martes, 5 de junio de 2012

Susurro de Dios








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Un hombre susurró: "Dios, háblame". 
Y entonces cantó un pajarito. Pero el hombre no escuchó.


Entonces, el hombre gritó: "Dios, háblame".
Y entonces se oyeron truenos a través de un colchón de nubes. 
Pero de nuevo el hombre no escuchó.



El hombre miró a su alrededor y dijo: "Dios, déjame verte".
Y una estrella brilló en el firmamento como nunca había brillado. 
Pero el hombre no miró al cielo y no la vio...

Entonces el hombre, indignado, fuertemente gritó:
"Dios, déjame ver un milagro". ¡Y nació su hijo!
Pero el hombre no se dio cuenta de la nueva e irrepetible vida que comenzaba.

Entonces gritó desesperado: "Dios, tócame, déjame sentirte". 
En ese momento, Dios bajó del cielo y tocó al hombre en su mejilla suavemente.

Pero el hombre quitó la linda mariposa de su mejilla y siguió su camino.

Esto nos debe recordar que Dios siempre está a nuestro lado, en todo, en lo grande y lo sencillo, al igual que en cosas a las que no le prestamos mucha atención.

Inclusive en nuestra era electrónica.

El hombre, llorando, gritó: "Dios, necesito tu ayuda". 
Y, en ese momento, le llegó un mensaje de correo electrónico con buenas noticias, dándole aliento, y con la oración y el abrazo de alguien que lo quería... 
El hombre no lo vio... Siguió trabajando y lo borró sin leerlo.

No te pierdas de una oración ni de un buen amigo sólo porque la envoltura no es lo que tú esperas...



Dios nos habla a través de las personas más sencillas y menos esperadas.

Este mensaje vino con la instrucción de que yo lo envíe a todo aquél a quien yo quiera que Dios le dé su bendición, y yo te escogí a ti.

Tú puedes hacer lo mismo y enviárselo a quien tú quieras bendecir también. Espera siempre lo inesperado .

Que Dios nos bendiga!!!








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lunes, 4 de junio de 2012

Vida y Paz









TEXTO





"¡Si permanecen en Mí
y Mis Palabras permanecen en ustedes,
pueden pedir lo que quieran y lo obtendrán!"
(Jn 15,7)

  Por misericordia Yo Me he apiadado de ustedes y es por eso que estoy aquí, para instruir a los no instruidos y para dar Mi Ley a los que carecen de ley. Continuaré alimentando a esta generación con la herencia de Mi Padre en el Cielo. El Pan que los cura viene de lo Alto, el Pan de la instrucción desciende del Cielo, de las reservas de Mi Padre.
 Ninguno debería decir: "no tengo qué comer"; aquí estoy Yo ofreciéndoselos para que no estén tentados de comer lo que es vil y mortal, eso que viene de la raíz del mundo. Mi Espíritu les está ofreciendo Vida y Paz.





Salmo de Confianza: Salmo 121

El salmista describe al Señor como guardián de su pueblo manifestando una serena confianza que atraviesa todo el poema.

Alzaré mis ojos a los montes;
¿De dónde vendrá mi socorro?
Mi socorro viene de Jehová,
que hizo los cielos y la tierra.
No dará tu pie al resbaladero,
ni se dormirá el que te guarda.
He aquí, no se adormecerá
ni dormirá El que guarda a Israel.
Jehová es tu guardador;
Jehová es tu sombra a tu mano derecha.
El sol no te fatigará de día,
ni la luna de noche.
Jehová te guardará de todo mal;
el guardará tu alma.
Jehová guardará tu salida y tu entrada
desde ahora y para siempre.



FIRMA



 ofreciendo Vida y Paz.



















Padre, no descargues Tu ira










 Diríjanse a Mi, de este modo (esta oración debe ser rezada con frecuencia):
 

Padre Tierno, no descargues tu ira sobre esta generación,
no
sea que perezca por completo.
No dejes caer sobre Tu rebaño la aflicción y la angustia,
porque las aguas se secarán y la naturaleza se marchitará.
Todo sucumbirá ante Tu ira sin dejar huella tras de sí.

