jueves, 24 de mayo de 2012

Con lagrimas del corazón








A quien no cometió pecado
y cuya vida santa fue,
por mi causa fue condenado
en una cruz a padecer.




Los azotes que le dieron
con mis pecados yo le di,
y las espinas de su corona
con mi vida yo le hundí­. 




Padre santo yo te pido
que perdones mi maldad,
hoy hace ya dos mil años
por mi fuiste a Gólgota. 



Con tu preciosa sangre
lavaste mi iniquidad,
y nueva vida me diste
¡OH!, cuan grande es tu bondad. 



Hoy postrado a tus pies
con lágrimas del corazón,
gracias te doy padre santo
por darme tu bendición
.



OH, pueblo de Israel
pueblo bendito de Dios,
que su muerte no sea en vano
luchen por la redención.
 




Padre mí­o Jesucristo
mi señor y libertador,
yo te amo con el alma
tuyo es mi corazón. 




Hombre, tú has sido perdonado
y levantado con poder,
para derrotar la potestad
del perverso Lucifer. 




Gloria a Dios en las alturas
y en la tierra paz a ti,
hombre que ayer muerto eras
y por su sangre, hoy…hoy vuelves a vivir. 



***** 


Narcizo Chimeo Yesca 

miércoles, 23 de mayo de 2012

Salmo 41






Tengo sed de DiosComo busca la cierva corrientes de agua,

así mi alma te busca a ti, Dios mío,


tiene sed de Dios, del Dios vivo:

¿cuándo entraré a ver el rostro de Dios?


Las lágrimas son mi pan noche y día,

mientras todo el día me repiten:

“¿Dónde está tu Dios?”.


Recuerdo otros tiempos, y desahogo mi alma conmigo:

cómo marchaba a la cabeza del grupo,

hacia la casa de Dios,

entre cantos de júbilo y alabanzas,

en el bullicio de la fiesta.


¿Por qué te acongojas, alma mía,

por qué te me turbas?

Espera en Dios, que volverás a alabado:

“Salud de mi rostro, Dios mío”


De día el Señor me hará misericordia,

de moche cantaré la alabanza del Dios de mi vida.


Dirá a Dios: Roca mía, ¿por qué me olvidas?

¿Por qué voy andando, sombrío, hostigado por mi enemigo?


Se me rompen los huesos por las burlas del adversario:

todo el día me preguntan: “¿Dónde está tu Dios?”.


¿Por qué te acongojas, alma mía,

por qué te me turbas?

Espera en Dios, que volverás a alabado:

“Salud de mi rostro, Dios mío”





NO LE PIDAS A DIOS




 
No le pidas a Dios que te de grandes éxitos;
pí­dele pequeños adelantos de virtud.

No le pidas a Dios que aligere el peso de tu vida;
pí­dele que te de fuerzas para llevar el que Él quiera ponerte.

No le pidas a Dios poder demostrar que tienes razón;
pí­dele que te deje entrar siempre en el fondo de la verdad que pueda tener el otro.

No le pidas a Dios que todo el mundo te escuche;
pí­dele guardar silencio para que puedas escuchar a los demás.

No le pidas a Dios tiempo para tus males;
pí­dele capacidad para comprometerte con los males de los otros.

No le pidas a Dios que te cambie de cruz;
pí­dele que seas capaz de adaptarte a la que viene calculada para tu condición, tu talla y tu estatura.

No le pidas a Dios felicidad plena;
pí­dele saber hacer dichosa la vida con lo que tienes a tu alcance.

No le pidas a Dios cumplir con todo lo que te ha mandado;
pí­dele saber ofrecerle algo que nunca te ha pedido.

No le pidas a Dios el hogar más lujoso;
pí­dele el que tengas habilidad de manejar.

No le pidas a Dios dinero en abundancia;
pí­dele lo necesario para garantizar tu salvación.

No le pidas a Dios tanto viento que te sople;
pí­dele una brújula que te oriente.

No le pidas a Dios la magia de la suerte;
pí­dele el merecimiento del trabajo.

No le pidas a Dios muchos dones para lucirte en sociedad;
pí­dele mejor entrar a tu corazón.

No le pidas a Dios concebir muchos proyectos;
pí­dele una buena obra realizada en bien de los demás.

