sábado, 25 de febrero de 2012

Dios Dijo....Escucha Y Presta Atencion Hijo Mio.


Eleven sus ojos y miren a los Míos. Salgan a la noche y dejen que el firmamento sea su techo. Dejen que las estrellas sean reflectores, iluminando a la Tierra, y que la curva de la luna sea un lugar para que ustedes se reclinen. Entremedio de las estrellas esta la suave noche oscura para que su vista descanse en ella. Denle la bienvenida a este cielo nocturno. Está hecho para ustedes tal como el día está hecho para ustedes. El cielo nocturno es su colcha.
 Es un baldaquín nocturno sobre su cabeza. Y las estrellas son sus pensamientos que les guiñan a ustedes. La luna es como el blanco de sus ojos. 

La noche entera les dice, "Paz para ustedes". Les dice, "Ustedes están seguros al cuidado de Dios". Les dice, "Dios está despierto, y Su visión nocturna es perfecta. De día o de noche, están a su cuidado. Dios no duerme, pero si lo hiciera, sería con un ojo abierto. Siempre los está cuidando".
El desconcierto de la vida es algo que ustedes han desarrollado. Sientan pavor en cambio. Sientan pavor frente a la belleza que los rodea. ¿Hay algo que se asemeje a ello? La luz los envuelve mientras su luz interna brilla fuertemente.
 ¿Qué pasa si son ustedes los que son una estrella en el firmamento, y son ustedes los que envían luz al mundo? ¿Qué pasa si su tercer ojo es un emisor como así también un receptor? ¿Qué pasa si sus ojos son la luna, luna llena de día, luna creciente durante la noche cuando ustedes duermen?
¿Cuán íntimo está todo en el universo? No hay distancia entre ustedes y el cielo y el horizonte, y todas las posibilidades concedidos a la Tierra. 

¿Qué pasa si no hay día y no hay noche, y que eso no hace diferencia alguna? Ustedes guiñan su ojo para cerrarlo y guiñan para abrirlo. Todo lo que ven está en su interior. Ustedes tienen la tendencia de todo. Son capaces de una gran gloria. Brinquen de una estrella hacia la otra, y brincan de una estrella de ustedes mismos hacia otra.
¿Sienten ustedes la esencia de la luna, de las estrellas, de la noche y del día, y del sol? ¿Pueden ustedes alternar también? ¿No pueden ustedes ser la luna y las estrellas y el sol y cualquier planeta, conocido y desconocido, que elijan?
 ¿No pueden contener a todo el Cielo dentro suyo, y eso me incluye a Mí? No poseer pero contener. No contener sino ser. 

El sol y la luna y las estrellas no existen sin ustedes. Ellos quieren ser contempladas. Ellos quieren su atención.
 Ellos les brindarán una gran energía. Ellos quieren que ustedes los reclamen. Ellos quieren  que ustedes caminen sobre ellas. Ellos quieren que viajen hacia ellas, solo para descubrir que están en su interior. 
Todo el universo está dentro de ustedes, mis amados. Todo se halla contenido en su interior. Todo existe dentro suyo. No hay nada que esté afuera, no importando lo que parece ser.

Ustedes son un gran almacén. De todo hay existencia. Todo es suyo con solo pedirlo. Caminen por los pasillos. Agarren todo lo que deseen. 
No hay control a la salida. De todas maneras su crédito es bueno. Los aliento a participar. Los aliento a irse con su carrito lleno de todo lo que su corazón desee.
 No hay costo amados, salvo el costo de renunciar a cierta ignorancia, lo que es lo mismo que decir que tienen que abandonar ciertas creencias. Tienen que abandonar todas las creencias que los limitan, porque ustedes no tienen límites.

 El amor no conoce límites. Y ustedes son Mi amor encarnado en la Tierra, mientras que todo el tiempo están sentados conmigo en lo azul del Cielo

💛Cony Mtz💛

Tres Regalos

Se dice que un niño, encontró entreabierta la puerta donde estaba
Jesús:
- Acércate le dijo Jesús con gran ternura ¿Por qué tienes
miedo?
- No me atrevo, no tengo nada para darte.
- Me gustaría que me
dieras un regalo, le dijo Jesús.