¡El ardor de Tu Aliento inflamará la tierra transformándola en un yermo!
Desde el horizonte se verá una estrella.
La noche sufrirá estragos y las cenizas caerán como la nieve en invierno,
cubriendo a Tu pueblo como fantasmas.

Ten Piedad de nosotros, Dios, y no nos evalúes duramente.
¡Acuérdate de los corazones que se regocijan en Ti y Tú en ellos!
¡Acuérdate de tus fieles y no dejes que Tu Mano caiga con fuerza sobre nosotros!
Antes bien, en Tu Misericordia, levántanos e implanta Tus preceptos en cada corazón. Amén"
(Oración entregada por Jesús el 28 de noviembre de 2009)

(Leer  Ezequiel, capítulo 7, versículos 1- 14)


Y  unos días después, te dice lo siguiente:

   No escuches más a falsos profetas que siguen cubriéndote de caricias, diciéndote que todo está bien y que has mejorado, cuando tú, mientras te llamas cristiano, no te portas como tal, porque apenas actúas según Mis Palabras en el Evangelio.

  Porque Yo te digo que si tu virtud, siendo cristiano, no es más profunda que la de los impíos, Mi Padre, no reconociéndome en ti, ¡no te permitirá nunca entrar en Nuestro Reino! La ira de Mi Padre se desatará sobre ti. ¿No has aprendido que Mi severidad es tan grande como Mi Misericordia? Tú que te vendes a los de tu entorno como buen cristiano, dándoles esa falsa imagen de cristianismo, cuando eres exactamente lo contrario, serás puesto al descubierto, y también tu pecado.

  Y tú, cuya lengua no ha cesado nunca de juzgar injustamente, tu pecado recaerá sobre tu propia cabeza. Mi enojo se enardece contra los de tu estilo, y Yo te juzgaré por tu conducta como ella lo merece.

 Tú, que no puedes perdonar y olvidar como Yo perdono y olvido, ¡Mi Padre también tendrá en cuenta ese pecado en tu contra! Yahvé está cerca, viniendo con toda celeridad. Así que dime, ¿dónde vas a esconderte? Llevar una vida pecaminosa es pertenecer al diablo. Has aprendido de qué manera serás juzgado si no estás dispuesto a reconciliarte con aquella persona a la que aún guardas rencor.
 Yo te digo: ese pecado de no querer reconciliarte con aquél a quien consideras responsable, será amargamente pagado por ti hasta el último céntimo. ¿No he dicho Yo que tienes que amar a tu prójimo como a ti mismo, y más aún, que tienes que aprender a amar a tus enemigos? Pues bien, ¿que han estado presenciando Mis Ojos? He sido testigo de un exiguo grupo que sigue de verdad Mis caminos, mientras que la mayoría están en pecado y haciendo el trabajo de Satanás.
 No os engañéis a vosotros mismos, porque en estos días venideros estáis destinados a la destrucción, porque no estáis siguiendo Mi Palabra (la Santa Biblia).

  Si alguien se niega hasta hoy a obedecer Mis principios, Mi Padre le negará también una morada en el cielo. Y tú que has tomado Mi Nombre (los Cristianos) y sin embargo actúas con violencia, cólera y orgullo, el mismo látigo que tu afilada lengua empleó contra tus hermanos, lo recibirás tú igualmente, y tu pecado te condenará.

  Y tú, que sigues durmiendo en tu apatía y tu letargo, no pienses que no me he fijado en ti: serás alineado con los paganos y cosecharás lo que has sembrado.

  En cuanto a los apóstatas, ¡probarán el fuego del infierno! La ira de Mi Padre está inflamada contra esta generación malvada y pervertida. ¿Como puedo impedir por más tiempo que Su Brazo caiga con violencia sobre vosotros?

  Apartaos de vuestras malas costumbres, fue Nuestro tema constante; pero tanto los buenos como los malos se han estado negando a abandonar sus modos de vida. 
Los buenos, no tomando en serio Mis Palabras en estos mensajes y no actuando conforme a ellas; los malos, negándose a ser salvados, rechazando Mi Misericordia, rechazando Mi Mano.

 Decidme, ¿qué haréis cuando os deis cuenta ese Día de que sois mera arcilla y que la arcilla sin Mi Presencia en vuestro interior, no es nada más que polvo?

  El desastre está ya a la vuelta de la esquina y el follaje se secará. Enmendad todos vosotros vuestra conducta y vuestras acciones, que la destrucción no os alcance.

 Tomad el buen rumbo y poned fin a vuestras abominaciones y vuestras perversiones. Fijad vuestro corazón en Mí, vuestro Señor; si no, os desmoronaréis en cenizas como una ciudad incendiada.

  Ahora bien, aunque os haya acongojado siquiera por un momento, ha sido por la inmensidad del amor que os tengo.

 Quiero conduciros al arrepentimiento y salvaros. Quiero labios que estén limpios para invocar Mi Santo Nombre, especialmente en estos días en que Mi Santo Nombre va a ser profanado y no significará nada para muchos, mientras celebran Mi nacimiento sin honor y sin alabanza.

 Arrepentíos todos vosotros y centraros en Mí. Y rogad para que la culpa de esta generación no sea causa de vuestra destrucción. De otro modo la ira de Mi Padre Lo llevará a gritar: ¡basta! Y Su ardiente furia cubrirá a muchas naciones y el mundo se desintegrará.

Dichoso el hombre que Me escuche ahora y se purifique, porque Yo lo sostendré.

Yo soy Jesucristo y soy el Autor de estos Mensajes, y soy conocido por gobernaros con indulgencia.
 Soy conocido por haceros florecer si estáis dispuestos y, si es necesario, os riego con Mis Lágrimas. Soy conocido como el Buen Pastor que nunca abandona a Sus ovejas.
 Os conduzco a verdes pastos, pero cuando se rompen acuerdos y se desprecia y rechaza a los testigos que Yo envío, ¿puedo permanecer en silencio? Cuando sé que os estáis dirigiendo a una destrucción fatal, ¿no voy a reaccionar?

 En ese Día de la ira del Padre, los que Me hayan olvidado, Me recordarán. Y serán tratados en consecuencia.

Muchos preguntan, desde luego: ¿Qué pecados?
Los pecados que he mencionado y
 Los pecados de vuestra blasfemia contra Mi Espíritu Santo,
 Los pecados de vuestra rebelión y de vuestra división,
 Los pecados de perversión que son una abominación a Mis Ojos,
 Los pecados de prejuicio,
Los pecados de desprecio,
De corrupción,
De altivez,
De orgullo,
Los pecados de degradación y de letargo;

El mundo está polucionado de pecado. Comprended ahora lo ofendido y dolorido que está Mi Sagrado Corazón. Dominad vuestros pensamientos y no pequéis más.

Jesús
14 de Diciembre de 2009




















































UNA VEZ MÁS APELO A LOS SENTIMIENTOS Y AL AMOR QUE CADA UNO PROFESA HACIA MÍ.



  

    Amadísimos hijos, les amo:

    UNA VEZ MÁS APELO A LOS SENTIMIENTOS Y AL AMOR QUE CADA UNO PROFESA HACIA MÍ. HAN NACIDO EN MI CRUZ DE GLORIA, HAN NACIDO DE MI COSTADO.


   Mi Cuerpo Místico al que amo, es al que hoy convoco para que fusionados totalmente a Mí y a Mis pedidos, abracen con amor Mi Cruz, anulando totalmente sus deseos egoístas y en su lugar coloquen Mis peticiones y las de Mi Madre.


CADA UNO ES TEMPLO DE MI ESPÍRITU SANTO. Hoy en este instante no deseo templos de piedra, no deseo corazones de piedra, deseo corazones de carne ablandados por Mi Sangre Preciosa y Regeneradora, que deseen luchar, que se entreguen por completo para ser testimonios vivos de Mi Amor infinito. Deseo templos cumplidores de Mis Mandamientos, templos que amen, templos que sean caridad, templos en espíritu y en verdad.


