jueves, 8 de noviembre de 2012

CÁNTICO DE RECONOCIMIENTO A LA FIGURA DE JESÚS.









Cantemos hoy un himno de alabanza al "hombre perfecto" y espontáneo, humanoes,piritual rico, de personalidad arrolladora, de palabra viva y poderode gran profundidad teológica y poética, de cautivadora simpatía; dintransigente serenidad, de total integridad y e voluntad,de enorme energía y de limitada compasión ante las miserias huma

A Jesús, el hijo de María, el hijo del Padre e hijo adoptivo de José,

el Mesías prometido y presente ya en nuestra historia, bendiciendo a su Padre y a nuestro Padre, a su Dios y a nuestro Dios.

Bendigámosle, por su creación para los hombres.


Bendigamos al Señor, por haber humanado en las entrañas de María.

Bendigamos al Señor, por comer, dormir y actuar semejante a nosotros.

Bendigamos al Señor por caminar y hablar, metido
en nuestros conflictos para aportar soluciones.

Bendigamos al Señor, por sufrir, agonizar y morir, para
luego resucitar triunfante, dando con ello valor al dolor.

Bendigamos al Señor, por expresar abiertamente sus sentimientos
de indignación o compasión, de desagrado o melancolía.

Bendigamos al Señor, por demostrar afecto y simpatía,
acariciando a los niños y brindando amor a sus discípulos.

Bendigamos al Señor alabémosle por los siglos.

Por entretenerse en largos coloquios y
oraciones en comunión con el Padre.

Bendigamos al Señor por haber demostrado con su vida
ordinaria, lo extraordinario y bueno de su persona.

Bendigamos al Señor, por no haber rechazado al que lo traicionó,
ni a quien lo negó tres veces, demostrando su nobleza.

Bendigamos al Señor, por haberse entregado en manos de los notables
de la iglesia y dejado condenar por un juez vacilante y débil.

Bendigamos al Señor por haber portado siempre con dignidad, verdad y mansedumbre;
con valentía y humildad que llena de bendiciones a los pobres y enfermos.

Bendigamos al Señor y ensalcémosle con himnos por los siglos, por
brindar esperanza y alegría a quienes lo siguen y lo miran con fe.

Bendigamos al Señor por haber sido y ser un hombre incomparable,
de irresistible atractivo por la amistad y confianza que inspira.

Alabemos al Señor por su silencio en Nazaret por su
actitud de rechazo rotundo a los triunfos humanos.

Bendigamos al Señor por haber redimido y continuar
redimiendo a los hombres, con su pasión, muerte y Resurrección.

Alabemos al Señor bendigámosle ahora y por siempre. Amén

CONY MTZ

















Acepto la vida




Señor, en este amanecer,
yo acepto tu proyecto de amor
sobre el hombre y sobre el universo
para vencer la fuerza del mal y de la muerte.
Yo acepto vivir sobre esta tierra,
sin rendirme, realizando mi proyecto de vida
de un modo consciente y responsable.

Yo sé que cada paso
me lleva más allá de los confines
de la pobreza y el egoísmo;
porque es un paso hacia Ti,
un paso que acaba en Ti.

Ayúdame a creer en la felicidad,
que surge del esfuerzo
por lograr estimular la vida en mí y en los demás.
(De una plegaria del siglo VIII)
CONY MTZ










Estoy contigo


















¿Me necesitas? Estoy aquí contigo. No puedes verme, sin embargo soy la luz
que te permite ver.

No puedes oírme, sin embargo hablo a través de tu voz.
No puedes sentirme, sin embargo soy el poder que trabaja en tus manos.

Estoy trabajando en ti, aunque desconozcas mis senderos.

Estoy trabajando, aunque no reconozcas Mis obras. No soy una visión extraña.

No soy un misterio. Sólo en el silencio absoluto, más allá del "yo" que
aparentas ser, puedes conocerme, y entonces sólo como un sentimiento y como fe.
Sin embargo, estoy aquí contigo. Sin embargo, te oigo. Sin embargo te contesto.

Cuando me necesitas, estoy contigo.
Aunque me niegues, estoy contigo. En los momentos en que más solo crees
encontrarte, Yo estoy contigo. Aún en tus temores, estoy contigo. Aún en tu
dolor, estoy contigo. Estoy contigo cuando oras y cuando no oras. Estoy en
ti, y tú estás en Mí. Sólo en tu mente puedes sentirte separado de Mí, pues
sólo en tu mente están las brumas de "lo tuyo" y "lo Mío".

