belén y encontraron a José, María y el Niño Jesús tal como les habían dicho los ángeles. Adoraron al Niño y le ofrecieron regalos
CONY MTZ. /td>

NAVIDAD...En la Iglesia Católica






Para el catolicismo la Navidad no solo es un día de 

fiesta, sino una temporada de fiestas, y de la misma 

forma que la Pascua, contiene un tiempo de 

preparación, llamado Adviento, que inicia cuatro 

domingos antes del 25 de diciembre.

Es costumbre que se celebren varias misas en 

Navidad, con distinto contenido según su horario. Así, 

la noche anterior (Nochebuena) aunque sea domingo, 

se reza la famosa Misa de Gallo o Misa 
de Medianoche

en algunos lugares hay incluso una Misa de la Aurora 

que se celebra precisamente al amanecer del 25 de 

diciembre. Y la Misa de Mediodía, en la que es 

costumbre que antes o después de ella, el Papa dé un 

mensaje de Navidad a todos los fieles del mundo, este 

mensaje es conocido como Urbi et Orbi (en latín: a la 

Ciudad de Roma y al Mundo).

Posterior a la celebración del 25 de diciembre de 

Navidad, tienen lugar las fiestas de san Esteban, 

protomártir (26 de dic.), san Juan Evangelista (27 de 

dic.), los Santos Inocentes (28 de dic.), la Sagrada 

Familia (domingo siguiente a la Navidad o 29 de dic. si 

Navidad cae en domingo), María Madre de Dios (1 de 

enero), la Epifanía que se celebra el 6 de enero aunque 

en algunas diócesis se traslade al Segundo Domingo 

después de Navidad, y el Bautismo de Nuestro Señor 

(Domingo siguiente a Epifanía), con el que termina el 

tiempo litúrgico de la Navidad
CONY MTZ






viernes, 30 de noviembre de 2012

La Corona de Adviento





La Corona de Adviento tiene su origen en una tradición pagana europea que consistía en prender velas durante el invierno para representar al fuego del dios Sol, para que regresara con su luz y calor durante el invierno.

Los primeros misioneros aprovecharon esta tradición para evangelizar a las personas. 
Partían de sus costumbres para enseñarles la fe católica.
La corona está formada por una gran variedad de símbolos:

La forma circular: El círculo no tiene principio ni fin. Es señal del amor de Dios que es eterno, sin principio y sin fin, y también de nuestro amor a Dios y al prójimo que nunca debe de terminar.

Las ramas verdes: Verde es el color de esperanza y vida. Dios quiere que esperemos su gracia, el perdón de los pecados y la gloria eterna al final de nuestras vidas. El anhelo más importante en nuestras vidas debe ser llegar a una unión más estrecha con Dios, nuestro Padre.

Las cuatro velas: Nos hacen pensar en la obscuridad provocada por el pecado que ciega al hombre y lo aleja de Dios. Después de la primera caída del hombre, Dios fue dando poco a poco una esperanza de salvación que iluminó todo el universo como las velas la corona. Así como las tinieblas se disipan con cada vela que encendemos, los siglos se fueron iluminando con la cada vez más cercana llegada de Cristo a nuestro mundo. Son cuatro velas las que se ponen en la corona y se prenden de una en una, durante los cuatro domingos de adviento al hacer la oración en familia.

Se acostumbra usar diferentes colores: una morada, una roja, una rosa y una blanca. Hay quienes acostumbran poner tres velas moradas y una rosa o blanca. Se prenden primero las moradas que nos recuerdan que es tiempo de penitencia, de conversión. La blanca o rosa significa la alegría de la llegada de Jesucristo.

Las manzanas rojas que adornan la corona: Representan los frutos del jardín del Edén con Adán y Eva que trajeron el pecado al mundo pero recibieron también la promesa del Salvador Universal.

El listón rojo: Representa nuestro amor a Dios y el amor de Dios que nos envuelve.