No le pidas a Dios un éxito rotundo;
pí­dele que siempre te deje ver el punto débil de tu pequeñez.

Y a la hora de morir...

No le pidas a Dios lo que te mereces; 
pí­dele su Misericordia y su amor.


Y DIOS DIJO NO




Le pedí a Dios que me quitara mi orgullo, y Dios dijo: NO, me dijo que no era algo que EL tenia que quitarme, sino algo que yo tenia que entregar.

Le pedí a Dios que me sanara a mi niño impedido, y Dios dijo: NO; me dijo que su espíritu estaba sano, y que su cuerpo era algo temporal nada más.

Le pedí a Dios que me concediera paciencia, y Dios dijo: NO, me dijo que la paciencia es producto de la tribulación, no se concede, se conquista.

Le pedí a Dios que me diera felicidad, y Dios dijo: NO, me dijo que EL da bendiciones, la felicidad depende de mi.

Le pedí a Dios que me evitara todo dolor, y Dios dijo NO, me dijo que el dolor y el sufrimiento me apartarán de las preocupaciones mundanas y me acercarán mas a EL.

Le pedí a Dios que me hiciera crecer mi espíritu y Dios dijo: NO, me dijo que debe crecer
personalmente, pero que EL me podaría de vez en cuando.

Le pregunté a Dios si me amaba y Dios dijo: SI, me dijo que me había dado a su único hijo, que había muerto por mi, y que un día estaré en el paraíso, PORQUE TENGO FE.

Le pedí a Dios que me ayudara A AMAR A LOS OTROS COMO EL ME AMA y Dios dijo: POR FIN ESTAS COMENZANDO A ENTENDER!
!


martes, 22 de mayo de 2012

TU ERES MI REFUGIO*


 



"Padre , Tú eres mi refugio, fortaleza y mi baluarte en tiempos de angustia. Me apoyo en Ti, y en Ti deposito mi confianza.

Tú no me has abandonado, porque te busco usando la autoridad de Tu Palabra y el derecho que da la

necesidad. Te alabo, mi Dios, porque Tú tienes el poder para cambiar mi semblante."



" Señor, sé que Tú levantas a los caí­dos. Por lo tanto, mi corazón cobra ánimo y me lleno de fuerza. En la

justicia y en lo santo me establezco en lo que es recto conforme a tu voluntad y orden. No tengo ningún

pensamiento de opresión, de destrucción y de terror que se acerque a mí­."



"Padre, Tú tienes planes de bienestar y de paz para mí­. Mi mente está fija en Ti. No permitiré que mi ser esté

agotado, perturbado, intimidado, acobardado e inquieto."

"Satanás, Te resisto a ti y a todo espí­ritu opresor en el Nombre de JESíšS. Me resisto al temor, al desaliento, a la

autocompasión y a la depresión. Declaro la palabra de verdad en el poder de DIOS. No te doy ningún lugar en

mi vida, satanás, estoy libre de la opresión por la sangre del CORDERO.

"Padre, te doy gracias por haberme dado un espí­ritu de poder y de amor, y una mente tranquila y bien

equilibrada. Me has dado disciplina y dominio propio. Tengo la mente de Cristo, los pensamientos, sentimientos e intenciones de Su corazón. Tengo una actitud mental y espiritual siempre viva, porque mi mente está siendo renovada constantemente con Tu Palabra Padre."

"Por tanto, me fortalezco, renuevo mi vigor, abro caminos rectos y sendas seguras, llenas de gozo, que me lleven en la dirección correcta.

Me levanto de la depresión y la postración en que me han tenido las circunstancias.

Resplandezco con la gloria de Dios."



"Gracias, Padre, en el nombre de Jesús porque he sido liberado de toda obra maligna. Te alabo porque el gozo del Señor es mi fortaleza y mi refugio. ¡Aleluya!


¿Que dice la palabra de Dios?

Dios da esfuerzo al cansado,
y multiplica las fuerzas
al que no tiene ninguna.
Isaí­as. 40: 29

Tomado de la red para compartirles...

YO HABíA PEDIDO A DIOS





Yo habí­a pedido a Dios poder para ser amado, y me ha dado amor para no necesitar ser poderoso.

 
Yo le habí­a pedido la salud para hacer grandes cosas, y me ha dado la enfermedad para hacerme grande. 


Yo le habí­a pedido riquezas para ser feliz, y me ha dado la felicidad para poder vivir en la pobreza. 


Yo le habí­a pedido leyes para dominar a otros, y me he encontrado con la libertad para liberarlos. 


Yo le habí­a pedido admiradores para estar rodeado de gente, y Él me dio amigos para no estar solo. 


Yo le habí­a pedido ideas para convencer, y he encontrado respeto para convivir.

 
Yo le habí­a pedido dinero para comprar cosas, y he encontrado personas para compartir mi dinero. 


Yo le habí­a pedido milagros para creer, y él me ha dado fe para hacer milagros. 


Yo le habí­a pedido una religión para ganarme el cielo, y él sólo me ha dado a su Hijo para acompañarme por la tierra. 


Yo le habí­a pedido de todo para gozar en la vida, y él me ha dado la vida para que goce de todo. 


Yo le habí­a pedido ser un Dios, y él eligió hacerse humano como yo.

(Desconozco su autor )

LA VASIJA DE MISERICORDIA.


 

El maestro estaba buscando una vasija para usar. En el estante había muchas- ¿Cuál escogería?. 
Llévame, gritó la dorada. "Soy brillante, tengo un gran valor y todo lo que hago, lo hago bien; mi belleza y mi brillo sobrepasa al resto 
y para alguien como tú, Maestro, el oro sería lo mejor".

El maestro pasó sin pronunciar palabra; él vio una plateada, angosta y alta; 
" Yo te sirvo amado Maestro, vertería tu vino y estaría en tu mesa cada vez que comieras; mis líneas son agraciadas
y mis esculturas son originales, y la plata te alabaría para siempre".

Sin prestar atención el Maestro camino hacia la de bronce, era superficial, con una boca ancha y brillaba como un espejo:
" Aquí.. Aquí" grito la vasija. "Se que te seré útil, colócame en tu mesa donde todos me vean". 
"Mírame" gritó una copa de cristal muy limpia. "Mi transparencia muestra mi contenido claramente, soy frágil y te serviré con orgullo
y sé con seguridad que seré feliz de morar en tu casa".

Vino el maestro seguidamente hacia la vasija de madera, sólidamente pulida y tallada:
"Me puedes usar Maestro amado, pero úsame para las frutas dulces y no para el insípido pan" Luego el Maestro miró hacia abajo
y fijó sus ojos en una vasija de barro, vacía, quebrantada y destruida, ninguna esperanza tenía la vasija
de que el Maestro la pudiera escoger para depurarla y volverla a formar, para llenarla y usarla.

Ah, esta es la vasija que he deseado encontrar, la restauraré y la usaré, la haré toda mía". "No necesito la vasija que se enorgullezca de si misma,
ni la que se luzca en el estante, ni la de boca ancha, ruidosa y superficial, ni la que demuestre su contenido con orgullo,
ni la que piensa que todo lo puede hacer correctamente, pero si esta sencilla llena de mi fuerza y de mi poder"
Cuidadosamente el Maestro levantó la vasija de barro; la restauró y purificó y la llenó en ese día, Le habló tiernamente diciéndole: 
solamente viértete en otros como yo me he vertido en ti".

Y mientras leía y meditaba en estas palabras recordé que soy simplemente una vasija que por misericordia Dios me ha llenado.
Hoy, por lo tanto no debo olvidar que sigo siendo la vasija de Misericordia,para que el orgullo no se eleve por encima de mi corazón,
y termine perdiendo fácilmente lo que por misericordia he recibido.
" Señor... Para mostrar tu amor y tu misericordia, un día tomaste mi vida quebrantada, inútil, destruida y tristemente deshecha,
pero en tus manos toda mi existencia cambió.

Hoy soy lo que soy, solo por misericordia. Ayúdame en este día a no creerme la vasija de cristal, de oro o de plata, 
más recordar en mi diario caminar que soy simplemente una vasija quebrantada, más en tus manos restaurada.
Romanos 9:22-23
" Y qué, si Dios, queriendo mostrar su ira y hacer notorio su poder, soportó con mucha paciencia los vasos de ira
preparados para destrucción y para hacer notorias las riquezas de su gloria, las mostró para con los vasos de misericordia,
que él preparó de antemano para gloria".

TU ME MIRAS, SEÑOR


Enviado: 29/05/2011 01:29
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No pregunto Señor, 
el por qué hoy mis pasos, no sienten el cansancio 
que tení­an ayer. 
Hoy sé que tu mirada, no escudriña la mí­a, 
con dureza o furor, no... 

Tú me miras, Señor, con tanta compasión, 
que mi alma se siente henchida de esperanza 
ante tanta bondad, para quién solo ansiaba, 
ternura y comprensión. 

Qué más puedo decir, que no lo sepas tú, 
sabes de mis quebrantos, de mi dolor y angustia, 
ante tanta crueldad...pero todo pasó. 

Por eso mi Señor, nada pregunto hoy, 
solo acepto tu amor, con la misma humildad, 
del que esperó en silencio, la sentencia final. 

Solo puedo decir... ¡Muchas Gracias, Señor! 
por brindarle a mi alma, la tan ansiada calma, 
y la paz que anhelaba, mí­ pobre corazón...



Da Gracias... A Dios


Da gracias por la vida misma, aunque la tuya no sea la más
perfecta. Dios te la dio y el tenerla es ya un milagro. Aprende a
valorarla para hacerla llevadera. No hagas de ella algo vano y
vacío.
Da gracias por el aire que respiras, es tan natural y vital y ni
cuenta te das de que sin él con seguridad no vivirías. Por cada
respiro que des, recuerda y ten presente que Dios lo creó pensando
en ti.
Da gracias por la luz del sol, es la que te permite ver el día en
esplendor. La que da vida a la hermosura de la creación, y da calor
a los seres vivos de la tierra.
Da gracias por la noche, Dios la hizo para darnos descanso, para que
la tierra repose del afán del día. Es cuando realmente puedes
relajarte y meditar, para poder reponer fuerzas para seguir adelante.
Da gracias por el agua que cae del cielo, Dios la envía para hacer
de nuestro suelo uno fértil y productivo, y es la misma agua que al
estar sedientos calma nuestra sed.
Da gracias por las pruebas que llegan a ti, no te lamentes cuando
éstas llegan, mas bien tómalas de un modo positivo. Las pruebas
purifican tu espíritu, y te hacen más fuerte para enfrentarte a la
vida.
Da gracias por todo lo que eres, no te quejes de que no siempre es
como quieres. Dios permite todo lo que llega a tu vida, pero lo
permite porque tiene su razón de ser. Nada pasa sólo porque sí, al
final verás y entenderás la razón.
Da gracias a Dios por todo, por las cosas grandes y aún por
pequeñeces. Él muy agradecido nos recompensará. Da siempre
gracias, sentirás alivio y paz si las das de corazón.

Tu moriste por mi


Vuelve Vuelve señ

Señor, ante tus plantas dirijo mi oración,
       la sangre del Cordero me alcance tu perdón.
       Por Cristo Redentor, concédenos, Señor,
      






  
Tu moriste por mí oh Dios,
en esa cruz, encarnecido,
te llevaste mis dolores, tristezas,
soledad y mis quebrantos.
Ahora soy tuya y Tu eres mio,
somos uno solo por la eternidad.

Tu vienes y secas mis lágrimas
me acaricias y sanas las heridas
y en las noches oscuras del alma,
pones tu manto en mis hombros,
abrigando mis emociones,
lloras y ries conmigo,
y me corriges con amor santo.

Tu paciencia es infinita Dios amado,
que no alcanzan las palabras
para expresar lo que nos entregas,
así, tan libre, tan completo,
que mi orgullo se derrite,
mi altivéz desaparece,
mi soberbia se humilla,
ante Tu gran amor.

Dios mio....te amo tanto,
que sólo deseo agradarte,
pero muchas veces esta carne,
orgullosa y altiva,
se levanta contra tus preceptos
y me encuentro llorando
arrepentida ante sus plantas.

Déjame sentir Tu Presencia,
límpiame cada día más de mi maldad,
ya que ningún ser humano
podrá justificarse ante Tu Presencia.

¡Qué es el hombre para que te acuerdes de él!