Sin embargo, tan sólo con tu mente, puedes conocerme y sentirme. Vacía tu
corazón de temores ignorantes. Cuando quites el "yo" de en medio, estoy
contigo. De ti mismo no puedes hacer nada, pero Yo todo lo puedo. Yo estoy en todo.

Aunque no puedas ver el bien, el bien está allí, pues Yo estoy allí. Estoy allí
Sólo en Mí, tiene el mundo significado. Sólo en Mí, toma el mundo forma.

Sólo en Mí, el mundo sigue adelante. Soy la ley en la cual descansa el
movimiento de las estrellas y el crecimiento de toda célula viva. Soy el
amor que es cumplimiento de la ley. Soy seguridad, Soy paz. Soy unificación.

Soy la ley por la cual vives. Soy el amor en que puedes confiar. Soy tu
seguridad. Soy tu paz. Soy uno contigo. Yo Soy. Aunque falles en
encontrarme. Yo nunca dejo de encontrarte. Aunque tu fe en Mí es insegura,
Mi fe en ti nunca flaquea. Porque te conozco, porque te amo,
estoy contigo.

CONY MTZ:






















Oración del trabajo






Señor,
te ofrezco mi trabajo en este día;
que mi esfuerzo sirva para la felicidad de los demás
y me ayude a mí a encontrar mi propia paz.
Que mi trabajo sea fuente de alegría,
de satisfacción, de encuentro, de unión.
Que con mi labor sea capaz de ayudar
a la construcción de ese mundo por el que luchamos;
que mi esfuerzo sea fecundo,
que mi acción sea como un regalo para todos.
Señor,
recibe con bondad el trabajo,
que en este día vengo a ofrecerte.
Ayúdame a llenarlo de entrega, de verdad, de amor.
Que mi labor sea un pedacito del mundo que busco;
que mi vida sea alegría para todos.
Cony Mtz.






miércoles, 7 de noviembre de 2012

Cuando yo quiero hablar con Dios










Cuando yo quiero hablar con Dios

Cuando yo quiero hablar con Dios, simplemente hablo.


Cuando yo quiero hablar con Dios, a veces me callo.


Y elevo mi pensamiento, pido ayuda en mi sufrimiento.


Él es padre, Él escucha lo que pide mi corazón.


Cuantás veces hablando con Dios, me desahogo y lloro.


E imploro alivio para mi corazón.


Y entonces siento su presencia, su amor, su luz tan

 intensa.

Que ilumina mi rostro y me alegra en mi oración.



Cuánta paz, cuánta luz.


Dios nos escucha, nos enseña el camino que a Él

 conduce.

Dios es padre, Dios es luz


Dios nos dice que a Él se llega siguiendo a Jesús


Es tan lindo hablar con Dios en cualquier momento


Dios que ve una hoja que cae y es llevada por el


 viento.

No existe lugar donde no esté y no pueda escuchar nuestra voz


Dios en el Cielo, Dios en la tierra, donde esté, está dentro de nosotros

.
Cuánta paz, cuánta luz.


Dios nos escucha, nos enseña el camino que a Él conduce.


Dios es padre, Dios es luz luz.


Dios nos dice que a Él se llega siguiendo a Jesús.
Cuánta paz, cuánta luz.


Dios nos escucha, nos enseña el camino que a Él conduce.


Dios es padre, Dios es luz


Cuánta paz, cuánta luz.

































(Roberto Carlos)



















¡QUIEN TE DESCUBRIERA, MI DIOS!













Tan Único y, a la vez tan distinto
como Padre, Hijo y Espíritu Santo
pero, sabiendo que el AMOR,
puede interpretar tan gran secreto.
Eres el Dios con nosotros y, todavía,
andamos empeñados en caminar solos
en creer y vivir incomunicados
en amarnos, más a nosotros mismos,
que disfrutar dándonos a los demás.
¡QUIEN TE DESCUBRIERA, MI DIOS!
Como Alguien que no alcanzo a entender
pero, como Alguien, que vive conmigo
que se ofrece en un misterio de Tres personas
que habla con la fuerza y la autoridad del Padre
que ama con las manos y el cuerpo del Hijo
que quema con el fuego del Espíritu Santo
¡QUIEN TE DESCUBRIERA, MI DIOS!
Como Dios verdadero, único e indiviso
Como Dios futuro,  
pero presente en nuestras tribulaciones
Como Dios familia, y llamándonos a la comunión
Como Dios que busca la unión, y no la dispersión
¡GRACIAS, SEÑOR!
No eres un Dios solitario
No eres un Dios cerrado
No eres un Dios independiente
¡GRACIAS, SEÑOR!
Porque, en tu intimidad,
sabes desplegarte en tres personas tan distintas
pero en un mismo Dios verdadero
¡GRACIAS, SEÑOR!
CONY MTZ

lunes, 5 de noviembre de 2012

GRACIAS DIOS POR TU MIRADA





Cuanto me cuesta Señor,

Elevar esta mirada,



Y levantar estas manos


Y rendirte mi alabanza.