   Amadísimos Míos:

   ¡CUÁNTAS PETICIONES DEL CIELO A TRAVÉS DE LOS TIEMPOS…, Y EL HOMBRE NO HA ESCUCHADO!

   En este instante al acercarse el cumplimiento de un ciclo más de esta generación, les llamo con todo Mi Amor a transformar el interior de cada uno, como miembros que son de Mi Cuerpo Místico.

RENUÉVENSE POR DENTRO PUESTO QUE NO PUEDEN DAR LO QUE NO POSEEN EN EL INTERIOR.
RENUÉVENSE CON AMOR Y ENVÍEN EMANACIONES DE BENDICIÓN SOBRE TODA LA HUMANIDAD.


   El hombre se guarda para sí mismo Mis enseñanzas; se guarda para sí mismo el amor, la caridad y el perdón sin compartir esos dones con los demás, y esto no es un actuar propio de quienes Me aman verdaderamente. Yo no Me guardé nada para Mí, lo di todo por cada uno de ustedes. CONVOCO A MI CUERPO MÍSTICO A ESE CAMBIO, CON FUERZA Y CON PODER.


   No se guarden el amor que Yo deposito en ustedes, denlo a sus hermanos y ahí comenzará la transformación interior: cuando se olviden de sí mismos y vivan para sus hermanos y para el cumplimiento de Mi Voluntad.

   La Tierra gira aprisa, desea encontrarse con prontitud con unos hijos purificados, que le retornen con responsabilidad todo el amor con el cual Ella les ha albergado y con el amor con el cual les ha provisto de cuanto han necesitado.


  Amadísimos Míos:

   No escuchen a quienes les digan que no es cierto que se acerca la Gran Purificación, porque el pecado, la mala conducta y la desobediencia del hombre son los que atraen la purificación. Soy Amor y Misericordia pero también soy Justicia Divina.

PREPÁRENSE, PREPÁRENSE ESPIRITUALMENTE, RENUEVEN SUS SENTIDOS.

¡CUÁNTO PECAN CON LA MIRADA, CON EL PENSAMIENTO Y CON ESE DON TAN GRANDE DE LA PALABRA!


   Amadísimos Míos, la Tierra se convulsionará, las aguas se contaminarán y Mi Pueblo sufrirá grandemente. La plaga avanza, y el hombre desestima todos Mis Llamados y en su lugar evoca a los anticristos con los que convive en este instante…


   Los anticristos del modernismo son los que han socavado el corazón de Mis hijos:

   El anticristo de la nueva tecnología.
   El anticristo de la televisión que ha inculcado el irrespeto al don de la vida.
   El anticristo del cine que se ha atrevido hasta mofarse de Mi Pasión dolorosa.
   El anticristo de la moda indecorosa.
  El anticristo que ha contaminado los alimentos para que Mis hijos sin percatarse enfermen sus cuerpos 
(*), y tantos otros anticristos que cantan en Mi contra y que cantan para que Me destierren de sus corazones.


   ¡Oh cómo se duele Mi Corazón! ¡Cómo se duele Mi Corazón ante tanta negativa para reconocer que viven entre grandes pecados!


   ¡Cuánto pecado sobreabunda al cual le llaman con gran irrespeto: “una actualización de la moral cristiana” y un proceder común, acorde a este instante que vive la generación presente!


   A USTEDES, A USTEDES, PUEBLO MÍO, LOS CONVOCO ESPECIALMENTE EN ESTA CUARESMA A OFRECER Y EMANAR DESDE LO MÁS PROFUNDO DEL SER BENDICIONES HACIA TODA LA HUMANIDAD Y HACIA TODA LA CREACIÓN.


   Este instante es decisivo, sean verdaderos, prediquen con la verdad, no permitan ser engañados puesto que el demonio prepara mediante el engaño la presentación de su engendro, de su protegido: el dueño de la mentira que vendrá a socavar a Mi Pueblo.