Saca todo lo que empaña tu gloria en mi corazón,
limpia con fuego, purifícame con tu Santo Espíritu,
ayúdame a obedecer a Tus enseñanzas,
y a amarte con todo mi ser,
amar a mi prójimo, amar tus caminos,
santificar mis pasos,
perdonar a los que me ofenden,
y que no sea yo piedra de tropiezo
para los que buscan Tu Presencia en sus vidas.

Gracias Señor por morir por mi en la cruz,
Gracias Señor por Tu sacrificio,
Gracias Señor por tu resurrección,
gracias Señor porque intercedes 
por Mi ante el Padre.
Te amo Dios amado...te amo.





Señor, ante tus plantas dirijo mi oración,
       la sangre del Cordero me alcance tu perdón.
       Por Cristo Redentor, concédenos, Señor,
       participar los frutos de nuestra Redención.

2.    Señor, tu luz envía y envía tu Verdad;
       y enciende en nuestras almas la santa claridad.
       Confiados en tu amor, une, oh, Señor,
       la pobre ofrenda nuestra a la del Redentor.
 











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lunes, 21 de mayo de 2012

GRACIAS SEÑOR POR PERDONAR.




GRACIAS SEÑOR,

por perdonar mis omisiones, descuidos y olvidos,

mi orgullo, vanidad, necesidad, caprichos,
silencio y excesiva locuacidad.

GRACIAS SEÑOR,
por dispensar los prejuicios a mis hermanos,
mi falta de alegría y entusiasmo,
mi falta de fe y confianza en Ti,
cobardía y temor en mi compromiso.

GRACIAS SEÑOR,
porque me han perdonado y yo no he sabido
perdonar con la misma generosidad.

GRACIAS SEÑOR,
por indultar mi hipocresía y doblez, por esa
apariencia que con tanto esmero cuido, pero que
sé en el fondo no es más que engaño a mí mismo.

GRACIAS SEÑOR,
por disculpar esos labios que no sonrieron, por
esa palabra que callé y esas manos que no tendí
y esa mirada que desvié, esos oídos que no
presté, esa verdad que omití y ese corazón,
que no amé.

GRACIAS SEÑOR,
por esa protección con que siempre me has
preferido y te suplico muy encarecidamente por
tu amor, disculpes mi silencio y cobardía.

GRACIAS SEÑOR,
por todos lo que no te dan gracias, por los que
no imploran de tu ayuda y por los que no te
piden perdón, no abandones las obras de tus
manos, y que llenes mi vida de esperanza y generosidad.

Señor Hágase tu voluntad y no la mía.

Gracias Señor. Amén.
 

Vuelve señor






Cuantas veces Señor he fracasado,
en el duro trajín de esta vida,
tantas veces Señor me he levantado,
con más fuerza, olvidando la herida.

Sé que hay golpes Señor que son tan duros,
como la esencia férrea de una piedra,
pero hay besos también que son tan puros,
y se adhieren al alma como hiedra.

Yo quisiera Señor tener la calma,
como la tuviste tú en esta tierra,
pero tengo tan dolida el alma,
que las heridas aun no cierran.

Yo quisiera Señor, más fe tener,
llenar mi corazón de misericordia,
y cuando digan que estas cerca de volver,
listo estaré esperando ese gran día.

Vuelve Señor, mi alma te espera,
y acaba con el hombre que pregona la guerra,
vuelve y trae la paz a esta tierra,
y empecemos de nuevo una nueva era.

¿QUÉ LE PASARÁ A MI VIDA?




   
  Voy a cantarte,Señor
con el llanto de mi alma,
llanto que ahoga mi voz,
llanto que rompe mi calma.

Y es que quisiera seguir
tras las huellas de mis pasos
y por mis muchos fracasos
no lo puedo conseguir.

¿Qué me pasará, Señor.?
¿Qué le faltará a mi vida.?
Porque no puedo acoplarme
a tu palabra divina.

Misericordia, Dios mío,
tu bondad borre mi culpa
y enséñame con tu amor
cómo ha de ser mi conducta.

Quiero vestir al desnudo,
partir pan con el hambriento,
acoger al peregrino
y sin embargo no puedo.

Y lucho para lograr
poder salir a tu encuentro,
y aunque me creo tan cerca,
Señor, que lejos me encuentro.

¿Qué me pasará, Señor...?