Cuanto me cuesta Señor


Levantarme con el alba,


Para venir ante Ti
,

Y adorarte en la mañana.

Hablándote de mis cosas,


De problemas que me

 embargan
,

De mis llantos y mis risas,


De mis hijos, de mi casa.

De esas cosas tan pequeñas,


De esta vida cotidiana
,

De mis vecinos y amigos


Y los niños en la plaza.

Del hermano que a mi lado


Camina, y me da su casa,

Del anciano que me cuenta


Sus historias y batallas.


De esas cosas, no me

acuerdo
,


Pues mi mente está plagada,


De razones y argumentos


Que impiden ver tu mirada.


Cuanto me cuesta, mi Padre


Elevar esta mirada,


Para contemplar la tuya


Que tanto espera y aguarda.


A que mire hacia el Calvario


Y que contemple las llagas,


De aquel que fuera clavado


Y muerto en cruz por mi

causa.


A que venga hacia el

Calvario,


Y ponga en él la mirada,


En esos ojos que inertes


Por mi vida se cerraran.


Y que abrace en el Calvario,


Con lágrimas de alabanza,


Aquella Cruz que impidiera


Que se perdiera mi alma.


Por eso, esperas mi Padre

Que pronto, en una mañana


No busque más mis razones


Sino tu dulce mirada.



Contemplando con cariño


A este siervo que te clama,


Que llorando de alegría,

dice...

Gracias Dios, por tu mirada.













ORACION DE LA NOCHE...




Padre mío, ahora que las voces se silenciaron y los clamores se apagaron, aquí al pie de la cama mi alma se eleva hasta Ti para decirte creo en Ti, te amo con todas mis fuerzas. Gloria a Ti, Señor.

Deposito en tus manos la fatiga y la lucha, las alegrías y desencantos de este día que quedó atrás.

Si los nervios me traicionaron, si los impulsos egoístas me dominaron, si di entrada al rencor o a la tristeza, ¡perdón, Señor! Ten piedad de mí.

Si he sido infiel, si pronuncié palabras vanas, si me dejé llevar por la impaciencia, si fui espina para alguien, ¡perdón Señor! No quiero esta noche entregarme al sueño sin sentir sobre mi alma la seguridad de tu misericordia, tu dulce misericordia eternamente gratuita, Señor.

Te doy gracias, Padre mío, porque has sido la sombra fresca que me ha cobijado durante todo este día. Te doy gracias porque - invisible, cariñoso, envolvente- me has cuidado como una madre, a lo largo de estas horas.

Señor, a mi alrededor ya todo es silencio y calma. Envía el ángel de la Paz a esta casa. Relaja mis nervios, sosiega mi espíritu, suelta mis tensiones, inunda mi ser de silencio y serenidad.

Vela sobre mi Padre querido, mientras me entrego confiado al suelto, como un niño que duerme feliz en tus brazos.

En tu nombre, Señor, descansaré tranquilo. Así sea.

Cony Mtz 

Oracion del vendedor.







Señor, creador de todas las cosas
ayúdame para que no pierda
el camino del éxito y la felicidad
no pido oro ni comodidades.

Dame la habilidad,
para aprovechar mis oportunidades
enséñame a conquistar con palabras
y a prosperar con amor.

Enséñame a permanecer humilde en los fracasos
sin perder de vista el premio de la victoria
ponme frente  a temores que puedan templar mi espíritu.
pero dame el valor para reírme de mis dudas

Dame un número suficiente de días para alcanzar mis metas
pero también ayúdame para vivir el hoy como si fuera el último
guía mis palabras para que sean fructuosas
disciplíname para no darme por vencido

Y ábreme los ojos para ver la oportunidad
enjíqueseme con buenos hábitos
pero dame comprensión para las debilidades humanas
que comprenda que todo pasara.

Pero que reconozca también cuanto  he logrado
exponme al odio para que no me sea extraño
pero lléname de amor, para hacer de los extraños mis amigos
que todo esto sea así, si es tu voluntad.