Sugerencias para elaborar una Corona de Adviento

a) La Corona de Adviento se puede comprar en algún almacén o elaborar en familia, aprovechando este momento para motivar a los niños platicándoles acerca de esta costumbre y su significado.

b) Se deberá poner en un sitio especial en la casa, un lugar fijo donde se quedará todo el adviento y donde la puedan ver los niños para que constantemente recuerden la venida de Jesús y la importancia de prepararse para ese momento.

c) Es conveniente fijar con anticipación el horario en el que se prenderán las velas. Toda esta planeación hará que las cosas salgan mejor y que los niños vean y comprendan que es algo importante. Así como con anticipación preparamos la visita de un invitado importante, estamos haciendo esto con el invitado más importante que podemos tener en nuestra familia.

d) Es conveniente también distribuir las funciones entre los miembros de la familia de modo que todos participen y se sientan involucrados en la ceremonia:
·  un encargado de tener arreglado y limpio el lugar donde irá la corona antes de comenzar con esta tradición navideña.
·  un encargado de apagar las luces al inicio y encenderlas al final.
·  un encargado de dirigir el canto o de poner la grabadora con algún villancico.
·  un encargado de dirigir las oraciones para ponerse en presencia de Dios.
·  un encargado de leer las lecturas.
·  un encargado de encender las velas.

e) Esta tradición se puede llevar a cabo en familia o con otras familias y ofrecer una merienda sencilla después de encender las velas.

Ceremonia de Bendición de la Corona de Adviento:

En algunas parroquias o colegios se organiza la bendición de las coronas de Adviento. Si no se pudo asistir a estas celebraciones, la puede llevar a cabo el papá o la mamá con la siguiente oración:

Señor Dios, bendice con tu poder
nuestra Corona de Adviento para que, al encenderla, despierte en nosotros el deseo de esperar la venida de Cristo practicando las buenas obras, y para que así, cuando Él llegue, seamos admitidos al Reino de los Cielos.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Todos: Amén.
La bendición de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre esta Corona y sobre todos los que con ella queremos preparar la venida de Jesús.


A continuación, se presentan dos celebraciones para la Corona de Adviento. Se elegirá la que más guste o convenga a la familia.a) Celebración de la Corona de Adviento siguiendo la Historia de la Salvación.

Primer Domingo de Adviento
La promesa de salvación.

Para empezar:
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Se apagan las luces y se lee la siguiente explicación basada en el Génesis, capítulo 3:
Adán y Eva se dejaron engañar por el demonio al pensar que podían saber más que Dios y hacer lo que Él había prohibido. Así comenzó el pecado en el mundo y todo se volvió obscuridad para el hombre, pues el pecado nos aleja de Dios. Pero Dios prometió enviarnos a un Salvador.

Vela:
Se enciende la primera vela, que es la vela del arrepentimiento. El color de la vela nos recuerda que es un tiempo de penitencia, de conversión.

Oración:
Que esta corona nos ayude a preparar los corazones de cada uno de los que formamos la familia para tu llegada el día de Navidad.
Te lo pedimos, Señor.

Para terminar:
Te damos gracias, Señor, por mandarnos a tu Hijo a salvarnos y te pedimos ayuda para preparar nuestro corazón a la venida de Cristo.
Amén.

Cantar:
Se puede concluir con una canción que todos conozcan. Se sugiere "Ven, ven, Señor, no tardes".

Ven, Ven Señor, no tardes
Ven, ven que te esperamos
Ven, ven Señor, no tardes
Ven, pronto Señor.

El mundo muere de frío,
el alma perdió el calor;
los hombres no son hermanos
el mundo no tiene amor.

Envuelto en sombría noche,
el mundo sin paz no ve,
buscando va una esperanza,
buscando, Señor, tu fe.

Al mundo le falta vida,
al mundo le falta luz,
al mundo le falta el cielo,
al mundo le faltas Tú.

Segundo Domingo de Adviento
La alianza con Noé.
Para empezar:
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Se enciende la vela del domingo anterior, recordando que existía un poco de luz por la promesa del Salvador a pesar del pecado de Adán y Eva. Se apagan las luces y se lee la siguiente explicación basada en el Génesis, capítulo 7 y 8:
En la historia de Noé, se ve como el pecado se fue extendiendo en el mundo y los hombres cada vez más se olvidaban de su amor y mandamientos. El arca de Noé nos recuerda el deseo de Dios de salvar a los hombres. El arco iris es el símbolo que nos recuerda el amor de Dios hacia los hombres.

Vela:
Se enciende la segunda vela, que es la vela de la promesa de Navidad, de la promesa de la venida del Salvador.

Oración:
Te pedimos que nos ayudes a no alejarnos
de Ti por las cosas materiales, las prisas, los regalos. Te pedimos nos ayudes a vivir cerca de Ti estos días y siempre.

Reflexión:
Hacer algunas preguntas relacionadas con la lectura del Génesis del Arca de Noé:
En la familia ¿qué nos está alejando de Ti en estos momentos? ¿A qué le estamos dando mayor importancia en nuestra vida?

Propósitos:
Después de la reflexión anterior, cada miembro de la familia puede compartir cuáles son sus propósitos para mejorar en la semana.

Para terminar:
Te damos gracias Señor por mandarnos
a tu Hijo a salvarnos y te pedimos ayuda
para preparar nuestro corazón para su venida.
Amén.

Cantar: "Levántate, pueblo mío"

Levántate pueblo mío;
pueblo mío levántate,
viene el Señor.

Brilla ya en tus calles,
en tus plazas
y en los hombres
donde hay amor.

Levántate pueblo mío,
despierta porque sale el sol,
su fuego brilla en la mañana,
el viento canta su voz.

Alégrate pueblo mío,
ya llega nuestro Salvador
Su luz nos llena de esperanza
su fuego alegra el corazón.

Su reino es de justicia,
de esperanza,
su reino es de salvación.


Tercer Domingo de Adviento:
Los Mandamientos
Para empezar:
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Se encienden las dos velas de los domingos anteriores recordando cómo la luz fue regresando para el hombre con la promesa de salvación y con la alianza de Noé. Se apagan las luces y se lee la siguiente explicación basada en el libro del Éxodo :
Moisés fue escogido por Dios para liberar a su pueblo de la esclavitud en Egipto. Este es un símbolo de la liberación del pecado por la venida de Jesús al mundo. Más adelante, Dios le da los diez mandamientos a Moisés en el monte Sinaí, con los que nos muestra el camino para la salvación y se abre una luz en la vida de los hombres.

Vela:
Se enciende la tercera vela, que representa al amor de Jesús por los hombres.

Oración:
Te pedimos Señor nos ayudes a cumplir
con tus mandamientos para poder acercarnos
a Ti durante toda nuestra vida.

Reflexión:
Hacer algunas preguntas relacionadas con la lectura anterior:
En la familia: ¿cómo estamos cumpliendo los mandamientos de Dios? ¿Qué mandamiento nos está costando más trabajo cumplir?

Propósitos:
Después de la reflexión anterior, cada miembro de la familia puede compartir cuáles son sus propósitos para mejorar esta semana.

Para terminar:
Te damos gracias Señor por dejarnos un camino
a seguir con tus mandamientos
y te pedimos nos ayudes a cumplirlos
para preparar nuestro corazón a tu venida. Amén.

Cantar: "Allanad los caminos"

Hay que allanar las sendas de la vida,
porque el Señor está cerca. (bis)

Los ojos de los ciegos se han despegado.
Las lenguas de los mudos cantan tu gloria,
los cojos han saltado como los ciervos:
todo quiere hacerse vida.

Estad siempre alegres en el Señor.
Sed fieles y constantes en el orar.
Guardaos de maldades y desprecios:
Dios cumple sus promesas.

Si quieres que cumpla las profecías;
si quieres la gloria de tu Señor;
si quieres que tu Dios venga a visitarte:
Cuida y limpia sus caminos.

Cuarto Domingo de AdvientoLa Anunciación
Para empezar:
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Se encienden las tres velas de los domingos anteriores recordando cómo se fue haciendo la luz para los hombres en la promesa de salvación, en la alianza con Noé y la alianza con Moisés. Se apagan las luces y se lee la siguiente explicación basada en el pasaje de La anunciación de San Lucas 1, 26-38:
Con el mensaje que el ángel lleva a María se hace realidad la promesa de salvación a los hombres. Gracias a su "sí" se pudieron llevar a cabo los planes de dios para el mundo.

Vela:
Se enciende la cuarta vela que representa la llegada de Cristo a los corazones.

Oración:
Señor, te pedimos nos ayudes a estar
siempre dispuestos a dar un "sí"
a lo que nos pidas en nuestras vidas.

Reflexión:
Hacer algunas preguntas relacionadas con la lectura anterior:
¿Cómo hemos cumplido con lo que Dios nos ha mandando en nuestras vidas? ¿Qué tanto hemos aceptado la voluntad de Dios en nuestras vidas?
¿Estamos dispuestos a dar un sí a lo que Dios nos pida?

Propósitos:
Después de la reflexión anterior, cada miembro de la familia puede decir cuáles son sus propósitos para mejorar en la semana.

Para terminar:
Te damos gracias, Señor, por haber enviado
a tu Hijo a salvarnos y
por darnos una Madre en el Cielo.
Amén.

Cantar: "Dijo que sí María"

Dijo que sí María, cuando al amanecer
pudo ofrecer su casa al Santo de Israel.
Era un jardín la Virgen, Dios quiso ser clavel,
nunca mi pobre tierra, fuera tan buen vergel.

Dijo que sí María y al recibirle a Él
en su morada humilde nos acogió también,
Madre de Dios y nuestra, Virgen de Nazaret,
En tu jardín de amores yo quiero florecer.

Dijo que sí María cuando al amanecer,
supo Dios quería en su jardín nacer.
nunca mi pobre tierra fuera tan buen vergel
Dijo que sí María cuando al amanecer,
Dios la envolvió en su sombra
.


b) Celebración de la Corona de Adviento analizando la presencia de Jesucristo y sus enseñanzas en la vida familiar.

Primer Domingo de Adviento
El amor familiar.
Para comenzar:
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Se apagan las luces y se lee el texto de San Juan 3, 7-11:
Amémonos unos a otros, ya que el amor es de Dios. Y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. En esto se manifestó el amor que Dios nos tiene: en que Dios envió a su Hijo único. A Dios nadie lo ha visto nunca, pero si nos amamos los unos a los otros, Dios permanece en nosotros.
-Esta es palabra de Dios.
-Te alabamos Señor.

Oración:
Que esta corona nos ayude a preparar los corazones de cada uno de los que formamos la familia para tu llegada el día de Navidad.

Vela:
Encender la primera vela recordando qué significa penitencia, conversión de corazón.

Para reflexionar:
Hacer la siguiente pregunta ¿Cómo hemos amado este año en nuestra familia? El que desee responder en alto, lo puede hacer.

Propósitos:
Después de la reflexión anterior, cada miembro de la familia dirá cuáles serán sus propósitos para mejorar y hará un compromiso para cumplirlos durante la semana.

Oración:
Dios Padre, gracias por darnos una familia. Te pedimos que, ahora que comienza el adviento, en nuestra familia podamos demostrarnos el amor que nos tenemos y vivamos cada día más unidos. Te pedimos llenar nuestro hogar de tu amor divino. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Para terminar:
Todos los miembros de la familia se toman de la mano y rezan juntos el Padre nuestro. Se encienden las luces y se canta una canción.

Para cantar: "Ven, Ven, Señor, no tardes"

Ven, ven Señor no tardes;
Ven, ven Señor que te esperamos:
Ven, ven Señor no tardes;
Ven pronto Señor.

El mundo muere de frío,
el alma perdió el calor;
los hombres no son hermanos,
el mundo no tiene amor.

Envuelto en sombría noche,
el mundo sin paz no ve,
buscando va una esperanza,
buscando, Señor, tu fe.

Al mundo le falta vida,
al mundo le falta luz,
al mundo le falta el cielo,
al mundo le faltas Tú.


Segundo domingo de adviento
La servicialidad en la familia.
Para empezar: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Se enciende la vela del domingo anterior, se apagan las luces y se lee el Evangelio de san Marcos 10, 43.45:
No ha de ser así entre vosotros; antes, si alguno de vosotros quiere ser grande, sea vuestro servidor; y el que de vosotros quiera ser el primero, sea siervo de todos, pues tampoco el Hijo del hombre ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida en rescate por muchos.
-Esta es palabra de Dios.
-Te alabamos, Señor.

Vela:
Se enciende la segunda vela de Adviento.

Para reflexionar:
Guardar unos minutos en silencio y hacer la siguiente pregunta: En nuestro hogar ¿cómo nos ayudamos unos a otros diariamente? Cada miembro de la familia, si lo desea, puede responder en voz alta la respuesta.

Propósitos:
Después de la reflexión anterior, cada quien dirá cual será su propósito a cumplir en la semana.

Para orar:
Padre, que nos has dado una familia en la que todos nos ayudamos y somos felices, te pedimos bendecir nuestros trabajos y tareas de todos los días para que cumplamos con más ganas y alegría la tarea que nos toca hacer a cada uno de los miembros de esta familia en nuestro hogar. Amén.

Para terminar:
Todos los miembros de la familia se toman de las manos y rezan juntos un padrenuestro. Se encienden las luces y se canta una canción.

Para cantar:
Cantar la canción "Amar es entregarse"

Amar es entregarse olvidándose de sí
buscando lo que al otro pueda hacer feliz.

Qué lindo es vivir para amar
Qué grande es tener para dar
Dar alegría, felicidad
Darse uno mismo, eso es amar.

Si te amas como a ti mismo
y te entregas a los demás,
verás que no hay egoísmo
que no puedas superar.

Qué lindo es vivir para amar
Qué grande es tener para dar
dar alegría y felicidad
darse uno mismo eso es amar.

Tercer domingo de advientoSer mejor en familia.
Para empezar:
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Se encienden las dos velas de los domingos anteriores, se apagan las luces y se lee la lectura del Evangelio según San Mateo 5, 13-16:
Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvirtúa, ¿con qué se la salará? Para nada aprovecha ya, sino para tirarla y que la pisen los hombres.
Vosotros sois la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad asentada sobre un monte, ni se enciende una lámpara y se la pone bajo el celemín, sino sobre el candelero, para que alumbre a cuantos hay en la casa. así ha de lucir vuestra luz ante los hombres, para que, viendo nuestras buenas obras, glorifiquen a vuestro Padre, que está en los cielos.
-Esta es palabra de Dios.
-Gloria a ti, Señor Jesús.

Vela:
Se enciende la tercera vela de Adviento.

Para reflexionar:
Después de la lectura anterior, se guardan unos minutos en silencio y se hace la siguiente pregunta: ¿qué hago yo para que mi familia sea mejor? Cada miembro de la familia puede responder en voz alta si desea.

Propósitos:
Cada miembro de la familia puede decir cuál es su propósito durante la semana y se comprometerá a cumplirlo.

Para orar:
Padre, en nuestra familia crecemos y aprendemos a ser mejores, te pedimos hoy que nos ayudes a ser una familia cristiana y ser un buen ejemplo para los que nos rodean, Te pedimos fuerzas para mejorar o cambiar lo que sea necesario de nosotros para que nuestra familia sea mejor cada día. Amén.

Para terminar:
Todos los miembros de la familia se toman de la mano y rezan juntos el Padre nuestro. Se encienden las luces y se canta una canción.

Para cantar: "Jesús ¿quién eres Tú?

Jesús ¿quién eres Tu?
tan pobre al nacer, que mueres en cruz.
Tú das paz al ladrón,
inquietas al fiel, prodigas perdón.
Tú, siendo creador,
me quieres a mí, que soy pecador.
Tú dueño y Señor
me pides a mí, salvar la Creación.
Jesús ¿quién eres Tú?
tan pobre al nacer, que mueres en cruz.
Tú das paz al ladrón
inquietas al fiel, prodigas perdón.
Tú, dueño y Señor
me pides a mi salvar la creación
Jesús ¿quién eres Tú?

Cuarto domingo de advientoLa presencia de Dios en nuestra familia
Para empezar:
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Se encienden las tres velas de los domingos anteriores y se lee la lectura del Evangelio según San Mateo 7, 24-25:
Aquel, pues, que escucha mis palabras y las pone por obra, será el varón prudente, que edifica su casa sobre roca. Cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos y dieron sobre la casa; pero no cayó, porque estaba fundada sobre roca.
-Esta es palabra de Dios.
-Gloria a Ti Señor Jesús.

Vela:
Encender la última vela del Adviento.

Para reflexionar:
Guardar unos minutos en silencio y hacer la siguiente pregunta: ¿De qué manera se ha manifestado la presencia de Dios en nuestra familia durante el año? ¿Lo hemos dejado actuar o le hemos estorbado? Cada uno podrá responder si desea.