El pequeño intruso enrojeció de

vergüenza y balbuceó:

- De verdad, no tengo nada. Nada es mío. Si tuviera
algo, algo mío, te lo daría. Mira… y buscando en los bolsillos de su
pantalón andrajoso, sacó una hoja de cuchillo herrumbrada que había encontrado. Es todo lo que tengo, si la quieres, te la doy.
- No
-contestó Jesús- guárdala. Quería que me dieras otra cosa.
Me gustaría que
me hicieras tres regalos.
- Con gusto dijo el muchacho pero… ¿qué?
-
Ofréceme el último de tus dibujos.

El chico, cohibido, enrojeció. Se
acercó a Jesús y dijo:
- No puedo… mi dibujo es horrible… ¡nadie quiere
mirarlo… !
- Justamente por eso lo quiero. Tú puedes ofrecerme lo que los
demás rechazan y lo que no les gusta de ti. Además quisiera que me
dieras tu plato.
- Pero… ¡lo rompí esta mañana! tartamudeó el chico.
- Por eso lo quiero. Debes ofrecerme siempre lo que está quebrado en tu
vida, yo quiero arreglarlo. Y ahora insistió Jesús: repíteme la respuesta
que le diste a tus padres cuando te preguntaron cómo habías roto el
plato.

El rostro del muchacho se ensombreció, bajó la cabeza avergonzado
y tristemente, murmuró: – Les mentí. Dije que el plato se me cayó de las
manos, pero no era cierto. ¡Estaba enojado y lo tiré con rabia! – Eso es
lo que quería oírte decir -dijo Jesús- Dame siempre lo que hay de malo en tu
vida, tus mentiras, tus calumnias, tus cobardías, tus crueldades. Yo voy a
descargarte de ellas. No tienes necesidad de guardarlas. Yo te ayudaré a
superar tus debilidades y defectos; Quiero que seas feliz y siempre voy a
perdonarte tus faltas. Y a partir de hoy, me gustaría que vinieras todos
los días a mi casa.

“Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su
Hijo unigénito, para que todo el que crea en Él no se pierda, sino que tenga
vida eterna. Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo,
sino para salvarlo por medio de él. El que cree en él no es condenado,
pero el que no cree ya está condenado por no haber creído en el nombre del
Hijo unigénito de Dios. Esta es la causa de la condenación: que la luz vino
al mundo, pero la humanidad prefirió las tinieblas a la luz, y no se acerca
a ella por temor a que sus obras queden al descubierto. En cambio, el que
practica la verdad se acerca a la luz, para que se vea
claramente que ha
hecho sus obras en obediencia a Dios” Juan 3:16-21


Cony Mtz 

Oracion de entrega a Jesus, el Señor



Recibe, Señor, nuestros miedos y transfórmalos en confianza.
Recibe, Señor, nuestro sufrimiento y transfórmalo en crecimiento.
Recibe, Señor, nuestro silencio y transfórmalo en adoración.
Recibe, Señor, nuestras crisis y transfórmalas en madurez.
Recibe, Señor, nuestras lágrimas y transfórmalas en plegaria.
Recibe, Señor, nuestra ira, y transfórmala en intimidad.
Recibe, Señor, nuestro desánimo y transfórmalo en fe.
Recibe, Señor, nuestra soledad y transfórmala en contemplación.
Recibe, Señor, nuestras amarguras y transfórmalas en paz del alma.
Recibe, Señor, nuestra espera y transformable en esperanza.
Recibe, Señor, nuestra muerte y transfórmala en resurrección.
(Autor anónimo)
                      💛Cony Mtz💛

