Amabilisimo Señor Jesucristo, verdadero Dios, que del seno eterno del Padre omnipotente, Tu fuiste enviado al mundo para absolver los pecados, redimir a los afligidos, soltar a los encarcelados, congregar a los vagabundos, conducir a su patria a los peregrinos, compadecete de los verdaderamente arrepentidos, consuela a los oprimidos y atribulados; dignate absolver y liberarme a mi, a tu criatura, de la afliccion y tribulacion en que me veo, porque tu recibiste de Dios Padre todopoderoso el genero humano para que lo comprases y, hecho hombre, prodigiosamente nos compraste el paraiso con tu preciosa sangre, estableciendo una paz completa entre los angeles y los hombres.
Asi pues, dignate, Señor, introducir y confirmar una perfecta concordia entre mis enemigos y yo y hacer que sobre mi resplandezca tu paz, gracia y misericordia, mitigando y extinguiendo todo odio y furor que contra mi tuvieron mis adversarios, como lo hiciste con Esau, quitandole toda la adversion que tenia contra su hermano Jacob.
Extiende, Señor Jesucristo, sobre mi tu criatura, tu brazo y tu gracia y dignate liberarme de todos los que me odia, como liberaste a Abraham de las manos de los caldeos; a su hijo Isaac de la consumacion del sacrificio; a Jose, de la tirania de sus hermanos; a Noe, del diluvio universal; a Lot, del incendio de Sodoma; a Moises y Abraham, tus siervos y al pueblo de Israel, del poder del faraon y de la esclavitud de Egipto; a David, de las manos de Saul y del gigante Goliat; a Susana, del crimen y del falso testimonio; a Judit, del soberbio e impuro holofernes; a Daniel de la cueva de los leones; a los tres jovenes, Sidrac, Misac y Abedenego, de la caldera de fuego ardiente; a Jonas, del vientre de la ballena; a la hija de la mujer cananea, de la opresion del demonio; a Adan, de la pena del infierno; a Pedro de las olas del mar; y a Pablo, de las celdas de la carcel.
Oh amabilisimo Señor Jesucristo, hijo de Dios vivo, atiendeme tambien a mi..(lorena,mari,carlos,david.omar), criatura tuya, y ven con prontitud en mi ayuda, por tu encarnacion, por tu nacimiento, por el hambre, por la sed, por el frio, por el calor, por los trabajos y por las aflicciones; por los salivazos y bofetadas; por los azotes y corona de espinas; por los clavos, hiel y vinagre; por la muerte cruel que por mi padeciste; por la lanza que transpaso tu pecho; y por las siete palabras que dijiste en la cruz, “Padre perdonales, porque no saben lo que hacen”. Despues al buen ladron que estaba contigo crucificado: “Yo te aseguro: hoy estaras conmigo en el paraiso”. Despues al mismo Padre: “Dios mio, Dios mio, por que me has abandonado.” Despues a tu madre “mujer ahi tienes a tu hijo” despues al discipulo: “ahi tienes a tu madre”, mostrando que asi que cuidabas de tus amigos. Despues dijiste:”tengo sed”, porque deseabas nuestra salvacion y la de las almas santas que estaban en el limbo. Dijiste despues a tu Padre:”en tus manos encomiendo tu espiritu. Y por ultimo exclamaste “todo esta consumado”, porque estaban concluidos todos tus trabajos y dolores.
Te ruego pues, que por todo esto y por tu bajada al limbo, por tu gloriosa resurreccion, por las frecuentes consolaciones que diste a tus discipulos, por tu admirable ascension, por la venida del Espiritu Santo, por el tremendo dia del juicio, como tambien por todos los beneficios que he recibido de tu bondad.
Tu me creaste de la nada, me redimiste, me concediste tu santa fe, me fortaleciste contra las tentaciones del demonio, y me prometiste la vida eterna.
Por todo eso, Redentor mio, compadecete de mi, miserable criatura, todos los dias de mi vida. Oh Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob, compadecete de mi….(nombre), criatura tuya y manda en mi auxilio a tu santo arcangel Miguel, que me guarde y me defienda de todos mis enemigos carnales y espirituales, visibles e invisibles.
Y tu, Miguel, arcangel santo de Cristo, defiendeme en la ultima batalla, para que no perezca en el tremendo juicio. Arcangel de Cristo, san Miguel, te pido por la gracia que mereciste y por nuestro Señor Jesucristo, que me libres de todo mal y del ultimo peligro a la hora postrera de la muerte.
San Miguel, san Gabriel, san Rafael y todos los otros angeles y arcangeles de Dios, socorran a esta miserable criatura.
Les ruego humildemente que me presten su auxilio, para que ningun enemigo me pueda causar daño tanto en el camino, como en casa, asi en el agua como en el fuego, o velando o durmiendo, o hablando o callado, tanto en la vida como en la muerte.
Eh aqui la cruz del Señor, huyan potencias enemigas. Vencio el leon de la tribu de Juda, descendiente de David. ¡aleluya!
Salvador del mundo, salvame. Salvador del mundo, ayudame. Tu que por tu sangre y por tu cruz me redimiste, salvame y defiendeme hoy y en todo tiempo.
Dios Santo, Dios fuerte, Dios inmortal, ten misericorida de nosotros.
Cruz de Cristo, salvame. Cruz de Cristo protegeme.
Cruz de Cristo, defiendeme. En el nombre del Padre y del Hijo y
del Espiritu Santo.
Amen.