Propósitos:
Después de la lectura anterior, cada uno de los miembros de la familia, dirá cuál es su propósito para la semana y se comprometerá a cumplirlo.

Para orar:
Padre, que nos has dado una familia en la cuál te hemos conocido y amado, ayúdanos a vivir teniéndote siempre presente en nuestras vidas. Te pedimos que en esta Navidad nos regales el quedarte con nosotros en nuestros corazones y sentir que vives en nuestro hogar, en nuestras familias. Amén.

Para terminar:
Todos los miembros de la familia se toman de las manos para rezar juntos un Padrenuestro. Se encienden las luces y se canta una canción.

Para cantar: "El camino que lleva a Belén".

El camino que lleva a Belén
baja hasta el valle que la nieve cubrió.
Los pastorcillos quieren ver a su Rey,
le traen regalos en su humilde zurrón.
Ropo pom pom, ropo pom pom.Ha nacido en un portal de Belén
el Niño Dios.
Yo quisiera traer a tus pies
algún presente que te alabe Señor
más Tú ya sabes que soy pobre también,
y no poseo más que un viejo tambor,
ropo pom, pom, ropo pom, pom
CONY MTZ:






viernes, 23 de noviembre de 2012

ENTRA EN MI CAMINO





Cristo, vengo a cruzar mi vida con la tuya
el vacío en las manos  y a pedirte que camines a mi lado. 
y el frío árido en el alma.  Yo sé, aunque mi vida es aún joven, 
Pero cada noche, Señor, acudes a tu puerta  que Alguien, Tú mismo,  
y nos llamas, con los brazos abiertos,  tiene que darle sentido. 
desde la oscuridad de cada rebeldía,  Tal vez eres como una sorpresa. 
desde el c

amino tortuoso   Tal vez se te encuentra  

de nuestros egoísmos,  a la vuelta de una esquina. 
desde la soledad   Yo creo, Jesús de Nazaret, 
de nuestro corazón desierto.  que eres un hombre de camino en camino, 
Atizas el fuego del hogar, dispones la acogida  un Dios de nuestros caminos. 
y el abrazo, sin saldo de cuentas atrasadas,  Jesús, Tú sales a nuestro encuentro, 
pasando por alto detalles y agravantes...  y te fijas en nuestras pisadas, 
Te basta el gesto humilde   y en el polvo que dejamos al caminar. 
y la presencia arrepentida.  Jesús, Tú no eres nada fácil. 
Cada anochecer, Señor, vistes de júbilo  Tú no eres nada hecho.  
nuestro corazón reconciliado;   Tu vida es sencilla y audaz. 
y tu voz presurosa  Jesús, Tú no tienes casa, 
nos convoca a fiesta y alegría,  ni saca para llevar tus cosas, 
a la tarea de amar, borrado ya el pasado.  ni cartera para el dinero. Tu vida 
Sigue siendo, Señor, en cada noche,  es el encuentro con los hombres. 
el Padre en vela que ama,   Y tu riqueza es decirles, uno a uno, 
perdona y siempre espera.  miles a miles, 
que Dios es Padre y es preciso querernos. 
Jesús, te interesan los hombres, 
Tú nos dices que seguir tu camino
porque te hiciste como nosotros. 
Tú sabes de nuestra vida, 
Señor, enséñanos a amar, 
y pusiste tantas veces tu mano 
a aquellos que no tienen quien los ame. 
en nuestros cansancio, 
Hay millones de seres humanos, 
y en nuestro dolor, 
tus hijos y nuestros hermanos, 
y en nuestro pecado, 
que mueren de hambre sin haberlo merecido, 
y en nuestra muerte. 
que mueren de sed,  
Tú compartiste nuestra alegría 
sin haber hecho nada para morir de sed, 
y pusiste tu brazo sobre nuestro hombro. 
que no te conocen,  
Tú tomaste tan en serio 
sin ser culpables de esta ignorancia. 
nuestras injusticias, 
Señor, no permitas que vivamos felices  
opresionones.
abusos, 
en nuestro pequeño mundo. 
odios y esclavitudes 
Haznos entender  
que nos defendiste clavado en una cruz. 
la angustia de la miseria universal 
Tu cruz, Jesús amigo nuestro, 
y líbranos de nuestro yo, ciego y solitario. 
está clavada en nuestro camino 
Ésta es nuestra ardiente oración. 
como un grito de protesta, 
como señal de salvación. 
Aquí estamos, Jesús, como el joven rico 
a quien Tú miraste con cariño; 
Señor, enséñanos a no contentarnos   aquí estamos como él,  
con amar a los nuestros, a los que amamos.  preguntándote por nuestra vida 
Señor, enséñanos a pensar en los otros,  y la que Tú nos ofreces; 
a amar primero a los que no son amados.  aquí estamos en el camino de la vida 
Señor, danos la gracia de comprender  contigo delante 
que en cada momento de nuestra vida  y el dinero también. 
hay millones de seres humanos  Jesús, Tú nos dices que seguir tu camino
CONY MTZ.