   Toda la Creación fue hermanada con el hombre y hoy ésta no le mira de esta manera, sino al contrario, le teme al modo como actúa la criatura humana. Desde Mi Cruz de gloria, les convoco a liberarse de los egoísmos, del actuar indebido, de los malos pensamientos y les llamo a recogerse en el interior en total y absoluto silencio, para que se permitan escucharme y se renueven y transformen el corazón de piedra en un corazón de carne.


   No deseo, repito, templos de piedra. Cada uno de ustedes es templo de Mi Espíritu Santo y deseo templos vivos que den testimonio de que Yo moro en su interior. La fuerza de una criatura de fe, vale la de millones.

LES BENDIGO DE MANERA ESPECIAL EN ESTA CUARESMA, ESPECIAL POR SÍ MISMA Y POR LOS EVENTOS.


Bendigo a todas aquellas criaturas que lean con amor esta Mi Palabra y les sello con Mi Sangre Preciosa.

Les amo

Su Jesús.


AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA.
AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA.
AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO
CONCEBIDA.


LA NIÑEZ DE JESÚS




  

"Vida nueva para el alma nueva
,

mucha sangre correrá


para que esto se haga realidad"





   Desde aquel momento, cuando el arcángel San Gabriel le anuncia a María la noticia: el Espíritu Santo descenderá y el poder del altísimo te cubrirá con su sombra, se empieza a gestar el regalo de Dios Padre: la redención de toda la humanidad. ¡Qué pecado el de nuestros primeros padres que tuvo Dios que inmolar al cordero, brutalmente, por todos nosotros!
    ¿Cómo pudo haber sido Jesús en sus primeros años? Su niñez está llena de misterio, los evangelistas casi no hablan de aquello. Pero nosotros podemos imaginarnos de cierta forma como fue su vida en los primero años. Podemos además valernos de una aparición de la Virgen en Argentina, en el año 1983. Esta aparición no ha sido todavía aceptada por la iglesia, por lo que por el momento debemos tomarla como una referencia, pero no por ello deja de ser información valiosa de la vida de Jesús en sus primeros años. La Virgen nos relata algo de la personalidad de Jesús, sin embargo debemos aclarar que la información es escasa y que por lo tanto los párrafos siguiente no corresponden en su totalidad a los relatos de nuestra Madre.


La huida a Egipto

  La Virgen lo amamantó y cuido con todo su amor de madre, a sabiendas que además, aquel no era un niño común, sino el Hijo de Dios. 
  Recientemente la Santísima Virgen ha dicho lo siguiente: "Cuando di a Luz a Jesucristo el Redentor de toda la Humanidad, fui como cualquier otra madre. Mi amor por este niño, fue tan abrumador que lloré lágrimas de gran alegría, cuando por primera vez vi su hermoso rostro. Sin embargo, yo sabía que el papel que había aceptado, no sería fácil, aunque yo nunca Me di cuenta, en ese momento, cuán difícil sería este camino.

  Cuando miré el precioso rostro de Mi querido niño, nada importaba, solo Mi deseo de protegerle, en todo momento, no importaba el costo".
  José lo amaba como si fuera su verdadero hijo, y juntos lo protegían y cuidaban. Por él tuvieron que huir a Egipto, no tenían ropa ni alimentos y la preocupación de que atentaban contra Jesús, que solo tenía 14 meses, los llenaba de preocupación,  sin embargo, el niño vuelve a Nazaret sano y salvo, protegido por la santa mano de Dios Padre, y de cierta forma María se vuelve a sentir tranquila y protegida en su tierra.
  

         "Después de la muerte de Herodes, el Angel del Señor se apareció en sueños a José en Egipto. Le dijo: Levántate y regresa con el niño y su madre a la tierra de Israel, porque ya han muerto los que querían matar al niño." (Mateo II, 19 – 20)



El niño Jesús junto a San José


  La Sagrada familia, era una familia pobre, el padre, carpintero. Fue aprendiz de José y, después de él, fue carpintero. La comunidad cristiana de Nazaret guardó durante bastante tiempo objetos que habían salido de las santas manos del carpintero hijo de Dios. Jesús siempre supo su misión, sabía que era el hijo de Dios y a qué había venido a la tierra, sabía además de sus futuros padecimientos. Dios Padre le había dado el entendimiento y la sabiduría.  Estas cualidades quedan  de manifiesto como se ve en el siguiente párrafo, donde sus padres después de tres días de angustiosa  búsqueda lo encuentran en el Templo en Jerusalén.

Presentación de Jesús en el Templo
  Presentación de Jesús en el Templo, junto a los ancianos Simeón y A



Durante los años de Nazaret, Jesús va descubriendo la vida como cualquier niño de su edad. No recibe educación especial. Los doce años era la edad a partir de la cual el niño debía observar las prescripciones religiosas, entre otras, la de la peregrinación a Jerusalén para las Fiestas.
En esa ocasión se produjo la primera manifestación de independencia de Jesús. ¿Por qué te has portado así? En verdad ese niño podía haber pedido permiso o por lo menos haber avisado a sus padres, pero no. Conquistó su libertad en la forma más radical antes de volver con ellos, y no se sintió culpable por inferirles esa herida. De alguna forma estaba preparando a su madre para lo que debería venir.   En adelante seguiría obedeciéndoles, pero les había demostrado que sabía muy bien quién era, y que era capaz de cualquier sacrificio o ruptura para servir a su Padre de la manera que le pareciera buena.
    .

                                                                                          
     "Y el niño crecía, se desarrollaba y estaba lleno de sabiduría. Y la gracia de Dios estaba con él". (Lucas II, 39 – 40)
   " Después de tres días lo hallaron en el Templo, sentado en medio de los maestros de la ley, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Todos los que lo oían quedaban asombrados de su inteligencia y de sus respuestas." (Lucas II, 46 – 47)
     " Al encontrarlo se emocionaron mucho y su madre le dijo: Hijo, ¿por qué te has portado así'? tu padre y yo te buscamos preocupados. El les contestó: ¿Por qué me buscan? ¿No saben que tengo que estar donde mi Padre?" (Lucas III, 48 - 49)
   

    Callado, pensativo, introvertido, humilde, sensible, cariñoso, pasaba meditando. Un poco más reflexivo quizás que otros muchachos de su edad, sin inclinación a bromear con las muchachas bonitas de su parentela, más inclinado a sentarse con las personas mayores y a escucharlas. Conversaba largas horas con María y José quienes lo escuchaban atentos, y a quienes decía: "Estoy en el camino que me trazó mi Padre, pasaré por aquello que El me mande y se hará Su Voluntad". Jesús realizaba grandes ayunos y pasaba horas en largas meditaciones. Era muy sensible, muchas veces lloró por los sufrimientos de los otros. Preocupado de las necesidades de los demás, amaba al hombre y a sus seres queridos. Vivía más las cosas del cielo y no mostraba interés por nada material.

    "María (hermana de Marta) llegó donde estaba Jesús. Al verlo cayó a sus pies y le dijo: Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano (Lázaro) no habría muerto. Al ver Jesús el llanto de María y de todos los judíos que estaban con ella, se conmovió hasta el alma. Preguntó: ¿Dónde lo han puesto? Le contestaron: Señor, ven a ver. Y Jesús lloró. (Juan XI, 32 – 35)