Oración comunitaria por los enfermos


Todos como cristianos estamos invitados a orar al Señor en la enfermedad y en la debilidad, a reencontrarnos con Jesucristo en el rostro y el mundo del dolor.
Os invito a colaborar y asociarnos a la “pasión y muerte” de Jesucristo, completando lo que falta a la Pasión del Señor.
Sintamos la cercanía de la Virgen María durante esta oración. Ella es la Madre de los enfermos y la “compañera de camino” en el dinamismo de nuestro seguimiento cristiano.
Canto: Iglesia Peregrina

“Ven, Espíritu Divino, manda tu luz desde el cielo. Padre amoroso del pobre, don en tus dones espléndido; luz que penetra las almas, fuente del mayor consuelo.
Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo, tregua en el duro trabajo, gozo que enjuga las lágrimas y reconforta en los duelos.
Entra hasta el fondo del alma, divina luz, y enriquecernos. Mira el vacío del hombre si tú le faltas por dentro. Mira el poder el pecado cuando no envías tu aliento.
Riega la tierra en sequía, sana el corazón del enfermo; lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo, doma el espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero. Reparte tus siete dones, según la fe de tus siervos; por tu bondad y tu gracia, dale al esfuerzo su mérito; salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno.”

El encuentro de Jesús con los enfermos y marginados debe ser siempre para la Iglesia el modelo de conducta para todos los que creemos en la presencia liberadora y redentora de Jesucristo resucitado. Escucharemos breve mente algunos pasajes evangélicos donde se narran el encuentro de Jesús con los enfermos.

Al final de cada pasaje cantaremos una breve antífona: Si vienes conmigo y alientas mi fe, si estás a mi lado ¿a quién temeré?


1.-“Se marchó de allí y fue a la sinagoga de ellos. Había allí un hombre con un brazo atrofiado; para poder acusar a Jesús, le preguntaron: ¿Está permitido curar en sábado? El les respondió: “supongamos que uno de vosotros tiene una oveja, y que un sábado se la cae en una zanja, ¿la agarra y la saca o no? Pues ¡Cuánto más vale un hombre que una oveja! Por tanto, está permitido hacer el bien en sábado”. Entonces le dijo al hombre: “Extiende el brazo. Lo extendió y quedó sano y normal como el otro” (Mt 12,9-14s).

2.-“Terminada la travesía atracaron en Genesaret. Los hombres del lugar, al reconocerlo, avisaron por toda la comarca, y le llevaron los enfermos, rogándoles que les dejara tocar siquiera el borde de su mano, y todos los que lo tocaron se curaron” (Mt 14,34-36).

3.-“Al bajar del monte, le siguió una gran muchedumbre, y acercándosele un leproso, se postró ante El, diciendo: Señor, si quieres puedes limpiarme. El, extendiendo la mano, le tocó y dijo: Quiero, sé limpio. Y al instante quedó limpio de su lepra. Jesús le advirtió: Mira, no lo digas a nadie, sino ve a mostrarte al sacerdote y ofrece la ofrenda la ofrenda que Moisés mandó, para que les sirva de testimonio” (Mt 8,1-4).


4.-“Al salir de la sinagoga se fueron derechos a casa de Simón y Andrés llevando a Santiago y a Juan. La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, y se lo dijeron en seguida. Jesús se acercó, la cogió de la mano y la levantó. Se le pasó la fiebre y les estuvo sirviendo” (Mc 1,29-31).



El cristiano sabe de quien se ha fiado. Su confianza está siempre en el Señor. Incluso en los momentos del dolor y del sufrimiento descubre que su fuerza, su roca y su salvación no está ninguna de las criaturas ni proyectos humanos, sino solamente en el Dios manifestado en Jesucristo. Cantamos.

Oración:
Padre de bondad, Padre de amor, te bendigo,te alabo y te doy gracias porque por amor nos diste a Jesús….
Tú conoces mi corazón y conoces las heridas de mi historia. Tú conoces todo lo que he querido hacer y no he hecho. Conoces también lo que hice o me hicieron lastimándome. Tú conoces mis limitaciones, errores y mi pecado. Conoces los traumas y complejos de mi vida.
Hoy, Padre, te pido que por el amor que le tienes a tu hijo Jesucristo, derrames tu Santo Espíritu sobre mí, para que el calor de su amor sanador, penetre en lo más íntimo de mi corazón. ..
Entra en mí, Señor Jesús, como entraste en aquella casa donde estaban tus discípulos llenos de miedo.
Tú te apareciste en medio de ellos y les dijiste: “Paz a vosotros”. Entra en mi corazón y dame tu paz. Lléname de amor…
Sabemos, Señor Jesús, que tú lo haces siempre que te lo pedimos, y te lo estoy pidiendo con María, mi Madre, la que estaba en las bodas de Caná cuando no había vino y tú respondiste a su deseo, transformando el agua en vino….
Con el Padre Nuestro queremos decirte que nos hagas imagen de tu Hijo Jesús y nos ayudes a ponernos en tus manos.
Oramos el PADRE NUESTRO.

Respondemos como Antífona: Madre de todos los hombres, enséñanos a decir: Amen.

1.-Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava.
2.-Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es Santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación.
3.-El hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos.
4.-Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia, como lo había prometido a nuestros padres, en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.

                      💛Cony Mtz💛

Proteccion de Dios


  

Amabilisimo Señor Jesucristo, verdadero Dios, que del seno eterno del Padre omnipotente, Tu fuiste enviado al mundo para absolver los pecados, redimir a los afligidos, soltar a los encarcelados, congregar a los vagabundos, conducir a su patria a los peregrinos, compadecete de los verdaderamente arrepentidos, consuela a los oprimidos y atribulados; dignate absolver y liberarme a mi, a tu criatura, de la afliccion y tribulacion en que me veo, porque tu recibiste de Dios Padre todopoderoso el genero humano para que lo comprases y, hecho hombre, prodigiosamente nos compraste el paraiso con tu preciosa sangre, estableciendo una paz completa entre los angeles y los hombres.

Asi pues, dignate, Señor, introducir y confirmar una perfecta concordia entre mis enemigos y yo y hacer que sobre mi resplandezca tu paz, gracia y misericordia, mitigando y extinguiendo todo odio y furor que contra mi tuvieron mis adversarios, como lo hiciste con Esau, quitandole toda la adversion que tenia contra su hermano Jacob.

Extiende, Señor Jesucristo, sobre mi tu criatura, tu brazo y tu gracia y dignate liberarme de todos los que me odia, como liberaste a Abraham de las manos de los caldeos; a su hijo Isaac de la consumacion del sacrificio; a Jose, de la tirania de sus hermanos; a Noe, del diluvio universal; a Lot, del incendio de Sodoma; a Moises y Abraham, tus siervos y al pueblo de Israel, del poder del faraon y de la esclavitud de Egipto; a David, de las manos de Saul y del gigante Goliat; a Susana, del crimen y del falso testimonio; a Judit, del soberbio e impuro holofernes; a Daniel de la cueva de los leones; a los tres jovenes, Sidrac, Misac y Abedenego, de la caldera de fuego ardiente; a Jonas, del vientre de la ballena; a la hija de la mujer cananea, de la opresion del demonio; a Adan, de la pena del infierno; a Pedro de las olas del mar; y a Pablo, de las celdas de la carcel.

Oh amabilisimo Señor Jesucristo, hijo de Dios vivo, atiendeme tambien a mi..(lorena,mari,carlos,david.omar), criatura tuya, y ven con prontitud en mi ayuda, por tu encarnacion, por tu nacimiento, por el hambre, por la sed, por el frio, por el calor, por los trabajos y por las aflicciones; por los salivazos y bofetadas; por los azotes y corona de espinas; por los clavos, hiel y vinagre; por la muerte cruel que por mi padeciste; por la lanza que transpaso tu pecho; y por las siete palabras que dijiste en la cruz, “Padre perdonales, porque no saben lo que hacen”. Despues al buen ladron que estaba contigo crucificado: “Yo te aseguro: hoy estaras conmigo en el paraiso”. Despues al mismo Padre: “Dios mio, Dios mio, por que me has abandonado.” Despues a tu madre “mujer ahi tienes a tu hijo” despues al discipulo: “ahi tienes a tu madre”, mostrando que asi que cuidabas de tus amigos. Despues dijiste:”tengo sed”, porque deseabas nuestra salvacion y la de las almas santas que estaban en el limbo. Dijiste despues a tu Padre:”en tus manos encomiendo tu espiritu. Y por ultimo exclamaste “todo esta consumado”, porque estaban concluidos todos tus trabajos y dolores.