AÚN NO TE CONOCEMOS







Y quizá muchos de nosotros 
que hemos nacido aquí  Jesús, Tú que nos conoces a fondo, 
o que vivimos aquí,  que sabes lo que es cada uno, 
no conocemos a este pueblo  con sus deseos y debilidades: 
o lo conocemos “tan por encima”  DANOS TU PERDÓN 
que... en realidad... no sabemos casi nada.  DANOS TU ABRAZO DE AMIGO. 
Señor,  Perdona al que no dice lo que siente, 
ayúdanos a tomar conciencia  al que no es buen amigo de los demás, 
de lo que pasa en este pueblo,  al que abusa demasiado de los otros. 
danos esa capacidad de ser humildes  DANOS TU PERDÓN 
para entender la “culpa que tenemos”  DANOS TU ABRAZO DE AMIGO. 
y Jesús, aún no te conocemos hoy, 
 danos un amor tan valiente como el tuyo
para amar todo lo bueno y no nos sabemos apenas nada 
 bello 
que hay del evangelio. 
 en nuestro pueblo 
y Queremos ser tus amigos 
 para tratar de corregir y superar 
¡y nos preocupamos tan poco de Ti!
lo que no tenga que ver con nuestra fe. 
Juanjo Elezcano  DANOS TU PERDÓN 
Materiales para hacer oración  DANOS TU ABRAZO DE AMIGO 
Jesús perdona 
8.  ANTES DE CERRAR LOS OJOS  porque nuestras manos 
Antes de cerrar los ojos, 
sólo las usamos 
para nuestro provecho, 
los labios y el corazón, 
al final de la jornada,  porque nuestros ojos 
sólo ven lo que nos interesa, 
¡buenas noches, Padre Dios!
porque nuestro corazón 
Gracias por todas las gracias  sólo nos ama a nosotros, 
que nos ha dado tu amor;  porque nuestra alegría 
si muchas son nuestras deudas,  no sabemos compartirla 
infinito es tu perdón.  con los demás. 
Mañana te serviremos,  JESÚS, DANOS TU PERDÓN 
en tu presencia, mejor.  DANOS TU ABRAZO DE AMIGO. 
A la sombra de tus alas,  JESÚS, NO COMPRENDO 
Padre nuestro, abríganos. 
Dijeron que la vida era una canción 
Quédate junto a nosotros 
de paz y de amor; 
y danos tu bendición. 
yo veo que los hombres cantan 
Antes de cerrar los ojos,  pero, de su vecino, no sienten el dolor. 
los labios y el corazón, 
Dijeron que el mundo corre 
al final de la jornada, 
ya por caminos de extinción; 
¡buenas noches, Padre Dios!
yo veo a mucha gente buena 
Gloria al Padre omnipotente, 
que lleva a mi Dios en su corazón. 
gloria al Hijo redentor, 
gloria al Espíritu Santo: 
Jesús,  
yo no comprendo 
tres Personas, sólo un Dios. 
que este mundo se extinga 
9. AQUÍ ESTAMOS  si tu amor existe 
en las personas que lo habitan. 
Aquí estamos, Señor Jesús:  
juntos en tu búsqueda.  Dejen brillar las estrellas 
Aquí estamos con el corazón  y sonreír a la gente que alegre está. 
en alas de libertad.  Agrúpense para animar 
Aquí estamos, Señor,   a los que están expurgando 
juntos como amigos. Juntos. 
la hoguera mala. 
.Cony Mtz