      Muchos en Galilea le conocían, pero ni conocían su misión ni él hablaba de ella. Conocían sus problemas y sus gustos y ellos sabían que era uno de ellos, un verdadero galileo con su pronunciación suave, arrastrada y silabeante. Jesús debía saber que su acento era una fuente de risa y de burlas en Judea. Un chiste favorito corría de boca en boca sobre un campesino galileo que quería comprar en Jerusalén y preguntaba dónde podría encontrar "amar". Un comerciante le responde: " Estúpido galileo, ¿buscas un "hamor" (asno), "hamar" (vino), "immar" (cordero), o "amar" (lana)?
     El niño Jesús, en su humanidad también sintió frío, hambre cansancio, etc. Como cualquier ser humano. Cuando tomó la naturaleza nuestra se hizo por así decirlo, vulnerable como nosotros. Si se le resbalaba un cuchillo se cortaba y sangraba igual que cualquier niño. Si su madre lo reprendía, se ponía triste. Si en el taller de José cortaba un trozo de pino en la forma y medida exacta y José le alababa por ello, a Jesús se le encendía las mejillas de satisfacción y procuraba hacerlo aún mejor. Más grande empezó a preparar a su madre para lo que habría de venir, nunca le dijo abiertamente lo que iba a sufrir, pero María con su corazón de madre de cierta forma lo intuía, y la hacia estremecer. Al pasar de los años, Jesús dejaría su casa y a su madre y empezaría a organizar su labor pastoral junto a los apóstoles, pero antes de eso, se dirigiría al desierto donde ayunaría por largos cuarenta días. Y ese día, cuando la Virgen lo despide en lágrimas y lo ve alejarse por el camino, su corazón se estremece, un mar de malos presentimientos agobian su corazón.


YO VI LLORAR A DIOS




 Anoche, soñando,
he visto a Dios llorando
jamás lo olvidaré.
Y ahora que estoy despierto,
aún me parece cierto,
yo quiero contarle, al mundo,
lo que soñé

y al preguntar por qué lloraba
me contestó el Señor
que por nosotros se apenaba,
porque ya no seguimos
sus santos mandamientos
y nuestros pensamientos
se apartan de su amor.

Me habló, con triste voz,
de tanto niño abandonado,

me dijo con dolor

de tanto pueblo destrozado.
 

Por qué si lo queremos,
y de Él necesitamos,
por qué no terminamos
de hacer llorar a Dios
                  


    "Yo vi llorar a Dios dice la canción, Dios cuando llora, en su corazón es por dos razones, la primera porque nosotros no nos acurrucamos a su amor, y nos está esperando y no vamos a recibirlo en nuestro corazón, y la segunda, porque no amamos al vecino, porque el vecino es Cristo, en el Capítulo 25 de San Mateo nos relata sobre el juicio final, en el Capítulo 25 a partir del versículo 31, ahí nos dice que le dirá a los  buenos en el día del Juicio: 
  "Venid  benditos de mi Padre, tomad posesión del reino preparadado para vosotros desde la creación del mundo, porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, estuve enfermo y me visitasteis, estuve en la cárcel y  vinisteis a verme"
  Tenía necesidades.... peregrino, desnudo, me ayudaste, me recogiste, me diste un lugar para vivir, me ayudaste a tener casa, me ayudaste a vestir, y los buenos le dirán: Señor ¿cuándo te vimos en la tierra? ¿cuándo te dimos de comer, de beber o te fuimos a visitar cuando estabas enfermo o en la cárcel? o ¿cuándo te ayudamos a que te vistieras, a que tuvieras tu cobijo? 
   Y el Señor les dirá: Cada vez que le hiciste algo a uno de tus vecinos a mí en persona me lo hiciste, cada hermano de la calle, cada vecino que tenemos, cada amigo, cada enemigo, ¡es Cristo! que se nos presenta de distintos colores, de distintas formas, en forma de niño, en forma de hombre, en forma de mujer, en forma a veces de persona indigente, Cristo es a quién estamos tratando. 
  Qué fácil le fue  a la Virgen María ser Santa, porque todo lo hacía por Cristo y para Cristo y en Cristo, y si nosotros vemos en nuestro hermano a Cristo, hacemos lo mismo que la Virgen María. 
  Cuando tu haces la comida en casa, se las estás haciendo a Jesús, cuando el mecánico  está arreglando un carro, le está arreglando el carro de Jesús, cuando estás visitando a un paciente, a un enfermo, estás visitando a Cristo, cuando estás ayudando a alguien que no tiene trabajo, le estás ayudando a Cristo. 
  Es Cristo el que se nos presenta, es Cristo el que tiene necesidad de comer, de la comida material, de la comida espiritual, que está sediento, Cristo está sediento, sed de agua, pero también sed de amor, sed de esa fuente viva que sale de vuestras entrañas, nos decía el Señor y tenemos que darle al prójimo el amor de Jesús, darle de comer, darle de beber, darle la comida material, ayudarle a que tenga la bebida espiritual. 
  Cada vecino es Cristo y tenemos que amar a Dios, amando al prójimo, porque es muy mentiroso, nos dice San Juan, aquel que dice que ama a Dios, al  que no ve, pero no ama al vecino, a quien hay que ver. Tenemos que amar al vecino, bienaventurados los misericordiosos porque  ellos tendrán misericordia, si tu das, Dios te dará; si tu das amor, Dios te dará amor, si tu das de tu dinero al vecino, Dios te mandará el ciento por uno en esta vida, después la vida eterna, pero en esta vida el ciento por uno de lo que demos, esa es la ley de Dios, tenemos que sembrar para poder recoger, la semilla se tiene que morir para que pueda salir el árbol, tenemos que dar al hermano, y si damos tendremos, si damos amor, tendremos más amor, si damos la sonrisa, tendremos más sonrisa, no hay forma de tener una sonrisa hasta que no la demos, esa es la ley de Dios, tenemos que dar..., dar, dar,  amemos a nuestros hermanos, porque nuestro hermano, nuestro vecino es Cristo, ese que está a tu lado en tu trabajo, en tu hogar, en todas partes.
         





