viernes, 2 de octubre de 2020

Jesus de Nazaret


Yo, Jesús de Nazaret, viendo próxima mi hora y estando en posesión de plenas facultades para firma este documento, deseo repartir mis bienes entre las personas más cercanas a mí. Más siendo entragado como cordero para la salvación de la humanidad, creo conveniente repartir entre todos. Y así les dejo:
Todas las cosas que desde mi nacimiento han estado presentes en mi vida y la han marcado de un modo significativo: 
La estrella, a los que están desorientados y necesitan ver claro para seguir adelante, y a todo aquel que desee ser guiado y/o servir de guía;  el pesebre, a los que no tienen nada, ni siquiera un sitio para cobijarse o un fuego donde calentarse y poder hablar con un amigo.
Mis sandalias, son sus sandalias, las de los que deseen emprender un camino, de los que están dispuestos a estar siempre en camino.

La palangana donde les he lavado los pies, a quien quiera servir, a quien desee ser pequeño ante los hombres, pues será grande a los ojos de mi Padre;  el plato donde voy a partir el pan: es para los que vivan en fraternidad, para los que estén dispuestos a amar ante todo y a todos;  el cáliz,  lo dejo a quienes están sedientos de un mundo mejor y una sociedad más justa;  la cruz es para todo aquel que esté dispuesto a cargar con ella;  mi túnica a todo aquel que la divida y la reparta.

También quiero dejar como legado a la humanidad entera las actitudes que han guiado mi Vida, actitudes que quiero que guíen también la de ustedes.
Mi palabra y la enseñanza que me confió mi Padre, a todo el que la escucha y la pone en práctica.
La alegría a todos los que deseen compartirla.
La humildad, es para quien esté dispuesto a trabajar por la expansión del Reino de los Cielos;  mi hombro, a todo aquel que necesite un amigo en quien reclinar la cabeza, y al abatido por el cansancio del camino, para que puedan descansar y recobrar fuerzas para seguir caminando.
Mi perdón, es para todos, para todos los que día tras día, pecado tras pecado, sepan volver al Padre.

Mi amor... mi amor es para todos, buenos y malos, justos e injustos, para todos los hombres sin ningún tipo de distinción. Eso sí, siento especial predilección por los más débiles.

Todo esto y aún más quisiera dejarles, pero sobre todo es mi Vida lo que les ofrezco. Soy yo mismo quien me quedo con vosotros para seguir caminando a su lado, compartiendo sus preocupaciones y problemas, sus alegrías y gozos.

Sí, yo soy la vida, pero tú puedes transmitirla.
  
Nada más.

Manténganse unidos y quiéranse de verdad. Yo los he amado hasta el extremo y los llevo en mi corazón.

Tu amigo, 
               Jesús

                                                                  Cony Mtz

lunes, 7 de septiembre de 2020

salmo 88


1Oh Señor, Dios de mi salvación,
De día y de noche he clamado delante de Ti.
2Llegue mi oración a Tu presencia;
Inclina Tu oído a mi clamor.
3Porque mi alma está llena de males,
Y mi vida se ha acercado al Seol.
4Soy contado entre los que descienden a la fosa;
He llegado a ser como hombre sin fuerza,
5Abandonado entre los muertos;
Como los caídos a espada que yacen en el sepulcro,
De quienes ya no te acuerdas,
Y que han sido arrancados de Tu mano.
6Me has puesto en la fosa más profunda,
En lugares tenebrosos, en las profundidades.
7Ha reposado sobre mí Tu furor,
me has afligido con todas Tus olas. (Selah)
8Has alejado de mí mis amistades,
Me has hecho objeto de repugnancia para ellos;
Encerrado estoy y no puedo salir.
9Han languidecido mis ojos a causa de la aflicción;
Oh Señor, cada día te he invocado,
He extendido mis manos hacia Ti.
10¿Harás maravillas a los muertos?
¿Se levantarán los muertos y te alabarán? (Selah)
11¿Se hablará de Tu misericordia en el sepulcro,
Y de Tu fidelidad en el Abadón?
12¿Se darán a conocer Tus maravillas en las tinieblas,
Y Tu justicia en la tierra del olvido?
13Pero yo, a Ti pido auxilio, Señor,
Y mi oración llega ante Ti por la mañana.
14¿Por qué, Señor, rechazas mi alma?
¿Por qué escondes de mí Tu rostro?
15He estado afligido y a punto de morir desde mi juventud;
Sufro Tus terrores, estoy abatido.
16Sobre mí ha pasado Tu ardiente ira;
Tus terrores me han destruido.
17Me han rodeado como aguas todo el día;
A una me han cercado.
18Has alejado de mí al compañero y al amigo;
Mis conocidos están en tinieblas.