Te ruego pues, que por todo esto y por tu bajada al limbo, por tu gloriosa resurreccion, por las frecuentes consolaciones que diste a tus discipulos, por tu admirable ascension, por la venida del Espiritu Santo, por el tremendo dia del juicio, como tambien por todos los beneficios que he recibido de tu bondad.

Tu me creaste de la nada, me redimiste, me concediste tu santa fe, me fortaleciste contra las tentaciones del demonio, y me prometiste la vida eterna.

Por todo eso, Redentor mio, compadecete de mi, miserable criatura, todos los dias de mi vida. Oh Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob, compadecete de mi….(nombre), criatura tuya y manda en mi auxilio a tu santo arcangel Miguel, que me guarde y me defienda de todos mis enemigos carnales y espirituales, visibles e invisibles.

Y tu, Miguel, arcangel santo de Cristo, defiendeme en la ultima batalla, para que no perezca en el tremendo juicio. Arcangel de Cristo, san Miguel, te pido por la gracia que mereciste y por nuestro Señor Jesucristo, que me libres de todo mal y del ultimo peligro a la hora postrera de la muerte.

San Miguel, san Gabriel, san Rafael y todos los otros angeles y arcangeles de Dios, socorran a esta miserable criatura.
Les ruego humildemente que me presten su auxilio, para que ningun enemigo me pueda causar daño tanto en el camino, como en casa, asi en el agua como en el fuego, o velando o durmiendo, o hablando o callado, tanto en la vida como en la muerte.
Eh aqui la cruz del Señor, huyan potencias enemigas. Vencio el leon de la tribu de Juda, descendiente de David. ¡aleluya!

Salvador del mundo, salvame. Salvador del mundo, ayudame. Tu que por tu sangre y por tu cruz me redimiste, salvame y defiendeme hoy y en todo tiempo.
Dios Santo, Dios fuerte, Dios inmortal, ten misericorida de nosotros.
Cruz de Cristo, salvame. Cruz de Cristo protegeme.
Cruz de Cristo, defiendeme. En el nombre del Padre y del Hijo y
del Espiritu Santo.

Amen.


                      💛Cony Mtz💛

AMOR A LA PALABRA DE DIOS




Quiero, Señor...., Quiero,Señor.hacer de tu Palabra un camino para mi vida.


Quiero encontrarte en ella, Señor, Dios mio.


Quiero ser discipulo tuyo y ponerme a tu escucha cada dia.


Abre mis ojos y mis oidos, Señor, a tu Palabra.


Fortaleceme con la fuerza de tu Palabra;


convierteme con la Luz de tu Palabra;


limpiame con la pureza que Tu Palabra trae a mi interior;


conduceme con la sabiduria de Tu Palabra;


enseñame con la Verdad de Tu Palabra;


consuelame con la Alegria de Tu Palabra;


vivificame con la Vida Nueva de Tu Palabra;


sostenme con la firmeza de Roca de Tu Palabra.


Muestrame


Como recibirla cada dia con un corazon atento, lejos de las cosas vanas


Como conservarla en mi corazon como el tesoro que es,


Como rumiarla todo el dia y descubrir tus misterios


Como obedecerte en todos tus mandamientos para correr tras de Ti


Como alabarte al descubrir en ella tus delicias y maravillas.


Bendito seas, Señor, en la riqueza de Tu Palabra.


Bendito seas, Señor, en la antorcha para mi camino que es Tu Palabra.


Bendito seas, Señor, en el manantial que apaga mi sed que es Tu Palabra.