LA CARIDAD FRATERNA










    Da al que te pidiera y al que te quiera pedir prestado no le vuelvas las espaldas. Da de tus bienes, aún imponiéndote algún sacrificio. Examina cómo  cumples esta ley de desinterés que impone Jesucristo, y sabe que el querer evadirte de las súplicas del prójimo, es faltar a la caridad. Nuestro Señor ordena el que lo socorramos, pero no nos manda que examinemos si nos engaña. No rechaces al que a ti acude. Ten en tu trato con los pobres el espíritu de la ley de amor  y condúcete con ellos como lo habrías hecho con el mismo Jesucristo si hubiese venido a reclamar tu liberalidad. Oculta tu limosna en el seno del pobre. Que el necesitado tan sólo la conozca. Aparta el pensamiento del bien que practicas. Cuando hayas dado a Dios y al prójimo una parte del día, di por la noche: Soy un siervo inútil.
    Pero que tu limosna sea en oculto, y tu Padre que ve en lo oculto te premiará. Considera que todo cuanto tienes de Él lo has recibido. Que te haya dado poco o mucho, la obligación de la limosna es formal para todos. No todos están en posición de poder dar dinero, pero la limosna espiritual todos pueden practicarla. Acompaña el don con un consejo, una palabra compasiva, que levante el alma del desvalido y le haga entender que deseas hacerle dos beneficios, uno al alma y otro al cuerpo. En tus limosnas huye de los aplausos de los hombres. Pide la gracia de no agradar más que a quien ha de juzgar tus obras y la coronará con tanta mayor gloria cuanta menos la hayamos deseado en este mundo. 

El agua apaga el fuego,
la limosna perdona los pecados.

Quien con favor responde prepara el porvenir,
el día de su caída encontrarás su apoyo.

Hijo no prives al pobre del sustento, 
ni dejes en suspenso los ojos suplicantes.

No entristezcas al que tiene hambre, 
no exasperes al hombre en su indigencia.

No te ensañes con el corazón exasperado
no hagas esperar la dádiva al mendigo.

No rechaces al suplicante atribulado,
ni apartes tu rostro del pobre.

No apartes del mendigo tus ojos, 
ni des a nadie ocasión de maldecirte.

Pues si te maldice en la amargura de su alma, 
su Hacedor escuchará su imprecación.

Hazte querer de la asamblea
ante un grande baja tu cabeza.

Inclina al pobre tus oídos,
responde a su saludo de paz con dulzura.

Arranca al oprimido de manos del opresor,
y a la hora de juzgar no seas pusilánime.

Sé para los huérfanos un padre,
haz con su madre lo que hizo su marido.

Y serás como un hijo del Altísimo;
él te amará más que tu madre.

Eclesiástico 4