                          💛Cony Mtz  💛

Salmos, 40

1Esperé pacientemente al Señor,
Y Él se inclinó a mí y oyó mi clamor.
2Me sacó del hoyo de la destrucción, del lodo cenagoso;
Asentó mis pies sobre una roca y afirmó mis pasos.
3Puso en mi boca un cántico nuevo, un canto de alabanza a nuestro Dios.
Muchos verán esto, y temerán
Y confiarán en el Señor.
4Cuán bienaventurado es el hombre que ha puesto en el Señor su confianza,
Y no se ha vuelto a los soberbios ni a los que caen en falsedad.
5Muchas son, Señor, Dios mío, las maravillas que Tú has hecho,
muchos Tus designios para con nosotros;
Nadie hay que se compare contigo;
Si los anunciara, y hablara de ellos,
No podrían ser enumerados.
6Sacrificio y ofrenda de cereal no has deseado;
Me has abierto los oídos;
Holocausto y ofrenda por el pecado no has pedido.
7Entonces dije: «Aquí estoy;
En el rollo del libro está escrito de mí;
8Me deleito en hacer Tu voluntad, Dios mío;
Tu ley está dentro de mi corazón».
9He proclamado buenas nuevas de justicia en la gran congregación;
No refrenaré mis labios,
Oh Señor, Tú lo sabes.
10No he escondido Tu justicia dentro de mi corazón;
He proclamado Tu fidelidad y Tu salvación;
No he ocultado a la gran congregación Tu misericordia y Tu fidelidad.
11Tú, oh Señor, no retengas Tu compasión de mí;
Tu misericordia y Tu fidelidad me guarden continuamente,
12Porque me rodean males sin número;
Mis iniquidades me han alcanzado, y no puedo ver;
Son más numerosas que los cabellos de mi cabeza,
Y el corazón me falla.
13Ten a bien, oh Señor, libertarme;
Apresúrate, Señor, a socorrerme.
14Sean avergonzados y humillados a una
Los que buscan mi vida para destruirla;
Sean vueltos atrás y cubiertos de ignominia
Los que se complacen en mi mal.
15Queden atónitos a causa de su vergüenza
Los que me dicen: «¡Ajá, ajá!».
16Regocíjense y alégrense en Ti todos los que te buscan;
Que los que aman Tu salvación digan continuamente:
«¡Engrandecido sea el Señor!».
17Por cuanto yo estoy afligido y necesitado,
El Señor me tiene en cuenta.
Tú eres mi ayuda y mi libertador;
Dios mío, no te tardes                

viernes, 21 de agosto de 2020

sanación interior


Padre de bondad, Padre de amor, te bendigo, te alabo y te doy gracias porque por amor nos diste a Jesús.
Gracias Padre porque a la luz de tu Espíritu comprendemos que Jesús es la luz, la verdad y el buen pastor, que ha venido para que tengamos vida y la tengamos en abundancia.
Hoy, Padre, me quiero presentar delante de ti, como tu hijo. Tú me conoces por mi nombre.
Pon tus ojos de Padre amoroso en mi vida.
Tú conoces mi corazón y conoces las heridas de mi historia.
Tú conoces todo lo que he querido hacer y no he hecho. Conoces también lo que hice o me hicieron lastimándome. Tú conoces mis limitaciones, errores y mi pecado. Conoces los traumas y complejos de mi vida.
Hoy, Padre, te pido que por el amor que le tienes a tu hijo Jesucristo, derrames tu Santo Espíritu sobre mí,
Para que el calor de su amor sanador, penetre en lo más íntimo de mi corazón.
Tú que sanas los corazones destrozados y vendas las heridas, sáname aquí y ahora de mi alma, mi mente, mi memoria y todo mi interior.
Entra en mí, Señor Jesús, como entraste en aquella casa donde estaban tus discípulos llenos de miedo.
Tú te apareciste en medio de ellos y les dijiste: "Paz a vosotros".
Entra en mi corazón y dame tu paz.
Lléname de amor.
Sabemos que el amor echa fuera el temor.
Pasa por mi vida y sana mi corazón.
Sabemos, Señor Jesús, que tú lo haces siempre que te lo pedimos, y te lo estoy pidiendo con María, mi Madre, la que estaba en las bodas de Caná cuando no había vino y tú respondiste a su deseo, transformando el agua en vino.
Cambia mi corazón y dame un corazón generoso, un corazón afable, un corazón bondadoso, dame un corazón nuevo.
Haz brotar en mi los frutos de tu presencia. Dame el fruto de tu Espíritu que es amor, paz, alegría.
Haz que venga sobre mí el Espíritu de las bienaventuranzas, para que pueda saborear y buscar a Dios cada día viviendo sin complejos ni traumas junto a los demás, junto a mi familia, junto a mis hermanos.
Te doy gracias, Padre, por lo que estás haciendo hoy en mi vida. Te doy gracias de todo corazón porque tú me sanas, porque tú me liberas, porque tu rompes las cadenas y me das la libertad.
Gracias, Señor Jesús,
porque soy templo de tu Espíritu y este templo no se puede destruir porque es la casa de Dios.
Te doy gracias, Espíritu Santo, por la fe. Gracias por el amor que has puesto en mi corazón. ¡Qué grande eres, Señor Dios Trino y Uno! Bendito y alabado seas, Señor



Hazme instrumento de tu paz


Señor, haz de mi un instrumento de tu paz.
Que allá donde hay odio, yo ponga el amor.
Que allá donde hay ofensa, yo ponga el perdón.
Que allá donde hay discordia, yo ponga la unión.
Que allá donde hay error, yo ponga la verdad.
Que allá donde hay duda, yo ponga la Fe.
Que allá donde desesperación, yo ponga la esperanza.
Que allá donde hay tinieblas, yo ponga la luz.
Que allá donde hay tristeza, yo ponga la alegría.
Oh Señor, que yo no busque tanto ser consolado, cuanto consolar,
ser comprendido, cuanto comprender,
ser amado, cuanto amar.
Porque es dándose como se recibe,
es olvidándose de sí mismo como uno se encuentra a sí mismo,
es perdonando, como se es perdonado,
es muriendo como se resucita a la vida eterna.
 💚Cony Mtz💚

Oración a San Rafael



Oh poderoso Príncipe de la gloria San Rafael, llamado medicina de Dios, salud de los enfermos, luz de los ciegos, guía de caminantes, protector de la limosna, del ayuno y de la oración: por aquella caridad con que acompañaste al joven Tobías, te pido, oh glorioso protector mío, me libres de todos los males y peligros, y me acompañes en la peregrinación de esta vida mortal, para llegar felizmente a puerto de salvación en la eterna

                  💛Cony Mtz💛

                      


Velad y orad




Mediante la oración vivo en Ti, Señor.
Mi alma está en Ti, corno el niño en el seno de su madre, unido el aliento al suyo,
un corazón que late al ritmo del otro... Señor Jesús, eres mi modelo.
El Evangelio te muestra en oración una noche entera en el monte. Orabas antes de hacer un milagro, antes de elegir a los apóstoles, durante la Cena...
Orabas mientras de tu frente caía sudor de sangre en el huerto de Getsemaní, mientras agonizabas en la cruz.
Orabas con la Palabra de Dios... Tu existencia era una oración continua. Pendiente del Padre, con un corazón amoroso, entregado al servicio de su gloria: "Santificado sea tu nombre, venga tu reino".
Esperabas con ardor que llegara tu hora para realizar el sacrificio del amor. Tú dijiste: "Yo y el Padre somos una sola cosa". "Orad sin cansaros". "Hago siempre lo que le agrada a mi Padre". Así me haces comprender que la oración incesante es comunión con el Padre y, en la práctica, orar consiste siempre en hacer la voluntad del Padre bajo la acción del Espíritu Santo.

 💙 Cony Mtz  💙

Jesús mío, ayúdame a esparcir tu fraganciia



Jesús mío, ayúdame a esparcir tu fragancia dondequiera que yo vaya, inunda mi alma con tu Espíritu y tu Vida; penetra en todo mi ser y toma posesión de tal manera, que mi vida no sea en adelante sino una irradiación de la tuya.
Quédate en mi corazón con una unión tan íntima, que las almas que tengan contacto con la mía, puedan sentir en mí tu presencia y que, al mirarme, olviden que yo existo y no piensen sino en Ti.
Quédate conmigo. Así podré convertirme en luz para los otros.
Esa luz, oh Jesús, vendrá de Ti; ni uno solo de sus rayos será mío: yo te serviré apenas de instrumento para que Tú ilumines a las almas a través de mí.
Déjame alabarte en la forma que es más agradable, llevando mi lámpara encendida para disipar las sombras en el camino de otras almas.
Déjame predicar tu Nombre con palabras o sin ellas... con mi ejemplo, con la fuerza de tu atracción, con la sobrenatural influencia evidentemente del amor que mi corazón siente por Ti. (Cardenal John Henry Newman)  
 💚cony mtz💚

0racion de la Misericordia


misericordiosos, para que yo jamás recele o juzgue según las apariencias, sino que busque lo bello en el alma de mi prójimo y acuda a ayudarle.
Ayúdame, oh Señor, a que mis oídos sean misericordiosos, para que tome en cuenta las necesidades de mi prójimo y no sea indiferente a sus penas y gemidos.
Ayúdame, oh Señor, a que mi lengua sea misericordiosa, para que jamás hable negativamente de mi prójimo, sino que tenga una palabra de consuelo y de perdón para todos.
Ayúdame, oh Señor, a que mis manos sean misericordiosas y llenas de buenas obras, para que sepa hacer sólo el bien a mi prójimo y cargar sobre mí las tareas más difíciles y penosas.
Ayúdame, oh Señor, a que mis pies sean misericordiosos, para que siempre me apresure a socorrer a mi prójimo, dominando mi propia fatiga y mi cansancio. Mi reposo verdadero está en el servicio a mi prójimo.
Ayúdame, oh Señor, a que mi corazón sea misericordioso, para que yo sienta todos los sufrimientos de mi prójimo. A nadie le rehusaré mi corazón. Seré sincera incluso con aquellos de los cuales sé que abusarán de mi bondad. Y yo misma me encerraré en el misericordiosísimo Corazón de Jesús. Soportaré mis propios sufrimientos en silencio.
Que tu misericordia, oh Señor, repose dentro de mío.  

     💛 Cony  Mtz 💛
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EL PADRE NUESTRO DESDE EL OTRO LADO

Hijo mio, que estás en la tierra,
haz que tu vida sea
el mejor reflejo de mi nombre.
Adéntrate en mi reino
en cada paso que des,
en cada decisión que tomes,
en cada caricia y cada gesto.
Constrúyelo tú por mi, y conmigo.
Esa es mi voluntad
en la tierra y en el cielo.
Toma el pan cada día
consciente de que es un privilegio
y un milagro.
Perdono tus errores,
tus caídas, tus abandonos,
pero haz tú lo mismo
con la fragilidad de tus hermanos.
Lucha por seguir
el camino correcto en la vida
que yo estaré a tu lado,
y no tengas miedo
que el mal no ha de tener en tu vida
la última palabra. Amén.        



💛Cony Mtz💛