Bendito seas, Señor, en el alimento de la fe, esperanza y caridad que es Tu Palabra.


Bendito seas, Señor, en la dulzura que trae a mi corazon Tu Palabra.


Bendito seas, Señor, en la Paz que me inunda al leer Tu Palabra
cony mtz

Salmo58



Líbrame de mi enemigo, Dios mío;
protégeme de mis agresores,
líbrame de los malhechores,
sálvame de los hombres sanguinarios.



Mira que me están acechando,
y me acosan los poderosos:
sin que yo haya pecado ni faltado, Señor,
sin culpa mía, avanzan para acometerme.

Despierta, ven a mi encuentro, mira:
tú, el Señor de los ejércitos,
el Dios de Israel.


Estoy velando contigo, fuerza mía,
porque tú, oh Dios, eres mi alcázar;
que tu favor se adelante, oh Dios,
y me haga ver la derrota del enemigo.


Pero yo cantaré tu fuerza,
por la mañana aclamaré tu misericordia;
porque has sido mi alcázar
y mi refugio en el peligro

.
Y tocaré en tu honor, fuerza mía,
porque tú, oh Dios, eres mi alcázar.


cony mtz

CONFIANDO EN LA PROTECCIÓN DE MARÍA




María, señora y madre nuestra,

has dejado la tierra y subido al cielo,

donde estás sentada como reina

sobre los coros de los ángeles.

Como de ti canta la Iglesia:

”Has sido exaltada sobre los coros angélicos

en el reino celestial”.

Nosotros, pecadores, sabemos

que no somos dignos de tenerte

en este valle de tinieblas.

Pero sabemos también que en tu grandeza

no te has olvidado

de nosotros, miserables pecadores;

y con ser sublimada a tanta gloria,

no se ha perdido sino acrecentado

tu compasión hacia nosotros,

los pobres hijos de Adán.

Desde tu excelso trono de reina

vuelve, María, hacia nosotros

esos tus ojos misericordiosos

y ten piedad de nosotros.

Recuerda que al dejar esta tierra

prometiste acordarte de nosotros.

Míranos y socórrenos.

Ya ves cuántas tempestades

tendremos que arrostrar

hasta que lleguemos al final de nuestra vida.

Por los méritos de tu asunción, consíguenos

la santa perseverancia en la amistad divina

para que salgamos finalmente de este mundo

en la gracia de Dios

y así podamos llegar un día

a besar tus plantas en el paraíso

y, unidos a los bienaventurados,

alabar y cantar tus glorias

como lo mereces. Amén.
cony mtz.  

Encuentro con Jesús




Nunca olvidaré aquel día


cuando a mi vida llegaste
en tinieblas yo me hallaba,
mas Tú mi senda alumbraste.

Entre multitud de gente
vagaba sin esperanza
como un barco a la deriva
naufragando, iba mi alma.

A inquirir comencé un día
¿qué pasaba? no sabía
entre temores y dudas,
existía mas no vivía.

¿Qué pasa conmigo, Dios?
¿Qué es lo que me está pasando?
Quiero reir y no puedo;
siempre termino llorando."

"Ayúdame mi buen Dios; "
ayúdame, te lo pido
sana ya mi corazón
y llena hoy mi vacío."

Al momento algo ocurrió;
Su Palabra El enviaba
"Soy la luz", dijo el Señor;
por una piedra me hablaba

Mi corazón se alumbró;
comprendí lo que pasaba
Al instante me rendí
pues JESUS me visitaba.

Desde entonces soy feliz;
tengo paz y tengo gozo
si me persiguen y ofenden,
como JESUS, yo perdono.

Hoy oro, canto y alabo
a mi Salvador bendito
no me canso de adorar a mi Dios,
pues El lo hizo.

¡Gloria doy a mi Señor!
¡Gloria al Espíritu Santo!
¡Gloria al Padre que me dió
lo que yo estaba anhelando.

¿Quieres tú también lo mismo?
¿Ansías vivir un cambio?
Ven hoy a mi Salvador,
mi JESUS te está esperando


cony mtz.

Despertar




Así como el sol, nos muestra el nuevo día, el espíritu de Dios en nosotros, nos muestra la gloria divina en toda creación. Esta gloria, en nosotros y alrededor de nosotros, está presente en toda situación.
Al centrar tu corazón en Dios, puedes calmar los pensamientos y contemplar la maravilla de toda creación y tu unidad con ella. Respira profundamente, ponte cómodo y suelta poco a poco las preocupaciones del día. Tu único propósito en este momento es sentir la tranquilidad de la oración y mantener estas palabras en tu corazón:

Querido Dios, me despierto a Tu espíritu en mí, y veo Tu presencia activa en toda creación.

Dios, los momentos que paso en comunión contigo son verdaderamente una bendición. Durante estos momentos, abro mi mente y corazón y me armonizo con Tu espíritu de paz en mí.
Al reconocer cada vez más Tu espíritu de paz, un nuevo sentido de tranquilidad me llena. Estoy consciente de la serenidad de Tu presencia moradora, sosteniendo y apoyándome siempre.
Nada perturba la paz de mi alma cuando paso tiempo en oración silenciosa contigo…

La luz guiadora de Dios me envuelve.

Querido Dios, en la misma manera en que los tibios rayos del sol abrazan la Tierra, Tu espíritu de amor me abraza.
Durante este tiempo sagrado, encuentro paz en Ti, y siento la seguridad de que Tu sabiduría me ilumina… me calma… me guía.
Al sentir el calor de Tu luz, me despierto en mente y espíritu. Abro mi mente a Tu sabiduría y a las respuestas que Tú me revelarás en el momento apropiado.
Te entrego toda preocupación, querido Dios, consciente de que Tú me guías suavemente hacia experiencias maravillosas que me satisfacen.
Mantengo calma y tengo confianza, sabiendo que todo lo que guardo en mi corazón está bajo Tu cuidado y que todo está bien al compartir contigo en el silencio de la oración…

El espíritu sanador de Dios en mí restaura mi energía y vitalidad.

Al seguir orando, mi mente se tranquiliza, mi cuerpo se relaja, mi corazón se llena del gozo de saber que Tu espíritu, Dios, está activo en mí. Sintiendo aún más tranquilidad ahora, descanso en la poderosa y constante presencia de Tu espíritu sanador.
Soy Tu creación divina. Tú me creaste para vivir en paz e integridad, para experimentar energía y vitalidad. Esta verdad sagrada me aviva, y reconozco la perfección de Tu espíritu.
Tu espíritu glorioso fluye por cada parte de mi cuerpo, dándome energía, revitalizándome, llenándome de paz.
Con la seguridad de que la curación ocurre en mí y en aquellos por quienes oro, respiro Tu espíritu de vida y siento Tu actividad sanadora en lo más profundo de mí ser al regresar al silencio de la oración…

El espíritu todo proveedor de Dios me prospera.

Tú, querido Dios, bendices toda creación al proveer la sustancia necesaria para medrar y crecer.
En este momento devoto, reconozco Tu espíritu todo proveedor. Lo siento en mí… Lo veo obrando en mi vida, y estoy en paz.
Con fe, acudo a Ti, querido Dios, para todo lo que necesito. Tú me llenas de esperanza y paz. En lo más profundo de mi corazón, sé que Tú me cuidas y que bendices todo asunto en mi vida. Me das la seguridad de Tu amor y prosperidad.
Gracias, por ser la fuente de mi bien, la fuente constante y amorosa de mi provisión. Con agradecimiento, paso un momento en oración silenciosa…
Al terminar este tiempo de oración, doy gracias por el despertamiento espiritual que ha ocurrido en mí. Estoy consciente de que el espíritu de Dios, Su espíritu glorioso en mí, sigue obrando en mi vida mientras oro la “Oración de protección”:
La luz de Dios me rodea;
el amor de Dios me envuelve;
el poder de Dios me protege;
la presencia de Dios vela por mí.
¡Dondequiera que estoy,
está Dios!