Debe de existir un lugar para mi, guíame, ayúdame
señálame el camino, has que llegue a ser
todo lo que tú tenías planeado para mí
cuando me plantaste para germinar en la viña del mundo.

Ayuda a este ser, a este humilde vendedor,
guíame Dios, guíame Señor....

CONY MTZ

















martes, 30 de octubre de 2012

Ven Espíritu Santo.







VEN, ESPÍRITU CREADOR, visita nuestras almas y llena con la gracia divina los corazones que Tú creaste.
Eres el Paráclito, el don de Dios Altísimo, fuente viva, fuego, amor y espiritual unción.
Autor de los siete dones, dedo de la diestra paterna, fiel promesa del Padre que enriquece nuestra palabra.
Ilumina los sentidos, infunde amor en los corazones y conforta sin cesar nuestra fragilidad.
Ahuyenta al enemigo, danos pronto la paz, contigo como guía evitemos todo mal.
Por ti conozcamos al Padre y también al Hijo, y confiemos siempre en Ti, Espíritu de ambos.
Gloria a Dios Padre y al Hijo que resucitó y al Espíritu Paráclito por todos los siglos. 
Amén.

V. Envía tu Espíritu y todo será creado (T.P. Aleluya)
R. Y renovarás la faz de la tierra (T.P. Aleluya)
Oremos. Oh Dios, que has iluminado los corazones de tus hijos con la luz del Espíritu Santo, haz que seamos dóciles a tu Espíritu para gustar siempre el bien y gozar de su consuelo. Por Jesucristo nuestro Señor.
R. Amén
CONY MTZ

Trisagio en honor de la Santísima Trinidad




Se reza los domingos
Santísima y augustísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te amamos, te adoramos y te entregamos nuestro ser. Voluntariamente y por amor te sacrificamos cuanto somos y tenemos para tu mayor gloria y nos abandonamos a tu voluntad divina.
Al Padre
Padre, acuérdate que somos tus hijos y ten piedad de nosotros. Envuélvenos en tu mirada de ternura paternal y danos la virtud de la fe.
Padre nuestro. Gloria. Y tres veces:
V. Santo, Santo, Santo, Señor Dios de los Ejércitos, llenos están los cielos y la tierra de tu gloria.
R. Gloria al Padre, gloria al Hijo, gloria al Espíritu Santo.
Al Hijo
Oh Jesús, sé siempre nuestra esperanza en las luchas, en las tempestades, en las tentaciones.
Padre nuestro. Gloria. Y tres veces:
V. Santo, Santo, Santo, Señor Dios de los Ejércitos, llenos están los cielos y la tierra de tu gloria.
R. Gloria al Padre, gloria al Hijo, gloria al Espíritu Santo.
Al Espíritu Santo
Oh Espíritu Santo, fuente de luz y de amor, danos la caridad que todo ilumina, lo transforma y diviniza; danos ese fuego que enardece el corazón y lo hace capaz de los más grandes sacrificios.
Padre nuestro. Gloria. Y tres veces:
V. Santo, Santo, Santo, Señor Dios de los Ejércitos, llenos están los cielos y la tierra de tu gloria.
R. Gloria al Padre, gloria al Hijo, gloria al Espíritu Santo.
A María
Virgen Santa, nuestra Madre y Reina, hoy que la Iglesia entona con más fervor las alabanzas de la Santísima Trinidad, alcánzanos la gracia de que la fe, la esperanza y el amor inunden nuestros corazones,Amén.
Cony Mtz



«Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia» Mateo 5, 7





En la Devoción a la Divina Misericordia, Jesús nos ofrece su Corazón Misericordioso como bálsamo donde sanar nuestras heridas y amparo seguro para nuestra alma… y, ¿saben algo?… no hay un solo ser humano que pueda prescindir de este maravilloso don que el Señor ha querido regalarnos… lo reconozcamos o no, hemos sido creados por el Amor de Dios… por un Amor tan puro y tan grande, que fue capaz de entregar Su Vida por nosotros… ¡la Misericordia entregando la Vida para salvar al miserable…! ¡No les parece maravilloso…!!!
Pero el Señor –que nos hizo a Su imagen y semejanza– espera que también nosotros seamos capaces de amar cómo Él nos ama… que seamos capaces de amarle a Él… y amar a nuestro prójimo, que al fin y al cabo, no es más que amar a ese Jesucristo que vive en cada uno de nuestros hermanos: «en verdad os digo que cuanto hicisteis a unos de estos hermanos míos más pequeños, a Mí me lo hicisteis» (Mateo 25, 40)…
Las “obras de misericordia” son precisamente esto: dejar que el Cristo que vive en mí, corra al auxilio del Cristo que hay en cada uno de mis hermanos… ¡menuda tarea ésta, ¿verdad?!… yo no les dije que fuera fácil… pero con la gracia de Dios, todo es posible… por eso, hoy les comparto una hermosa oración de Santa María Faustina… pidámosle juntos al Señor la gracia de «ser misericordiosos, como nuestro Padre es misericordioso» (Lucas 6, 36)…
+ Cuantas veces respira mi pecho, cuantas veces late mi corazón, cuantas veces pulsa la sangre en mi cuerpo, esa cantidad por mil, es el número de veces que deseo glorificar Tu misericordia, oh Santísima Trinidad.
+ Deseo transformarme toda en Tu misericordia y ser un vivo reflejo de Ti, oh Señor. Que este más grande atributo de Dios, es decir su insondable misericordia, pase a través de mi corazón al prójimo.
Ayúdame, oh Señor, a que mis ojos sean misericordiosos, para que yo jamás recele o juzgue según las apariencias, sino que busque lo bello en el alma de mi prójimo y acuda a ayudarla.
Ayúdame a que mis oídos sean misericordiosos para que tome en cuenta las necesidades de mi prójimo y no sea indiferente a sus penas y gemidos.
Ayúdame, oh Señor, a que mi lengua sea misericordiosa para que jamás hable negativamente de mis prójimos sino que tenga una palabra de consuelo y perdón para todos.
Ayúdame, oh Señor, a que mis manos sean misericordiosas y llenas de buenas obras para que sepa hacer sólo el bien a mi prójimo y cargue sobre mí las tareas más difíciles y más penosas.
Ayúdame a que mis pies sean misericordiosos para que siempre me apresure a socorrer a mi prójimo, dominando mi propia fatiga y mi cansancio. Mi reposo verdadero está en el servicio a mi prójimo.
Ayúdame, oh Señor, a que mi corazón sea misericordioso para que yo sienta todos los sufrimientos de mi prójimo. A nadie le rehusaré mi corazón. Seré sincera incluso con aquellos de los cuales sé que abusarán de mi bondad. Y yo misma me encerrare en el misericordiosísimo Corazón de Jesús. Soportaré mis propios sufrimientos en silencio. Que tu misericordia, oh Señor mío, repose dentro de mí.
+ Tú Mismo me mandas ejercitar los tres grados de la misericordia. El primero: la obra de misericordia, de cualquier tipo que sea. El segundo: la palabra de misericordia; si no puedo llevar a cabo una obra de misericordia, ayudaré con mis palabras. El tercero: la oración. Si no puedo mostrar misericordia por medio de obras o palabras, siempre puedo mostrarla por medio de la oración. Mi oración llega hasta donde físicamente no puedo llegar.
Oh Jesús mío, transfórmame en Ti, porque Tú puedes hacer todo.
– Diario de Santa María Faustina, 163
CONY MTZ

ORACIÓN SÁLMICA (Salmo 138)








Dios crea al hombre y penetra lo más íntimo de su ser.
Dios es realmente el creador del hombre,
el que ha modelado su cuerpo y, sobre todo,
su interior, su corazón,
Así conoce su palabra, sus acciones, los días de su vida,
el fondo más íntimo de su alma.

Señor, tú me sondeas y me conoces;
me conoces cuando me siento o me levanto,
de lejos penetras mis pensamientos;
distingues mi camino y mi descanso,
todas mis sendas te son familiares.
No ha llegado la palabra a mi lengua,
y ya, Señor, te la sabes toda.
Me estrechas detrás y delante, me cubres con tu palma.
Tanto saber me sobrepasa,
es sublime, y no lo abarco.
¿A dónde iré lejos de tu aliento,
a dónde escaparé de tu mirada?
Si escalo el cielo, allí estás tú;
si me acuesto en el abismo, allí te encuentro;
si vuelo hasta el margen de la aurora,
si emigro hasta el confín del mar,
allí me alcanzará tu izquierda, me agarrará tu derecha.
Si digo: «Que al menos la tiniebla me encubra,
que la luz se haga noche en torno a mí»,
ni la tiniebla es oscura para ti, la noche es clara como el día.
Señor, sondéame y conoce mi corazón,
pon me a prueba y conoce mis sentimientos,
mira si mi camino se desvía,
guíame por el camino eterno.

CONY MTZ: